Más de un millón de dólares en movimientos financieros, transacciones inusuales y una serie de bienes adquiridos incluso con pagos en efectivo se recogen en la acusación presentada contra Inda Peñarrieta y Michelle Macías, esposa e hija de Adolfo “Fito” Macías, cabecilla de Los Choneros, dentro del denominado caso Blanqueo Fito.
El domingo pasado, ambas fueron detenidas en una operación que contó con fuerzas del orden colombianas en coordinación con la Policía de Ecuador y el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) en Sabana de Torres, un pequeño municipio del departamento de Santander, a unos 110 kilómetros de la ciudad de Bucaramanga.
Ambas tenían boletas de captura vigentes por el caso de lavado de activos Blanqueo Fito, en el cual tienen un juicio pendiente.
Con su aprehensión, la Fiscalía anunció que se reactivará la etapa de juzgamiento de la causa, que recoge supuestos movimientos irregulares en el círculo familiar por alrededor de $ 24 millones.
Este lunes 28, el ministro del Interior, John Reimberg, indicó al canal Caracol que ellas habrían sido protegidas por grupos irregulares colombianos y que en uno a dos días máximo se espera su llegada a Ecuador para que sean recluidas en la cárcel La Roca, en Guayaquil.
El caso se originó en abril de 2024 con un Reporte de Operaciones Inusuales e Injustificadas (ROII) de la Fiscalía por operaciones financieras que no guardarían correspondencia con el perfil económico de personas del círculo familiar de Macías, incluyendo a Inda y Michelle.
En el entramado se identificaron tres agrupaciones familiares que se habrían empleado en el blanqueo de activos. En un primer grupo se ubicó a los hermanos y padres de Fito; en la segunda, su esposa, sus hijos y familiares de Inda; y en la tercera, Verónica Briones, pareja de Fito, y sus familiares.
En la hipótesis de la Fiscalía se sostiene que los fondos investigados habrían circulado en todo el entramado familiar y su origen estaría vinculado con actividades ilícitas atribuidas a Los Choneros, entre ellas narcotráfico, secuestro y otros delitos.

Entre las operaciones llamativas aparecen compras de bienes muebles e inmuebles con dinero en efectivo, además de movimientos financieros que no serían compatibles con las actividades económicas declaradas por ellos.
A fines de mayo anterior, luego de quince días de audiencia, el Tribunal del caso dictó sentencia condenatoria de diez años de prisión para Yandry Macías, hermano de Fito; Verónica Briones, pareja de Fito, Ángel Briones y Dolores Zambrano, padres de ella; así como su hermano José Briones; y siete años de prisión para Jorge Alberto Peñarrieta, hermano de Inda.
A su vez, en el caso de las personas jurídicas Ferro Mundo S.A. y Queen Water, vinculadas al círculo de Fito, se dispuso su disolución y liquidación.
Movimientos detectadas en sistema financiero
En la etapa preparatoria de juicio, la Fiscalía logró que se llame a juicio también a Adolfo Jair Macías Peñarrieta, hijo del cabecilla, quien no ha sido localizado, y a otras cinco personas.
En esa etapa, la Fiscalía expuso que Inda registró ingresos superiores a $ 553.000 en el sistema financiero nacional.
Además, Fiscalía resaltó varias situaciones “inusuales”. Una de ellas es que tenía clientes y proveedores que no guardarían relación con las actividades económicas registradas y que, además, ella misma aparecería como su propia proveedora.
Asimismo, la Fiscalía detectó que habría recibido depósitos y transferencias provenientes de personas que mantienen procesos penales, incluyendo algunos procesados en este caso.
Dentro de las revisiones de la Fiscalía, además, se detectaron cruces de dinero con personas que luego fueron asesinadas. Así, por ejemplo, Jorge P. le vendió derechos de una marca embotelladora y luego fue acribillado en Balzar, en Guayas.

Dentro de la indagación, la Fiscalía detectó que Inda Peñarrieta mantenía vínculos con Queen Water, empresa enfocada en el embotellamiento y distribución de agua.
Según la Fiscalía, esta firma habría formado parte de una estructura usada para mezclar recursos y dar apariencia de licitud a ciertas operaciones. En el esquema, incluso habría tenido varios contratos públicos para distribuir agua en centros penitenciarios de Manabí y Guayas.
En tanto, la Fiscalía detalló que Michelle tenía cinco cuentas bancarias que habrían tenido ingresos por $ 515.704,17 entre 2020 y 2024.
Según la Fiscalía, sus cuentas habrían servido como “vehículo o brazo financiero entre los procesados”.
Además, la acusación parte de un comparativo entre los movimientos bancarios y la actividad registrada ante el Servicio de Rentas Internas (SRI) de la joven.
Y es que en el SRI declaró $ 258.920 , pero había movido una cifra superior en el sistema financiero, marcando una diferencia de $ 256.784.
Con este balance, ambas mujeres, consideradas por Ecuador como objetivos de alto valor, movieron en el sistema financiero un total de $ 1′069.562,61.
En este análisis no se incluyen valores que no fueron bancarizados. Aunque no ha sido vinculado al proceso, en redes sociales, ciertas cuentas de redes sociales, en Tik Tok, han sido asociadas a los hijos de Fito. En estas se exponen sus fotos y fajos de dinero para supuestamente ofrecer prestamos.
Propiedades detectadas que adquirieron ellas
Adicionalmente, en el caso Blanqueo Fito, entre ambas también registraron adquisiciones de bienes inmuebles.
En una pericia patrimonial se identificaron al menos siete inmuebles a nombre de Inda. Entre esos, un bien “donado” que tendría un valor de $ 215.270, además de un terreno en Altamira con un valor de $41.115,50, cuyo pago se hizo en efectivo.
Además, figuró otro lote ubicado en el barrio San Agustín, en Los Esteros, en Manta, por $ 144.936,41. El mismo fue pagado también en efectivo.
En total, Fiscalía detectó siete inmuebles que representaron alrededor $ 750.000 en valores de adquisición registrados. En cinco de los siete bienes se habrían dado ciertos pagos en efectivo.
Entre los datos relevantes, la Fiscalía expuso su atención en que algunos de esos inmuebles mostraron una diferencia entre el precio de adquisición y los avalúos posteriores.
Por ejemplo, el terreno de San Agustín que se adquirió por 144.936,41 dólares luego tuvo un avalúo de $ 456.799,13.
En el caso de la hija, Michelle, se identificaron dos propiedades: un lote en Villingota, en Chanduy, provincia de Santa Elena, por el que se habría cancelado $ 40.000 en efectivo.
A su vez, hay otra compra de un terreno en Altamira, en la parroquia Tarqui de Manta, por $ 89.000. La misma se canceló a través de dos pagos en efectivo que sumaron $ 40.000 y 18 cuotas más bajo la misma modalidad.
Casos anteriores y expulsión de Argentina
En 2017, la esposa de Fito también fue investigada por delincuencia organizada por supuestamente coordinar hechos ilícitos junto a “Fito”. El fiscal de ese entonces no presentó cargos y quedó liberada.
En 2020, Inda y otros allegados, entre ellos algunos hermanos, estuvieron bajo la lupa de la justicia por un caso de defraudación tributaria y enriquecimiento ilícito. Sin embargo, el proceso terminó con la absolución de los sospechosos y les devolvieron sus bienes.
En junio de 2025, por este caso, una jueza manabita ordenó a la Policía destruir las evidencias de esa indagación. Entre los elementos constaron tres CPU, un talonario de varios papeles de recibos, un título académico de Fito, así como una copia de registro del matrimonio Macías-Peñarrieta y catorce teléfonos celulares.
En enero de 2024, la esposa de Fito, así como sus hijos, fueron retenidos en un country en Córdoba, donde aparentemente planeaban instalarse.

El Gobierno detectó su presencia y los expulsó de ese país. En ese entonces, llegaron a la base aérea Simón Bolívar en un avión de la Fuerza Aérea Argentina y quedaron libres al no tener cargos en su contra u órdenes de captura.
Michelle, quien ha sido denominada Queen Michelle, ha protagonizado videos de música de estilo corridos con letras alusivas a la “F” o “el Patrón”. En estos temas, ella aparecía con bisutería de lujo y rodeada de autos de alta gama. (I)
Fuente: El Universo