Hoy en día, resulta común abrir un disco y encontrar las letras de las canciones impresas, pero hace siete décadas esta práctica era inexistente. Las discográficas se negaban, pues vendían las letras por separado en revistas y partituras. Sin embargo, los Beatles cambiaron esta dinámica en 1967 con su álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, que incluía las letras en su contraportada. La decisión, que marcó un precedente en la industria, tuvo un origen poco conocido: la influencia de un profesor de inglés español.
Se trata de Juan Carrión, docente de la Universidad de Cartagena. En su labor de enseñar idiomas con canciones, una técnica poco habitual entonces, necesitaba acceder rápidamente a las letras de los temas de moda. Para resolver las partes que no lograba descifrar al escuchar los discos o las emisiones de Radio Luxemburgo, decidió contactar directamente con John Lennon, quien se encontraba en Almería para el rodaje de la película ¡Cómo gané la guerra!.

La búsqueda del profesor en Almería
Carrión se alojó primero en el Hostal La Fonda y preguntó por Lennon en el Paseo de Almería, sin éxito. Luego, siguiendo pistas sobre extranjeros vinculados al rodaje en el barrio de El Zapillo, se instaló allí y trabó amistad con Les Anthony, chofer y guardaespaldas del artista. Finalmente, logró acceder al rodaje y reunirse con Lennon durante apenas media hora.
En ese encuentro, el profesor entregó cuadernos con ejercicios de sus alumnos para que el cantante los corrigiera, y formuló una petición que cambiaría la historia musical:
“Necesitaríamos tener las letras nada más salir el disco”.
La promesa y el legado cinematográfico
Lennon prometió que el siguiente disco de los Beatles incluiría las letras impresas. Durante su estancia en Almería, compuso Strawberry Fields Forever, lanzado como sencillo en febrero de 1967. Ese mismo año, Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band incorporó las letras completas en la contraportada, iniciando una revolución en la industria. Aunque no hay pruebas oficiales de que la petición de Carrión fuera la causa directa, él siempre lo defendió, y su historia fue tan creíble que inspiró la película Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013), dirigida por David Trueba y protagonizada por Javier Cámara. La cinta, con algunas modificaciones, obtuvo seis premios Goya, incluido el de Mejor película.

Fuente: Infobae