En una conversación con Bloomberg durante el Club Económico de Nueva York, el mandatario Javier Milei confesó cuál es el vehículo que más desea tener y cómo le gustaría adaptarlo con un emblema que lo ha acompañado desde sus primeros pasos en la política.
“Si yo me tuviera que comprar un auto para mi, me gustaría tener el Cybertruck, pero ese es otro tema. Imaginen que empiece a andar por Buenos Aires con un Cybertruck todo pintado de negro y un león dorado, es una cosa maravillosa”, declaró el presidente.
No es la primera ocasión en que el jefe de Estado muestra fascinación por la camioneta de Elon Musk. En abril de 2024, durante su primer encuentro oficial con el dueño de Tesla en una fábrica de la compañía en Austin, Texas, Milei se montó a una Cybertruck. Además, en el streaming Carajo relató que le pidió a Musk que le obsequiara un Tesla para circular por Argentina.
Características de la pick-up eléctrica
La Cybertruck es una de las primeras camionetas eléctricas fabricadas en serie en el mercado estadounidense. Musk la presentó en 2019 y las entregas empezaron en diciembre de 2023. Se distingue de cualquier otro vehículo por su carrocería de acero inoxidable, sus líneas rectas y los ángulos pronunciados que reemplazan las curvas habituales del segmento. La caja de carga también rompe el molde: sus laterales no son paralelos al piso, sino que descienden en pendiente desde la cabina hacia atrás.
Ese diseño ha recibido tanto aplausos como críticas, especialmente en cuanto a la utilidad para tareas de trabajo. No obstante, la empresa asegura que la demanda internacional sigue siendo elevada y que en varios mercados las listas de espera se prolongan por años.
En Estados Unidos, la Cybertruck se ofrece actualmente en tres versiones, todas con tracción integral. La de entrada es la Dual Motor All-Wheel Drive, con dos motores eléctricos, cuyo precio aproximado es de 74.990 dólares. Le continúa la Premium All-Wheel Drive, con el mismo sistema de tracción pero más equipamiento y suspensión neumática adaptable, valorada en 84.990 dólares. En el tope de la gama se encuentra la Cyberbeast, la única con tres motores, a un costo de 99.990 dólares y rendimientos superiores: acelera de 0 a 100 km/h en 2,6 segundos y alcanza velocidades máximas cercanas a los 209 km/h, en contraste con los 4,1 segundos y los 180 km/h de las otras dos variantes.
La autonomía fluctúa según la configuración, aunque en las tres ronda entre los 500 y los 525 kilómetros con la batería llena.
Costos de importación a Argentina
Adquirir una Cybertruck en el país requiere acogerse al régimen de importación privada, ya sea por medio de un importador o de forma personal, debido a que Tesla no tiene distribución oficial en Argentina. Al precio de lista en dólares hay que agregar el 35% de arancel de importación, el 3% de tasa de estadística y unos 6.000 dólares entre logística, seguro y gastos portuarios. Sobre ese total se aplica el 21% de IVA y, luego, cerca de un 10% adicional en concepto de Ingresos Brutos, Ganancias, débitos y créditos, y tasas provinciales y municipales.

Con ese esquema, una Dual Motor All-Wheel Drive terminaría costando unos 146.000 dólares, la Premium All-Wheel Drive rondaría los 164.000 dólares y la Cyberbeast se ubicaría cerca de los 193.000 dólares, siempre que la importación la haga un particular. Si el trámite lo efectúa una empresa importadora, a esos valores se añade su margen de ganancia, que puede ser de hasta el 15% y elevar los precios a unos 168.000, 189.000 y 222.000 dólares respectivamente, aunque en la práctica suele ser bastante mayor. De hecho, aunque nunca se oficializó un precio, distintas fuentes situaron el valor de reventa de las unidades que trajo el importador Malek Fara entre los 250.000 y los 300.000 dólares.
La controversia del Cybertruck del diputado Quintar
La atención sobre la camioneta también alcanzó la esfera política. En mayo de este año, la aparición de una Cybertruck en el estacionamiento del Congreso de la Nación, propiedad del diputado jujeño Manuel Quintar, de La Libertad Avanza, reavivó el debate sobre los ingresos de los legisladores y el contraste con la realidad económica de gran parte de la sociedad.
A la polémica por el origen de los fondos se sumaron dos elementos que surgieron de las fotografías del vehículo. Por un lado, la unidad no tenía patente visible, como exige la Ley Nacional de Tránsito, lo que generó dudas sobre si ya estaba nacionalizada o si circulaba de manera irregular.

Desde el entorno del legislador indicaron que el auto está en regla y que la falta de la chapa se debía a una demora del Registro Nacional de la Propiedad del Automotor en la asignación de la matrícula. Por otro lado, se notó que el vehículo llevaba neumáticos Pirelli, una marca poco común en Estados Unidos, lo que hizo pensar que se tratara de una unidad usada con las cubiertas ya cambiadas. Sin embargo, la ficha técnica que publica Tesla incluye precisamente esos neumáticos, en su versión Scorpion ATR, como una de las opciones de fábrica para uso mixto.
Milei salió a respaldar a su compañero de bloque político en ese momento y planteó que, si el legislador se compró el vehículo con dinero propio, no existía ningún inconveniente. El propio Quintar, en medio de la repercusión, le ofreció públicamente donarle su camioneta al Presidente para que la utilice en el país.
Fuente: Infobae