Las organizaciones no gubernamentales que integran el Comité de Emergencia Español han lanzado una alerta sobre la situación que enfrenta la población venezolana después de los terremotos que sacudieron el centro y norte del país. Según indicaron, a medida que la respuesta humanitaria transita hacia una fase de recuperación inicial, “miles de personas se enfrentan a las consecuencias a largo plazo del desastre, agravadas por las fuertes lluvias y el inicio del retorno a las aulas”.
El organismo activó su protocolo de emergencia el pasado 25 de junio para hacer frente a esta crisis. En la respuesta participan ocho ONG: Acción contra el Hambre, Aldeas Infantiles SOS, Educo, Entreculturas, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision. Estas entidades “continúan trabajando de manera multisectorial en las regiones más afectadas, incluyendo el Distrito Capital, La Guaira, Miranda y Falcón, con planes de expansión hacia Carabobo y Aragua”.
Prioridades inmediatas en la emergencia
El Comité de Emergencia Español ha precisado que “la protección infantil, la continuidad educativa, la salud mental y la atención primaria de salud, vivienda, agua, saneamiento e higiene y asistencia alimentaria” son “las prioridades absolutas en este momento”. La organización subrayó que el regreso a clases escolares refleja la complejidad actual, pues “la comunidad educativa requiere urgentemente de protocolos claros de actuación, rutas de evacuación y espacios preparados que eviten la toma de decisiones improvisadas ante posibles réplicas y que, al mismo tiempo, contengan las secuelas emocionales y el duelo de los estudiantes”.
Para garantizar “la dignidad, la autonomía y la capacidad de resiliencia de la población en situación de mayor vulnerabilidad”, los esfuerzos de las ocho ONG internacionales especializadas en ayuda humanitaria se articulan en torno a necesidades estructurales específicas de protección y acompañamiento psicosocial.
Agua, educación y salud en el centro de la respuesta
En el ámbito de agua y saneamiento, la organización informó que “tras haberse distribuido millones de litros de agua potable, las acciones se centran en el mantenimiento de infraestructuras esenciales en barrios y residencias de mayores, incluyendo la instalación de tanques, grifos y duchas inclusivas, así como el suministro de miles de kits de higiene familiar”.
En cuanto a los programas educativos, estos “permiten el reparto de kits de materiales, la reconstrucción de infraestructuras escolares dañadas y el diseño de modalidades híbridas o semipresenciales para facilitar el retorno seguro de más de 26.500 estudiantes, junto con la creación de espacios temporales de aprendizaje”.
Respecto a la asistencia sanitaria, el Comité señaló que “se desarrollan jornadas móviles de atención médica y nutrición, soporte especializado para madres y bebés, y entrega de ayuda de primera necesidad, como alimentos y medicamentos”, además de acompañamiento para restablecer medios de subsistencia.
El llamado a un compromiso sostenido
La directora del Comité de Emergencia Español, Sara Barbeira, enfatizó que “la reconstrucción trasciende a la entrega de ayuda material inmediata” y “exige un compromiso sostenido en el tiempo que dote a la ciudadanía y líderes comunitarios de las herramientas logísticas y emocionales necesarias para organizar la respuesta de sus propias comunidades”.
Barbeira concluyó que “las necesidades sobre el terreno continúan en Venezuela” e hizo un llamado a mantener el respaldo, afirmando que “para que las familias en situación de mayor vulnerabilidad reconstruyan sus vidas y recuperen su independencia, el apoyo sostenido es indispensable”.
Fuente: Infobae