Desde la ciudad de Paraná, el entrerriano Iván Taylor, de 38 años, combina su formación en Higiene Industrial con una pasión por la historia. Su trayectoria dio un giro inesperado durante una visita a un supermercado: buscaba un juego de mesa de temática argentina para disfrutar con su esposa Mariana y sus tres hijos, pero al no hallar opciones, decidió crearlo él mismo.
El prolongado confinamiento por la pandemia impulsó su creatividad. Así nació Piedras del Universo, un juego inspirado en la mitología del litoral, con personajes como el pombero y la luz mala. Los participantes recorren el monte para recolectar cuatro piedras que representan tierra, fuego, aire y agua, en una competencia que mezcla humor y respeto por las leyendas locales.

Inicialmente se jugó en reuniones con amigos. Gracias a un apoyo gubernamental, se produjeron 200 copias que se agotaron en solo ocho días. Taylor percibió la demanda y lanzó Pez (con 16 especies de la cuenca del Plata) y Aves Argentinas (60 especies nacionales). El éxito lo llevó a renunciar a su empleo sindical y fundar El Equipo Azul, una editorial de juegos de mesa familiar donde sus hijos actúan como primeros testers.
Mientras cursaba una diplomatura sobre Malvinas, Atlántico Sur y Antártida, descubrió que no existían juegos originales sobre las islas. Había 17 títulos a nivel mundial, pero ninguno de creación argentina. Presentó su idea como proyecto de investigación y obtuvo una beca.

Malvinas, el Juego parte de la premisa de que Argentina ejerce soberanía plena sobre el archipiélago. El objetivo es administrar, construir y poblar el territorio. El tablero se divide en dos sectores: las islas Soledad y Gran Malvina, con una docena de puntos de referencia. Participan hasta cuatro jugadores e incluye cartas sobre veteranos, resoluciones de la ONU, historia, fauna, flora y datos geográficos, además de referencias al conflicto de 1982. Conceptos como desarrollo, ambiente, soberanía e identidad están integrados.
Se fabricó un prototipo de mayor tamaño para presentaciones escolares y se involucró a veteranos de guerra. El juego incluye elementos actuales como la carta de la ‘mano de Dios’ y la bandera que mostraron los futbolistas tras vencer a Inglaterra en el Mundial.

Los veteranos lo probaron en Ushuaia, donde existe un centro de veteranos y otro de sus hijos. La reacción fue emotiva:
‘¡Me sacaste Puerto Argentino! ¡Ahora vas a ver!’
, se desafiaron entre risas mientras jugaban.
Taylor presentó el juego en Cancillería durante los últimos días del gobierno anterior y obtuvo un documento que reconocía su valor, pero sin apoyo material. También lo exhibió en el Museo de Malvinas, con la presencia de Mariana Soneira, quien a los 19 años fue radiooperadora del buque Bahía San Blas durante la guerra. El juego incluye una carta titulada ‘Veteranas de Malvinas’.

Taylor, oriundo de Entre Ríos, tierra del Alférez José María Sobral (primer argentino en invernar en la Antártida) y de Hernán Pujato (fundador de bases antárticas), se asoció con la santacruceña Ivy Perrando Schaller, fotógrafa documentalista que visibilizó a las mujeres veteranas del conflicto. Juntos crearon Antártida Argentina: Misión Soberana.
Perrando Schaller aportó su conocimiento del terreno, explicando cómo desde Río Gallegos se vive el inicio de la campaña antártica, con los vuelos de los Hércules hacia el sur.

El juego antártico es colaborativo: cuatro jugadores forman una dotación y deben enfrentar el desafío logístico de una campaña de verano. Taylor lo define como
‘juego colaborativo, porque en la Antártida la clave es la colaboración’
. Los participantes resuelven problemas comunes en las trece bases argentinas: recolectar basura, relevar personal militar y científico, y proveer suministros. El clima es una variable crítica. Se combinan embarcaciones, aviones, pilotos y marinos para completar misiones.
En septiembre pasado, lo presentó en el Comando Conjunto y en enero lo citaron para más precisiones. Taylor insistió en que debía ser probado por personal antártico antes de lanzarlo al mercado. Su sorpresa fue grande cuando, junto a Ivy Perrando, recibieron una invitación para viajar a la Antártida, lo que ocurrió el 11 de marzo de este año.

Tras probarlo, el personal destacado coincidió en que
‘era fiel a la realidad’
.
Taylor adelantó que su próximo proyecto es Nativos, centrado en árboles de once provincias y tres países limítrofes, y promete para el año siguiente un juego sobre José Gervasio de Artigas.
Por ahora, tanto el juego de Malvinas como el de la Antártida están agotados, y se planean nuevas ediciones. Porque jugando también se aprende a conocer, querer y valorar el país.
Fuente: Infobae