La agencia espacial estadounidense NASA dio un paso fundamental en su ambición de explorar Venus. Su sonda DAVINCI logró superar un ensayo decisivo de resistencia al calor: un modelo de la nave soportó seis ciclos con temperaturas similares a las que encontrará en la superficie del planeta infernal. El propósito fue verificar que los instrumentos científicos puedan operar y mantenerse a salvo durante la caída atmosférica.
Las pruebas se llevaron a cabo entre el 28 de agosto y el 10 de septiembre en las instalaciones de Rex Heat Treat, ubicadas en Bedford, Pensilvania. El equipo colocó la cápsula de prueba —de un tamaño comparable al de una pelota de yoga— dentro de un horno con paredes de cerámica.
El horno alcanzó los 465 °C (869 °F) en un lapso de entre 55 y 60 minutos. Ese es exactamente el tiempo que la sonda real deberá emplear para llegar a una temperatura similar cuando se aproxime a la superficie de Venus.
La instalación fue seleccionada porque figura entre las pocas del mundo capaces de elevar la temperatura con tanta rapidez y recrear condiciones análogas a las del segundo planeta del sistema solar. Tras la primera exposición, el equipo repitió el calentamiento cinco veces más.

Seis ciclos de calor sin fallos
El modelo de la sonda completó todos los ciclos de calentamiento sin sufrir daños. Más de 100 sensores registraron la temperatura del conjunto que simulaba los instrumentos científicos. Con esos datos, los ingenieros pudieron confirmar si la estructura es capaz de protegerlos mientras la nave desciende por la atmósfera venusina.
El técnico Christopher Matthews fue quien retiró los soportes usados para introducir la cápsula en el horno. Esta prueba forma parte de la preparación para un viaje en el que la sonda deberá resistir un calor extremo durante casi una hora.
“El experimento fue un rotundo éxito, con seis intentos para alcanzar la temperatura de la superficie de Venus dentro de nuestro cronograma de descenso de 55 a 60 minutos con instrumentación interna completa”, declaró Jim Garvin, investigador principal de DAVINCI en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA, en Greenbelt, Maryland.
Garvin agregó que “no se había realizado una evaluación tan completa del hardware de una nave espacial a temperaturas similares a las de Venus en Estados Unidos desde mediados de la década de 1970”.

En busca de los secretos del pasado de Venus
DAVINCI son las siglas en inglés de Investigación de la Atmósfera Profunda de Venus sobre Gases Nobles, Química e Imágenes. La misión está diseñada para responder preguntas aún sin resolver sobre Venus, entre ellas si alguna vez poseyó océanos y condiciones favorables para la vida similares a las de la Tierra.
La nave principal liberará una sonda que descenderá a través de la atmósfera tóxica del planeta. Durante la caída, medirá la composición de los gases, buscará moléculas y analizará la estructura de la atmósfera.
La cápsula estará recubierta de titanio, un material que resiste la corrosión y es ligero. También contará con aberturas especiales diseñadas para que ingresen gases a alta temperatura, los cuales serán examinados por los instrumentos durante el descenso.
“Es un enorme desafío de ingeniería, dada la dureza del entorno de Venus”, señaló Kristen Brown, directora de la sonda DAVINCI en el Centro Goddard de la NASA. “Tuvimos que crear un sistema que protegiera los instrumentos del calor abrumador del planeta, al tiempo que permitía la entrada estratégica de sus gases a alta temperatura para estudiarlos a través de puertos de entrada especiales”.

Cámaras y radio para cartografiar Venus
DAVINCI también llevará cámaras para obtener las imágenes de mayor resolución jamás logradas de la superficie de Venus. Los científicos emplearán esas fotografías para elaborar un mapa tridimensional del planeta.
Un sistema de radio transmitirá la información a la nave nodriza, que sobrevolará Venus a 9.000 kilómetros de altura. De acuerdo con la prueba en Pensilvania, la cápsula alcanzará los 465 °C en menos de una hora.
Estas pruebas térmicas se suman a otra campaña realizada a comienzos del verano, que sirvió para validar el sistema de imágenes de la sonda. La misión ahora espera la aprobación para pasar a la fase final de diseño y fabricación.
“El equipo de DAVINCI ha alcanzado los dos hitos principales de la misión este año en un plazo acelerado”, afirmó Garvin. La prueba de resistencia al calor se suma a los preparativos para comprender por qué Venus, conocido como el “gemelo” de la Tierra, terminó con condiciones tan radicalmente diferentes.
Fuente: Infobae