La cuenta de WhatsApp guarda conversaciones, contactos, archivos y datos personales que pueden quedar expuestos si alguien logra acceder al número telefónico o a las contraseñas de ingreso. Para minimizar los riesgos, la aplicación de Meta ofrece diversas capas de protección que conviene activar antes de que ocurra un incidente. Los usuarios deben combinar estas herramientas con hábitos de seguridad adecuados.
Compartir un código de registro, ignorar alertas sobre dispositivos vinculados o abrir enlaces de correos no solicitados puede facilitar el acceso de extraños. A continuación, se presentan varias medidas para reforzar la seguridad de una cuenta.

Nunca compartas el código de verificación
El código de verificación es una de las principales barreras para acceder a una cuenta de WhatsApp. La plataforma lo envía mediante mensaje de texto o llamada al número de teléfono que se intenta registrar. Si alguien lo solicita por chat, correo o llamada, no debe recibirlo bajo ninguna circunstancia.
La misma precaución aplica para la contraseña. Ningún conocido, supuesto miembro del soporte técnico o contacto desconocido necesita ese dato para resolver un problema en la aplicación. El código de verificación y la contraseña son personales y su divulgación puede permitir que un extraño intente tomar el control de la cuenta.
Activa la verificación en dos pasos
La verificación en dos pasos añade una instancia adicional de autenticación para ingresar a la cuenta. Cuando se activa desde una sesión a la que el usuario todavía tiene acceso, permite elegir el número de teléfono, una contraseña o una dirección de correo como método extra de comprobación.

Esta función dificulta que alguien entre solo con el código de registro. Su utilidad depende de que se configure de forma anticipada: no restaura una cuenta que ya fue tomada ni expulsa a quien ya consiguió acceder. Si el control se perdió, el primer paso debe ser recuperar la cuenta antes de aplicar nuevas medidas.
Vincula un correo electrónico a tu cuenta
Vincular un correo electrónico durante el registro ofrece una vía adicional para recuperar el acceso. Puede resultar útil cuando el usuario no tiene conexión para recibir mensajes de texto o llamadas en su línea telefónica y necesita completar una verificación.

El correo debe estar bajo control exclusivo del titular y contar, a su vez, con una contraseña segura y mecanismos de autenticación adicionales. Añadir una dirección de email facilita la recuperación de la cuenta, pero no reemplaza el cuidado del número de teléfono ni de los códigos que envía la plataforma.
Usa contraseñas y llaves de acceso
La contraseña añade una capa de seguridad para el ingreso a las conversaciones y a la información personal almacenada en la cuenta. Su función es limitar el acceso a quien conoce esa clave, por lo que conviene evitar combinaciones previsibles, datos personales o claves que ya se usan en otros servicios.
La llave de acceso vincula la cuenta con el sistema de protección del dispositivo. Según el dispositivo, puede requerir huella dactilar, reconocimiento facial o el mecanismo de bloqueo de pantalla. Esta alternativa reduce la dependencia de claves escritas y aprovecha los controles de seguridad configurados en el teléfono.

Revisa periódicamente los dispositivos vinculados
Los dispositivos vinculados permiten usar la cuenta en computadoras u otros aparatos, pero requieren controles periódicos. El usuario puede revisar la lista desde el ícono de más opciones, identificado con tres puntos verticales, y luego ingresar a la sección “Dispositivos vinculados”.
Si aparece un dispositivo desconocido, se debe seleccionar y elegir la opción “Cerrar sesión”. Esta revisión permite detectar accesos que no corresponden al titular.
Asimismo, conviene prestar atención a correos no solicitados que incluyan códigos de registro: no se debe abrir ningún enlace ni reenviar el código, porque podría tratarse de un intento de acceso al número de teléfono asociado a WhatsApp.
Fuente: Infobae