La esperada continuación de Vértigo traslada su historia de supervivencia a Tailandia y llega a las pantallas ecuatorianas este jueves 1 de octubre. Vértigo 2, dirigida por los hermanos Michael y Peter Spierig, se proyectará en 82 cines con un elenco renovado y una estructura suspendida como eje del conflicto.
Originalmente titulada Fall 2, la cinta presenta a un grupo de personas que inicia una caminata en altura para rendir homenaje a un ser querido. El recorrido se ve interrumpido por un desprendimiento de rocas que los deja atrapados sobre una construcción precaria, sin salida inmediata y con el vacío como amenaza constante.
El reparto está encabezado por Harriet Slater (conocida por Outlander: Blood of My Blood), Arsema Thomas (de Queen Charlotte) y Tom Brittney (participante en Greyhound). La trama parte de un vínculo marcado por el duelo y enfrenta a los protagonistas a una situación donde deberán cooperar, a pesar de sus diferencias, para intentar abandonar la estructura.
La altura vuelve a ser el motor del conflicto
La primera entrega convirtió el miedo a las alturas en el motor de una historia de supervivencia. En esta secuela, los directores trasladaron la premisa a un escenario inspirado en la caminata sobre tablas del monte Huashan, en China, una atracción reconocida por su recorrido junto a un precipicio.

“Éramos grandes admiradores de la primera película, así que nos entusiasmaba mucho la posibilidad de participar en este nuevo capítulo”, señalaron los Spierig en declaraciones difundidas por BF Paris. Los cineastas explicaron que evaluaron distintas alternativas antes de optar por recrear una caminata sobre una viga suspendida.
Según los directores, la referencia del monte Huashan ofrecía una base para construir el nuevo relato. “Está considerada una de las caminatas más peligrosas del mundo, y cuando la vimos supimos que teníamos la base para una historia intensa y cinematográfica”, afirmaron.

La acción se sitúa en Tailandia, donde el paisaje y la lejanía del entorno acentúan el aislamiento de los personajes. El derrumbe que interrumpe el recorrido reduce sus opciones y convierte cada decisión en un factor de riesgo. La película sostiene su tensión a partir de la altura, la fragilidad de la estructura y la necesidad de desplazarse sin margen para errores.
Los directores priorizaron efectos prácticos durante el rodaje
Los hermanos Spierig buscaron que las condiciones del rodaje transmitieran parte del peligro que atraviesan los personajes. Por eso, según explicaron, redujeron al mínimo el uso de pantallas azules y trabajaron con elementos físicos para las secuencias desarrolladas sobre la caminata.

“Filmamos prácticamente sin pantalla azul, algo que era muy importante para nosotros”, indicaron. La intención fue que el elenco quedara expuesto al sol, al calor y a las condiciones del ambiente. Para los realizadores, esa decisión permitió incorporar una reacción física de los intérpretes a las escenas de riesgo.
Los protagonistas permanecieron sujetos con arneses y elevados a unos 12 metros sobre el suelo durante extensos períodos de filmación. Esa dinámica complicó la comunicación en algunos momentos y exigió una preparación específica para que el equipo pudiera registrar las escenas en altura.

Los directores también destacaron la participación del elenco en las secuencias de acción. “Cada vez que hacían sus propias escenas de riesgo, aportaban mucho a las secuencias y nos daban una gran cantidad de material para trabajar en la sala de edición”, señalaron.
La apuesta por recursos prácticos se vincula con la intención de sostener una experiencia física en pantalla. La película no plantea la altura únicamente como un fondo visual, sino como una condición que afecta los movimientos, las conversaciones y las decisiones de quienes quedan atrapados.

Una historia de duelo y supervivencia para la pantalla grande
Además del conflicto generado por el derrumbe, Vértigo 2 incorpora una dimensión emocional relacionada con la pérdida. El grupo inicia el trayecto para recordar a una persona cercana, pero la situación cambia cuando el recorrido deriva en una emergencia. A partir de ese momento, la trama concentra su desarrollo en la posibilidad de salir de la estructura.
La película tiene una duración aproximada de 100 minutos y pertenece al género de thriller de supervivencia. Su distribución en el país estará a cargo de BF Paris, que programó el estreno para el 1 de octubre.

Los Spierig señalaron que el proyecto fue concebido para una exhibición en salas. “Queremos que el público sienta el mismo vértigo y miedo que experimentó con la primera película”, expresaron. La secuela llegará a 82 cines con una nueva historia, un elenco distinto y un recorrido suspendido que concentra el peligro de principio a fin.
Fuente: Infobae