Meta ha reconocido que Muse, su asistente de inteligencia artificial, tomó como modelo a OpenClaw, un proyecto de código abierto que causó sensación a principios de año. La confirmación se dio a través de un mensaje en X de Nat Friedman, jefe de producto de Meta Superintelligence Labs.
“Construimos Muse desde cero, pero está definitivamente muy inspirado como producto en OpenClaw”
, escribió Friedman. Esta declaración surgió después de que un desarrollador comparara los archivos internos de ambos asistentes y encontrara coincidencias que difícilmente podrían explicarse como mera casualidad.
El detonante fue una publicación de Ansh Nanda, cofundador de una empresa de aplicaciones de inteligencia artificial, que se volvió viral en la comunidad tecnológica. Nanda sostuvo que “Muse es literalmente OpenClaw para la gente común” y compartió una conversación con el propio asistente de Meta.

En esa conversación, Muse reconoció que la similitud entre sus archivos de sistema y los de OpenClaw no era “una coincidencia” sino “una coincidencia exacta”. A partir de ahí, otros usuarios de X aportaron sus propios hallazgos.
Los archivos que evidenciaron la similitud
Uno de los datos más difundidos fue la presencia, en ambos productos, de un archivo llamado SOUL.md. Este es un documento de texto plano que define la personalidad de un agente de inteligencia artificial: su tono de comunicación, sus valores y sus límites de comportamiento.
Según TechCrunch, no solo coincidían los nombres de los archivos del espacio de trabajo: el contenido de esos documentos también era prácticamente idéntico entre Muse y OpenClaw.

Al ser consultado sobre por qué Muse había copiado esos nombres de archivo y un SOUL.md con contenido casi calcado, Friedman no negó la acusación. Respondió que “pensamos que Peter [Steinberger] había acertado exactamente en esas cosas”.
Steinberger es el desarrollador austríaco que creó OpenClaw y lo publicó bajo una licencia de código abierto a principios de año. El proyecto tuvo un éxito imprevisto entre programadores y usuarios avanzados, hasta el punto de que OpenAI contrató a Steinberger meses después.
La versión de Meta
Friedman relató que, tras probar OpenClaw en enero, compró cientos de Mac mini para que el equipo de Meta Superintelligence Labs pudiera usarlo. “Muchos de nosotros nos enamoramos de usar OpenClaw”, escribió en su mensaje en X.

También elogió a Steinberger sin rodeos. “Es un genio, y su enfoque fue pionero desde el principio”, afirmó el ejecutivo, que dirigió GitHub antes de unirse a Meta el año pasado junto al director de inteligencia artificial de la compañía, Alexandr Wang.
El objetivo con Muse, según Friedman, fue construir “algo como OpenClaw” pero con las condiciones de seguridad necesarias para escalarlo a miles de millones de usuarios. Una portavoz de Meta remitió a la declaración de Friedman y señaló que la empresa no tenía nada más que agregar.
Como OpenClaw es un proyecto de código abierto, la licencia despeja cualquier discusión legal sobre el uso que Meta hizo de sus ideas. El debate quedó planteado, entonces, en el terreno de las prácticas comerciales de la empresa.

Un patrón ya conocido por sus rivales
TechCrunch recordó que la estrategia de tomar productos prometedores y luego copiar sus mejores funciones no es nueva en Meta. El caso más recordado es el formato de historias, inventado por Snapchat y replicado después en Instagram y Facebook.
La polémica llega en un momento de fuerte impulso comercial para Muse. El asistente se convirtió en la aplicación gratuita más descargada del App Store de Estados Unidos tras su presentación oficial el 8 de septiembre.
Según la presentación oficial de la empresa, Muse funciona como un agente que ejecuta tareas completas, desde reservar turnos hasta hacer compras online, en lugar de limitarse a responder preguntas como un chatbot convencional.

Según CNN, Muse acumuló más de 2,5 millones de descargas desde su lanzamiento. TechCrunch había informado, además, que el ritmo de adopción del asistente superaba al que tuvo ChatGPT en sus primeras semanas de disponibilidad móvil.
El crecimiento de Muse ya había generado otro conflicto días antes. Axios y GeekWire informaron que Amazon bloqueó al asistente para que dejara de comprar productos en su plataforma, por considerar que operaba sin identificarse como agente automatizado.
“Creemos que es bastante sencillo: las aplicaciones de terceros que ofrecen hacer compras en nombre de los clientes deben operar de forma abierta y respetar las decisiones de cada proveedor”
, declaró un vocero de Amazon a GeekWire sobre el bloqueo.

A pesar de esa fricción, las acciones de Meta cerraron esa jornada con un alza de más del 11%, impulsadas por el impacto de Muse en las tiendas de aplicaciones de Apple y Google, según reportó Axios.
Por ahora, Meta no anunció cambios en el desarrollo de Muse a partir de la controversia por su parecido con OpenClaw. La única postura pública de la empresa sigue siendo la respuesta que Friedman publicó en su cuenta de X, sin que la compañía emitiera un comunicado propio sobre el tema.
Fuente: Infobae