Victoria Luengo: columna vertebral hallada tras nevera provocó llamada policial

Esta noche, el programa de El Hormiguero recibe a una de las duplas actorales más destacadas de la televisión: Victoria Luengo y Hovik Keuchkerian llegan para promocionar el esperado regreso de la segunda temporada de Reina Roja. Sin embargo, más allá del entusiasmo por el estreno, la atención del público se centrará en la actriz debido a una historia insólita que ella misma reveló en Cara al show, el espacio conducido por Marc Giró en La Sexta. Una anécdota que parece extraída de un guion de suspenso.

El escenario quedó preparado anoche en el mismo set de Pablo Motos. Su amiga y colega Susana Abaitua asistió al programa y no dudó en rememorar la surrealista jornada en que Victoria la llamó angustiada para que acudiera de inmediato a su departamento. Lo que en principio parecía un simple cambio de un electrodoméstico averiado derivó en una escena digna de investigación criminal, con policías, copas de vino y una dosis de paranoia.

Todo ocurrió durante la filmación de la serie, cuando la actriz llegó a su vivienda en Madrid con el rostro aún cubierto de sangre artificial y los moretones simulados de su personaje. Un compañero que residía temporalmente en su casa le advirtió por teléfono con una frase alarmante: “Vicky, hay un problema muy grande”. Al retirar la nevera vieja para instalar la nueva, los operarios encontraron un agujero en la pared y, tras varias capas de bolsas de basura, apareció algo inesperado: una columna vertebral.

La intervención policial y el vino de por medio

La madre de la actriz, al enterarse del hallazgo, reaccionó con pragmatismo: “¡Tírala a la basura!”. Pero Luengo prefirió ser cautelosa: “¿Cómo la voy a tirar? ¿Y si alguien la encuentra y me culpan a mí? Me cagué, llamé a la policía”, relató la intérprete entre risas al recordar el momento de pánico.

Victoria Luengo cuenta su vivencia. (REUTERS/Carlos Osorio)

Con los agentes en la sala confirmando que los restos parecían humanos y solicitando la presencia de una forense, a la actriz se le ocurrió aliviar la tensión con un gesto de hospitalidad: “Me puse un vino y les dije a los policías si querían, y me dijeron que no podían”. Afortunadamente, un vecino le sugirió que se diera una ducha para eliminar el maquillaje de la serie, evitando así terminar detenida como sospechosa del crimen.

La experiencia de Susana Abaitua

Al llegar al apartamento por solicitud de su amiga, Susana Abaitua vivió su propia confusión, convencida de que se trataba de una broma pesada: “Entré en una paranoia absoluta de que Vicky me la estaba jugando, que era una cámara oculta”, confesó anoche en televisión, admitiendo que interrogó a los agentes para intentar descubrir si eran actores.

Aunque la forense se llevó la bolsa sin que volvieran a tener noticias oficiales, los propios policías les indicaron que podría tratarse de un elemento usado en un ritual satánico y que la pieza perteneciera en realidad a un cerdo, cuya anatomía es muy similar a la humana. Una experiencia inolvidable de la que ambas conservan una foto en el móvil y de la que seguramente se compartirán más detalles esta noche.

Fuente: Infobae

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