Dólar en Cuba: cotización y perspectivas económicas para 2026

El dólar estadounidense inicia la jornada del 30 de septiembre cotizándose a 24 pesos cubanos, según datos de apertura. Esta cifra representa una variación porcentual del 0,1% con respecto al cierre previo, que se ubicó en 23,98 pesos, de acuerdo con información de Dow Jones.

Durante la última semana, la moneda norteamericana registró un avance del 0,1%, mientras que en el acumulado interanual el incremento alcanzó el 0,15%. La tendencia en los últimos días ha sido positiva, con un crecimiento sostenido durante una jornada consecutiva.

La volatilidad actual se sitúa en 1,01%, un nivel considerablemente inferior al de referencia (2,91%), lo que sugiere una fase de estabilidad en el mercado cambiario cubano.

Pronóstico de crecimiento económico para Cuba en 2026

Cuba proyecta para 2026 un crecimiento económico del 1%, la misma tasa que había estimado para el año anterior pero que no logró materializarse debido a la contracción del Producto Interno Bruto (PIB). Según el ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso, el país operará en un contexto de “economía de guerra”, enfrentando amenazas, riesgos y tensiones que podrían intensificarse durante el próximo año.

La expectativa de crecimiento se sustenta en mejores perspectivas para el turismo y los servicios de exportación, en particular los servicios médicos, que continúan siendo un pilar para la obtención de divisas. En el ámbito inflacionario, el Gobierno prevé un aumento del 10% en los precios del mercado formal, lo que implicaría una reducción de cinco puntos porcentuales respecto a la inflación interanual registrada al cierre de 2025, cuando alcanzó el 14,07%.

El déficit fiscal estimado para 2026 asciende a 74.500 millones de pesos cubanos (aproximadamente 3.100 millones de dólares al tipo de cambio oficial para empresas), una cifra similar a la del año anterior. Las autoridades reconocen la persistencia de problemas estructurales:

  • Escasez de productos básicos
  • Apagones frecuentes
  • Inflación elevada
  • Dolarización creciente
  • Fuerte migración

Entre 2020 y 2024, la economía cubana se contrajo un 11%, y en 2024 el PIB retrocedió un 1,1%, marcando el segundo año consecutivo de caída. El Gobierno ha señalado la necesidad de atraer inversión extranjera y ha prometido un entorno “más dinámico y transparente” para los inversores, con mayores facilidades y garantías, aunque reconoce las dificultades financieras actuales y la complejidad del contexto internacional y doméstico.

La historia del peso cubano

El peso cubano es la moneda de curso legal en Cuba, utilizada por la mayoría de la población, y se divide en 100 centavos. A partir del 1 de enero de 2021, dejó de existir el peso cubano convertible (CUC) como moneda de curso legal; aunque aún tiene valor legal, ya no es aceptado en el pago de productos y servicios.

En 2002, la tasa de cambio era de 21 pesos cubanos por cada peso convertible, pero después se devaluó hasta alcanzar 26 pesos cubanos por peso convertible. En cuanto al dólar, este equivale a 25 pesos cubanos y a un peso cubano convertible.

No fue hasta abril de 2005 cuando el gobierno acordó la devaluación del peso cubano con respecto al convertible al pasarlo a 25 pesos cubanos por peso convertible, y este último quedó en paridad 1:1 con respecto al dólar más un impuesto del 10%. Con ello, por cada dólar cambiado se pierde el 12% de su valor.

Así se mantuvo hasta el 1 de enero de 2021, cuando se acordó el “Día Cero” de la unificación monetaria. Para muchos, la extinción del peso convertible se vio como una devaluación; para otros, solo se trató de una medida para ponerse al corriente con los 24 pesos cubanos por cada dólar.

La demanda de divisas también impulsó el mercado negro de intercambio, donde se vendía un dólar por cada 100 pesos cubanos convertibles. Actualmente existen monedas de 1, 2, 5 y 20 centavos y de 1, 3 y 5 pesos, mientras que en billetes circulan denominaciones de 1, 3, 5, 10, 20, 50, 100, 200, 500 y 1000 pesos.

En lo económico, el propio ministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, reconoció que en 2022 no se alcanzaron los niveles proyectados debido a la imposibilidad de obtener los ingresos previstos por exportaciones. Además, hubo una disminución en el turismo y un aumento de la inflación de hasta 40%, lo que repercutió en un alza en los precios de la cesta de bienes y servicios. Según aclaró el ministro, la inflación es un efecto de la falta de disponibilidad de divisas.

Por otro lado, el último pronóstico de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), a finales del año pasado, anticipaba para 2023 un retroceso o un agotamiento del efecto rebote en la recuperación.

Fuente: Infobae

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