En apenas tres meses, casi 300 mil personas estuvieron activamente en la búsqueda de una oportunidad laboral en Lima, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). En un escenario donde las postulaciones se multiplican, los filtros digitales y las entrevistas virtuales se han vuelto la norma, el proceso de conseguir empleo ha evolucionado más allá de enviar el mismo currículum a decenas de ofertas. Ahora se exige explicar la experiencia con precisión, adaptar el perfil a cada vacante y prepararse para procesos de selección mucho más estructurados.
La inteligencia artificial puede recortar el tiempo que se invierte en revisar un currículum, ordenar un perfil de LinkedIn, detectar habilidades o ensayar respuestas para una entrevista. No obstante, la tecnología necesita de una metodología de empleabilidad y no sustituye ni la experiencia laboral, ni la formación, ni la decisión final del reclutador, según un análisis de GoTalentia.
Filtros digitales: la experiencia debe contarse mejor
La adopción de herramientas digitales en los procesos de selección se da en paralelo a transformaciones más profundas del mercado laboral. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calculó que uno de cada cuatro empleos a nivel mundial está expuesto en algún grado a la inteligencia artificial generativa.
El organismo considera que el efecto más probable será la transformación de las tareas y no la eliminación completa de los puestos, ya que muchas ocupaciones aún requieren intervención humana, comunicación, criterio y conocimiento especializado. Las funciones administrativas figuran entre las más afectadas por estos cambios.
Para los buscadores de empleo, esta realidad refuerza la necesidad de demostrar capacidades que vayan más allá de las tareas rutinarias. La resolución de problemas, la adaptación, los conocimientos técnicos y la posibilidad de acreditar resultados concretos cobran mayor peso en la primera evaluación.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) también detectó un incremento en la contratación basada en habilidades. En 2023, el 15% de las búsquedas de candidatos en los países miembros usó filtros por competencias, frente al 1,7% que se basó exclusivamente en títulos académicos.

La entrevista exige una preparación más profunda
El giro hacia una selección centrada en competencias cambia la forma en que los postulantes presentan su trayectoria. Un currículum que solo enumera cargos y fechas puede resultar insuficiente si no explica responsabilidades, problemas resueltos, herramientas utilizadas y resultados alcanzados.
GoTalentia plantea que la inteligencia artificial puede utilizarse como apoyo para organizar esa información y preparar las distintas etapas de la búsqueda. La recomendación es que los candidatos revisen la claridad de su currículum, actualicen sus perfiles profesionales, identifiquen las competencias que demanda cada puesto y anticipen las preguntas más frecuentes en una entrevista.
También resulta aconsejable practicar respuestas a partir de ejemplos reales. Una de las metodologías más usadas para ordenar esos relatos es STAR, que propone describir una situación, la tarea asumida, las acciones realizadas y el resultado alcanzado. Este esquema permite evitar respuestas generales y ayuda a presentar experiencias laborales de forma concreta.

La inteligencia artificial orienta, pero no garantiza el empleo
Según el análisis de GoTalentia, las herramientas de inteligencia artificial pueden ofrecer una instancia de práctica y retroalimentación para personas que no tienen acceso a asesoría individual. Su utilidad depende, sin embargo, de que el usuario parta de información verdadera sobre su formación, experiencia y expectativas profesionales.
La plataforma considera que el uso de estas tecnologías debe acompañar, y no sustituir, el trabajo de preparación. Generar respuestas artificialmente adaptadas a una vacante puede afectar la consistencia del candidato durante una entrevista o al momento de asumir las responsabilidades del puesto.
La competencia por una oferta laboral también mantiene factores que están fuera del alcance de una herramienta digital: la experiencia acumulada, la formación, las redes de contacto, las condiciones salariales y la demanda de cada sector.
En ese contexto, la inteligencia artificial aparece como un recurso para reducir tareas repetitivas y mejorar la preparación de una postulación. El objetivo no es reemplazar el criterio de los reclutadores ni garantizar una contratación, sino ayudar a que los candidatos comuniquen mejor las habilidades y experiencias que ya poseen.
Fuente: Infobae