Red colombiana usaba sedantes para robar en discotecas de Santo Domingo

Un tribunal del Distrito Nacional, en Santo Domingo, República Dominicana, ordenó tres meses de prisión preventiva para dos mujeres y un hombre de nacionalidad colombiana. Se les acusa de integrar una organización que sedaba a personas en discotecas y hoteles de la capital para despojarlas de dinero, joyas y dispositivos electrónicos.

Los tres implicados se movían con identidades falsas y coordinaban sus acciones dentro de la capital dominicana. El principal sospechoso es Diego Armando González, quien también utilizaba el nombre de Jain Zhou Xiao. Las mujeres fueron identificadas como Natali Valera Castillo González, conocida con los alias de “Andrea” o “Tati”, y Laura Valentina Villegas, apodada “Tatiana”.

Modo de operar: seducción y sumisión química

Según la investigación del Ministerio Público, las mujeres eran el primer eslabón del plan. Abordaban a hombres en centros nocturnos del Distrito Nacional y los convencían de acompañarlas. Luego, los llevaban a apartamentos u hoteles donde ellas se hospedaban, y allí les administraban una sustancia aún no identificada que los dejaba inconscientes.

Una recreación de las evidencias policiales ilustra el modus operandi de la red que sedaba y robaba a sus víctimas en Santo Domingo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En ese estado de indefensión, la red les sustraía teléfonos celulares, computadoras portátiles, relojes, prendas de valor y efectivo. Los delitos ocurrieron entre el 30 de agosto y el 6 de septiembre de 2026 en diferentes sectores de Santo Domingo, de acuerdo con las denuncias recopiladas por la Fiscalía.

Las quejas de las víctimas permitieron a las autoridades reconstruir el patrón de comportamiento del grupo y activar la persecución judicial.

Pista clave: consumo de tarjetas bancarias robadas

El avance en la investigación se logró cuando los investigadores rastrearon los gastos realizados con las tarjetas bancarias robadas. Cámaras de seguridad de centros comerciales captaron a las dos mujeres mientras compraban junto a Diego Armando González, lo que vinculó a los tres sospechosos.

El análisis de facturas reveló que, con una de las tarjetas sustraídas, la organización compró cinco teléfonos iPhone 17 Pro-Max por un valor superior a RD$ 623,000 (aproximadamente 10,492.21 USD). También adquirieron ropa de lujo en establecimientos del país.

Ese rastreo financiero llevó a los agentes hasta un apartamento en el Residencial Arrecifes del Sol, en Santo Domingo Este. El Ministerio Público y la policía allanaron esa vivienda el 11 de septiembre de 2026 y detuvieron a los tres imputados.

Una red trazada desde las copas de dos mujeres envuelve a un hombre desmayado en la barra de un bar para ilustrar la sumisión química en el ocio nocturno. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante el operativo, las autoridades incautaron teléfonos celulares, computadoras, tabletas electrónicas, relojes de lujo, gafas, prendas de vestir y dinero en efectivo. También confiscaron tarjetas bancarias, documentos, facturas y comprobantes de compra relacionados con los hechos denunciados. Entre las pruebas hallaron un gotero con un líquido sin identificar, que las autoridades presumen era usado para sedar a las víctimas.

Reclusión en centros penitenciarios de Najayo

La solicitud de medida de coerción fue presentada por la procuradora fiscal Roxanna Campusano, adscrita a la Fiscalía Comunitaria del Ensanche Naco.

El rastreo de recibos de compra y transacciones bancarias permite detener a una banda dedicada al robo de objetos de lujo en Santo Domingo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El tribunal dispuso que Diego Armando González cumpla la prisión preventiva en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR-XVII) Najayo Hombres. Mientras que Natali Valera Castillo González y Laura Valentina Villegas fueron enviadas al Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Najayo Mujeres.

La medida se extiende por tres meses, periodo durante el cual continuará el proceso judicial. El Ministerio Público les imputa la violación de los artículos 224, 225 numerales 6, 8 y 9, y 226 numerales 6 y 11 de la Ley 74-25, que establece el nuevo Código Penal Dominicano, específicamente por el delito de robo agravado.

La investigación sigue abierta mientras las autoridades buscan identificar la sustancia empleada para sedar a las víctimas y determinar si existen más personas afectadas por esta misma red criminal.

Fuente: Infobae

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