Corea del Norte acusa a EE.UU. de provocar ‘inestabilidad extrema’ en la región

Advertencia desde la Asamblea General de la ONU

Kim Son Gyong, viceministro de Exteriores de Corea del Norte, compareció este lunes ante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York para denunciar lo que describió como una «inestabilidad extrema» que azota a la península coreana. El diplomático atribuyó esta situación a la creciente alianza militar entre Estados Unidos, Japón y Corea del Sur, la cual calificó como cada vez «más agresiva».

«La península coreana y sus alrededores se enfrentan a una inestabilidad extrema y a una tensión aún más aguda —a un nivel superior al del año pasado— debido a la persistente hostilidad hacia la República Popular Democrática de Corea (RPDC) y a la creciente confrontación militar por parte de Estados Unidos y sus seguidores», señaló el viceministro.

Críticas a la Administración Trump y las maniobras militares

En su intervención, Kim Son Gyong apuntó directamente contra la Administración de Trump, a la que acusó de transformar la alianza militar con Japón y Corea del Sur en «un bloque militar más ofensivo y agresivo que incorpora una dimensión nuclear» contra Pyongyang. Según el funcionario, este paso representa una escalada sin precedentes en la región.

El viceministro también hizo referencia a los ejercicios militares conjuntos que Washington, Seúl y Tokio realizan en aguas cercanas a la península coreana. Kim afirmó que «Estados Unidos conspira con sus aliados para modificar y actualizar sistemáticamente los escenarios de guerra nuclear contra la RPDC, así como para perfeccionar su capacidad operativa mediante provocadores simulacros bélicos y un continuo despliegue de fuerzas militares».

Además, reprochó al Gobierno estadounidense que «ni siquiera se ha molestado en ocultar su peligroso intento de confrontación militar» contra Corea del Norte, y alertó sobre la «deriva militar» en la zona, que —según él— fomenta la «ambición» de Corea del Sur de poseer submarinos de propulsión nuclear mientras despliega equipo militar.

Japón, un «criminal de guerra» en proceso de rearme

En su alocución, Kim Son Gyong no dejó fuera a Japón, al que calificó como «un criminal de guerra de primera categoría». Señaló que Tokio está aprovechando la turbulencia internacional para impulsar cambios que incluyen «la revisión de la Constitución de la Paz de 194, el abandono de la política de ‘defensa exclusiva’, la reforma de la estructura militar y el incremento de su arsenal». A su juicio, estas acciones «cienes nubarrones de guerra» en la región y suponen un «grave desafío a la paz mundial».

El diplomático norcoreano advirtió que «el contexto militar y político global se deteriora día a día, y el abuso ilimitado de poder se ha convertido en algo habitual». En ese marco, afirmó que la amenaza de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur «no tiene precedentes y sigue batiendo los peores récords en cuanto a escala, intensidad, naturaleza y peligrosidad, generando una inestabilidad de seguridad en la península coreana a un nivel nunca visto en años anteriores».

Disuasión nuclear: el escudo de Pyongyang

A pesar del clima de tensión, Kim Son Gyong aseguró que no se ha producido «ningún conflicto físico» en la península coreana, un hecho que atribuyó a la «poderosa» disuasión de Pyongyang. «El equilibrio de poder regional, sustentado por las capacidades de autodefensa de la RPDC, frena eficazmente el riesgo de conflicto armado. Nadie puede negar un hecho tan evidente», sostuvo.

El viceministro aprovechó la tribuna para defender la disuasión nuclear del país asiático como un mecanismo que le permite «salvaguardar la soberanía, la seguridad y la paz frente a agresiones y amenazas externas». En tono categórico, declaró que «el estatus de la RPDC como Estado poseedor de armas nucleares —consolidado de manera firme, permanente e irreversible, tanto en el plano físico como en el jurídico— jamás podrá ser revertido bajo ninguna circunstancia, por más que las fuerzas hostiles se empeñen en negarlo al unísono mediante todo tipo de retórica».

Finalmente, Kim Son Gyong reafirmó el compromiso de Corea del Norte con la defensa de su «soberanía nacional, la paz y la seguridad», en medio de lo que describió como un entorno internacional cada vez más hostil.

Fuente: Infobae

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