La cinta que narra la historia de un militar que queda atrapado en los paisajes salvajes de Alaska junto a su perro de combate tendrá su presentación en el Festival de San Sebastián el próximo miércoles 23 de septiembre. Allí, el reconocido actor Brad Pitt mostrará En el corazón de la bestia luego de su debut mundial en la localidad de Franklin, Tennessee.
Pitt estará acompañado por el director David Ayer en la exhibición de este thriller de supervivencia dentro de la Sección Oficial (fuera de concurso), programada antes de su lanzamiento en salas el 25 de septiembre.
El actor definió la experiencia de rodaje con una declaración que sintetiza el espíritu de la producción: “Diría que ha sido lo más exigente físicamente que he hecho nunca”, afirmó Pitt.
Durante la premiere, el intérprete detalló las condiciones del rodaje, marcadas por la humedad, el frío y un intenso esfuerzo físico.
La trama sigue a James Belmont, un oficial de Fuerzas Especiales que logra sobrevivir a un accidente aéreo y queda varado en la naturaleza de Alaska junto a Odín, su perro de combate. Juntos deben enfrentar las adversidades del entorno para tratar de volver a casa.
Brad Pitt y David Ayer presentan la cinta en San Sebastián
El estreno mundial de En el corazón de la bestia tuvo lugar en el FirstBank Amphitheater de Franklin, Tennessee.
La siguiente presentación será en el Festival de Cine de San Sebastián, donde Pitt y Ayer asistirán a la exhibición fuera de competencia programada para el 23 de septiembre.
El 25 de septiembre es la fecha fijada para el estreno en cines. La presentación en el certamen español será previa a ese lanzamiento y marcará el reencuentro de Pitt con Ayer, quien ya lo dirigió en Corazones de acero.

El director David Ayer explicó que escogió a Pitt por la conexión personal que el actor desarrolló con el guion. “Creo que Brad era el actor perfecto para este papel, simplemente por la forma en la que conectó con el guion”, declaró Ayer durante la premiere.
El realizador agregó que el reto era mantener el equilibrio entre la acción propia de una historia de supervivencia y el recorrido íntimo del personaje de James Belmont.
Rodaje extremo: Pitt enfrentó desafíos físicos y emocionales
Pitt vinculó su experiencia en el set con las vivencias de su personaje. “De principio a fin estuvimos expuestos a todo. Había humedad, hacía frío y tuvimos que hacer un trabajo físico bastante duro”, señaló el actor.

La exigencia emocional también fue intensa. “El listón emocional también estaba muy alto, así que no podría decir que una cosa fue más difícil que la otra. Ambas iban de la mano”, explicó Pitt al referirse al esfuerzo que implicó dar vida a Belmont.
El actor también conectó ese proceso con el propósito de la cinta. “Todo sirve para contar la historia. Todo forma parte de la historia”, afirmó Pitt, integrando así las condiciones del rodaje con la travesía emocional del protagonista.
Pitt también confesó que el desenlace lo conmovió profundamente y relacionó esa emoción con la forma en que la película explora los vínculos entre los seres humanos y sus perros. Además, indicó que suele incorporar experiencias personales en la construcción de sus personajes.

El guionista Cameron Alexander plasmó su historia personal con su perro
La conexión entre Belmont y Odín tiene un origen muy personal en la vida del guionista Cameron Alexander.
Durante la premiere, Alexander relató que empezó a escribir la historia en medio de dificultades profesionales, problemas económicos y una profunda soledad en Los Ángeles.
Alexander recordó que su perro era su único amigo en aquella época. “En lugar de intentar inventarme una trama disparatada o cosas por el estilo, simplemente escribí una carta de amor a mi perro”, explicó el guionista.

El guionista también calificó el argumento como una metáfora de las dificultades que superó junto a su mascota.
Ese punto de partida se refleja en la historia de James Belmont y Odín, cuyo aislamiento tras el accidente aéreo plantea una relación de dependencia mutua para sobrevivir en Alaska.
Fuente: Infobae