El pasado domingo 20 de septiembre, aproximadamente 40 ballenas piloto fueron avistadas en evidente estado de estrés cerca de la localidad de Amble, en la costa de Northumberland, al noreste de Inglaterra. Tres días después, la organización British Divers Marine Life Rescue (BDMLR) confirmó que seis de estos cetáceos perdieron la vida tras quedar varados en la isla Coquet.
La alerta se activó a las 15:00 horas del domingo. Según reportó el diario Daily Mirror, equipos de rescate zarparon en embarcaciones con médicos a bordo para intentar guiar a los mamíferos mar adentro y alejarlos del peligro. Varios ejemplares permanecieron agrupados alrededor del individuo de mayor tamaño, que yacía inmóvil sobre un costado. Al caer la noche, las labores se suspendieron debido a la imposibilidad de observar a los cetáceos y operar con seguridad.
Reanudación de búsqueda y hallazgo trágico
El lunes, al retomar las operaciones, los equipos no hallaron rastros de la manada en un primer momento. Fueron los colaboradores de la Royal Society for the Protection of Birds (RSPB) en el islote quienes reportaron la presencia de hasta una docena de cetáceos varados entre los salientes rocosos. Al llegar, los rescatistas localizaron seis ejemplares: cinco en tierra firme y uno flotando. Dos de ellos ya habían muerto cuando el equipo arribó a la escena.

Los intentos por reflotarlos resultaron infructuosos. El acceso a la isla solo es posible durante un par de horas a cada lado de la marea alta, lo que dejó al equipo con márgenes de tiempo muy reducidos y sin posibilidad de permanecer en el lugar durante la noche.
Una vocera de la BDMLR explicó al Daily Mirror que el terreno, así como el tamaño y la fuerza de los animales, representaban un riesgo significativo para la seguridad. Cuando la marea comenzó a retirarse, los rescatistas debieron abandonar el lugar nuevamente. La organización agradeció la colaboración de voluntarios, la RSPB, Puffin Cruises y Civil Air Support.
Confirmación de la muerte de seis hembras
El martes, un equipo que incluía un veterinario regresó al islote y evaluó a cada uno de los seis cetáceos. La conclusión fue que todos estaban muertos. “Todos parecen ser hembras, entre adultas y juveniles”, indicó un portavoz de la entidad.

La BDMLR espera recuperar los cuerpos para realizar autopsias en colaboración con el Cetacean Strandings Investigation Programme (CSIP), el programa que investiga varamientos en las costas del Reino Unido. “Sus hallazgos científicos pueden ayudarnos a entender más sobre la salud de estos animales y a encontrar razones detrás de por qué este grupo tuvo dificultades”, sostuvo la organización.
Investigadores advierten sobre hábitat natural
Martin Kitching, coordinador del North East Cetacean Project, calificó lo sucedido como “devastador” y señaló que la mayoría de los cetáceos desapareció del área sin que los equipos pudieran localizarlos. “Son animales de aguas profundas que realmente deberían estar en el Atlántico, fuera de la plataforma continental. Cuando las vimos el domingo ya temíamos que esto no terminaría bien; parecían confundidas e inseguras de qué hacer”, declaró Kitching.

Por último, la BDMLR aclaró que esta manada no es la misma que fue conducida fuera del río Támesis el fin de semana anterior, ya que la distancia entre ambas ubicaciones supera lo que la especie podría recorrer en 24 horas.
El operativo continúa activo con drones autorizados, aeronaves de Civil Air Support y embarcaciones desplegadas a lo largo de la costa, aunque hasta el momento no se han registrado nuevos avistamientos del resto de la manada.
Algunos expertos apuntan a que los animales podrían haberse desorientado al seguir bancos de peces hacia la costa, aunque la causa oficial aún no ha sido determinada.
Fuente: Infobae