El precio del petróleo repuntó este lunes y presionó a la baja a Wall Street, en una jornada marcada por la falta de certezas sobre un eventual acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán y por el temor a un repunte de la inflación. El barril de Brent llegó a dispararse más de 4 dólares tras el rechazo del presidente estadounidense, Donald Trump, a una propuesta iraní para reabrir el estrecho de Ormuz, aunque luego recortó gran parte de esas ganancias.
El Brent para entrega en noviembre cerró con una subida del 0,93% en el mercado de futuros de Londres, hasta 105,28 dólares. La suba se moderó después de conocerse que mediadores de Qatar podrían reunirse esta semana con representantes estadounidenses e iraníes para intentar destrabar la negociación, mientras Wall Street cerró en rojo presionada por ese mismo repunte del crudo y por el alza de los rendimientos de los bonos del Tesoro.
El crudo del mar del Norte, referencia en Europa, ganó 96 centavos en el Intercontinental Exchange (ICE) londinense respecto al precio de liquidación de la sesión anterior, cuando había cerrado en 104,32 dólares. Durante la jornada, el Brent llegó a tocar un máximo de 108,83 dólares a las 12.39 horas (10.39 GMT), lo que representaba una suba del 4,32% frente al cierre del viernes, antes de comenzar a desinflarse.
Según informó la agencia Reuters, los futuros del Brent subían 91 centavos, o un 0,9%, hasta 105,23 dólares por barril a las 17.33 GMT, mientras que el crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) avanzaba 20 centavos, o un 0,2%, hasta 92,61 dólares. La moderación en el precio del petróleo se produjo, además, después de que el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudí volviera a exportar crudo tras una interrupción previa.
El repunte inicial del crudo respondió a las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchí, quien aseguró en una entrevista con el canal estadounidense NBC que Teherán “está preparado para la diplomacia y para la guerra”. El funcionario sostuvo que su país se “mantiene firme” ante cualquier agresión, “incluso si se llega a una guerra apocalíptica”, y señaló que la falta de confianza con Washington es el principal obstáculo para poner fin al conflicto.

La semana pasada, durante la Asamblea General de la ONU, Irán había planteado una propuesta para reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días y reanudar las conversaciones nucleares, a cambio de que Estados Unidos levantara el bloqueo naval de los puertos iraníes, suspendiera las sanciones a su crudo y restableciera el alto el fuego. Trump rechazó esa oferta el sábado y continuó presionando para que Irán hiciera concesiones en materia nuclear.
Consultado por el medio Axios, Trump dejó no obstante una puerta abierta a la diplomacia y dijo el domingo que esperaba que los negociadores estadounidenses mantuvieran más conversaciones esta semana. En otra intervención recogida por la agencia Associated Press, el mandatario había sido categórico sobre los términos de un eventual pacto:
“Me gustaría llegar a un acuerdo también. Pero ese acuerdo no sería aceptable”.

Se espera que los mediadores qataríes mantengan conversaciones con Araqchi en Nueva York y con la parte estadounidense el lunes o el martes, informó a Reuters un funcionario al tanto de las negociaciones que habló bajo condición de anonimato. Según ese mismo funcionario, las conversaciones se centrarían en una versión modificada de la propuesta de siete días que Irán presentó la semana pasada en el marco de la Asamblea General de la ONU.
Durante el fin de semana, Irán insistió en que solo la diplomacia puede resolver su conflicto con Estados Unidos e Israel. En paralelo, el ministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saudí, el príncipe Faisal bin Farhan, llegó el lunes a Washington para reunirse con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, informó la agencia estatal de noticias saudí. El encuentro se produce en un contexto de escalada de hostilidades entre Riad y los hutíes yemeníes, respaldados por Irán.

El aumento de los precios del crudo y del gasóleo avivó el temor a la inflación y llevó a los inversores a reconsiderar la trayectoria de las tasas de la Reserva Federal. El S&P 500 cayó 59,72 puntos hasta 7.683,69 unidades, el Promedio Industrial Dow Jones retrocedió 347,11 puntos, o un 0,7%, hasta 51.481,51 unidades, y el Nasdaq Composite bajó 248,34 puntos, o un 0,9%, hasta 26.820,38.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años llegó a superar brevemente el 5,27%, su nivel más alto en cerca de dos décadas, antes de retroceder hasta el 5,23%, frente al 5,17% del cierre del viernes. Ese nivel equivale al que registraba el mercado en 2007, previo a la crisis financiera y la Gran Recesión que empujó los rendimientos hacia cero. El bono a 30 años, por su parte, subió hasta el 5,55% desde el 5,49% anterior, un nivel que no se veía desde 2004.
“Irán está impulsando los precios del petróleo, los precios del petróleo están impulsando la inflación, y la inflación está impulsando las tasas de interés”, explicó Jack Ablin, estratega jefe de inversiones y socio fundador de Cresset Capital Management. El analista agregó:
“Estamos llegando a un punto en el que las tasas de interés parecen bastante atractivas en comparación con la renta variable, lo cual es realmente la primera vez en casi 20 años, así que es algo a lo que sin duda estamos prestando atención”.
En los mercados bursátiles fuera de Estados Unidos, los índices europeos mostraron un comportamiento mixto tras un desempeño más débil en gran parte de Asia, donde los índices cayeron 2,7% en Seúl y 1,7% en Shanghái.
Fuente: Infobae