Un equipo de la Universidad de Northeastern, en colaboración con Consumer Reports, descubrió que 28 de cada 30 aplicaciones diseñadas para vehículos conectados envían información a al menos una empresa externa especializada en publicidad o análisis. De ese total, siete aplicaciones también transmiten datos que permiten identificar directamente al conductor.
Los investigadores sometieron a prueba 21 vehículos de 17 marcas, entre ellas Tesla, Toyota, Honda, Cadillac, Chevrolet, Ford, Lucid y Rivian, así como las 30 aplicaciones complementarias que los acompañan. El propósito era rastrear con precisión qué datos salen del automóvil y hacia qué compañías se dirigen.
Para conseguirlo, colocaron los autos dentro de una carpa Faraday, una estructura que bloquea las señales electromagnéticas, en el centro de pruebas de Consumer Reports en Connecticut. De esta forma, pudieron aislar el tráfico de wifi del vehículo y compararlo con el generado por las aplicaciones móviles asociadas.

¿Qué datos viajan y hacia quién?
Entre los principales receptores de esa información figuran Alphabet (empresa dueña de Google), Amazon, Meta, Microsoft, Pinterest, Snap y Reddit, según el informe divulgado por Consumer Reports.
Siete aplicaciones enviaron datos capaces de identificar directamente al propietario del vehículo: su nombre, el número de identificación del vehículo (VIN) o su ubicación geográfica precisa. Las de las marcas de General Motors, como myCadillac, myChevrolet, myBuick y myGMC, junto con HondaLink, MyNissan y Lincoln, compartieron el VIN combinado con un correo electrónico o una ubicación.
Combinar el VIN con otro identificador personal permite a las empresas de publicidad vincular al dueño del auto con perfiles de consumo ya elaborados por corredores de datos, que después se venden a bancos, aseguradoras, farmacéuticas y prestamistas.

“Sepan o no los consumidores, las grandes tecnológicas están metidas en los autos que manejamos”, declaró Nicole Zagson, candidata a doctora en ciberseguridad en Northeastern y coautora del estudio.
Su colega Sarah Elizabeth Gillespie fue más directa: “No parece que un cliente pueda comprar un auto nuevo que no lo rastree”, afirmó, según recogió Consumer Reports.
Cuando el auto se suma al teléfono
El estudio también detectó que emparejar la aplicación del celular con el vehículo duplicaba, en promedio, la cantidad de empresas de publicidad y rastreo que recibían datos del conductor, de acuerdo con la cobertura de TechCrunch sobre la investigación.
Los modelos que contactaron al mayor número de compañías externas fueron el Cadillac Lyriq, el Chevrolet Blazer, el Lucid Air y los Tesla Model 3 y Cybertruck. Entre las aplicaciones, las de BMW, las marcas de General Motors y Toyota fueron las que se comunicaron con más terceros.

Al ser consultadas, todas las automotrices salvo Honda le trasladaron la responsabilidad al consumidor, según los investigadores. Honda, en cambio, le ordenó a su proveedor Amplitude que borrara todos los datos de ubicación que había recibido y que dejara de enviarlos.
Varias marcas explicaron que algunos enlaces dentro de sus aplicaciones llevan a páginas externas, donde pueden insertarse cookies y píxeles que recolectan datos sin que el conductor lo sepa. Los investigadores señalaron que esto ocurrió sin ningún aviso previo.
El informe completo, titulado Automatic Transmission: An Empirical Study of Data Privacy in the Connected Vehicle Ecosystem, se publicará esta semana en el sitio de la Universidad de Northeastern.
Fuente: Infobae