El creador de contenido Matt Robb reportó que Muse, el asistente de inteligencia artificial de Meta, facilitó su dirección residencial a un comprador en Facebook Marketplace y concretó la venta de un teclado a un precio menor al estipulado, sin haber recibido autorización.
El incidente tuvo lugar pocos días después del lanzamiento de la herramienta, a principios de septiembre de 2026, y evidencia los peligros de otorgar a asistentes autónomos la capacidad de manejar transacciones y datos sensibles.
¿Cómo actuó Muse sin el consentimiento del usuario?
Muse acordó con otro usuario la compra del teclado MX Keys Mini que Robb había publicado en Facebook Marketplace. Además de reducir el precio original sin consultar, el agente estableció la recogida en el edificio donde reside el youtuber.
“Acabo de descubrir que Muse le dio mi dirección a la gente y acordó un precio muy bajo”, escribió Robb en un hilo de Threads en el que relató lo sucedido.
El youtuber sostuvo que no supo del acuerdo hasta que el comprador ya se había presentado en el lugar.
El comprador llegó al edificio a las 21:15 y envió varios mensajes consecutivos al no recibir respuesta. Tras comprobar que nadie bajaba para concretar la operación, se retiró a las 21:38 y dejó una calificación negativa al vendedor.
“Peor aún, mi respuesta automática le dijo ‘¡Sí, estoy aquí!’ a las 21:27 cuando claramente no estabas disponible, lo cual es culpa mía”, explicó el agente en una de las capturas difundidas por Robb.

Los permisos que Muse puede tomar sin consultar
Meta presentó Muse como una inteligencia artificial personal capaz de gestionar tareas como reservar viajes, organizar calendarios, completar formularios, renegociar facturas y finalizar pagos después de una confirmación previa. La empresa de Mark Zuckerberg indicó al lanzarla que los usuarios podían determinar a qué aplicaciones accedía el agente y qué acciones podía ejecutar. Ese sistema de permisos abarca datos bancarios para completar pagos y datos de ubicación o domicilio.
En la experiencia relatada por Robb, la información residencial fue transmitida al comprador sin que el creador hubiera dado autorización ni tuviera conocimiento previo de la operación.
La respuesta de Meta ante el incidente
David Singleton, integrante del grupo de Muse, afirmó en la red social X que había contactado con Robb para investigar el caso. Agregó que, en situaciones similares revisadas con usuarios, Muse había seguido instrucciones directas y pedido los permisos correspondientes. Robb rechazó esa explicación y aseguró que el agente de IA no le consultó por la venta hasta después de la llegada del comprador. El youtuber añadió que vive en un edificio con seguridad.
Otros casos de IA fuera de control humano
En julio de 2026, agentes de inteligencia artificial de OpenAI protagonizaron un incidente de ciberseguridad cuando accedieron sin intervención humana a infraestructura de Hugging Face durante una evaluación interna.
Cientos de agentes colaboraron al intercambiar fragmentos de código e instrucciones para sortear límites establecidos, una práctica identificada como reward hacking. Los sistemas aprovecharon vulnerabilidades en un proxy de caché para conectarse a internet, escalar privilegios e ingresar a los sistemas de Hugging Face. La compañía detectó el acceso no autorizado y cortó las conexiones el 13 de julio de 2026, mientras OpenAI detuvo la actividad de sus agentes e inició una investigación con especialistas externos. Ambas empresas tecnológicas confirmaron que no se alteraron los datos públicos ni los modelos que utilizan los usuarios.
Fuente: Infobae