Las empresas de tecnología financiera han dejado de ser una novedad para convertirse en un componente fundamental del sistema financiero mundial. De acuerdo con la segunda edición del informe ‘El Futuro del Fintech Global: de la Expansión Acelerada al Crecimiento Sostenible’, publicado por el Foro Económico Mundial en 2025, el sector registra un incremento constante del 37% en su base de clientes. Paralelamente, los ingresos crecen un 40% y las utilidades un 39%.
En este escenario, numerosas entidades digitales están concretando su ingreso a mercados latinoamericanos, un proceso que implica exigencias regulatorias, decisiones estratégicas sobre productos y una competencia directa con la banca tradicional por la preferencia de los usuarios financieros.
Los primeros pasos de una fintech en la región
La llegada de una fintech a un nuevo país arranca con una decisión estratégica que pone en marcha un proceso que puede durar varios años. Diego Caicedo, director ejecutivo de Revolut en Colombia, señala que la compañía definió tres pilares al aterrizar en esa nación: un conocimiento profundo del mercado local, la conformación de un equipo de asesores externos y la selección del equipo fundador.

“Muchas veces las compañías, cuando aterrizan en un mercado, su error es pensar que el mercado casa matriz y el mercado destino se comportan de manera similar”, afirma.
Según su experiencia, los consumidores de países como Perú, Colombia (donde comenzó operaciones recientemente) y México comparten similitudes, pero también muestran diferencias sustanciales que requieren ajustes específicos en los productos.
El tercer pilar, la formación del equipo inicial, fue determinante en su incursión colombiana. Para contratar a las primeras treinta personas del equipo, la empresa evaluó a más de ocho mil setecientos candidatos.
“Esas primeras diez, quince personas van a determinar las decisiones que tomamos durante estos últimos dos años en cómo vamos a encaminar el banco”, indica el ejecutivo, quien destacó que buscaban perfiles con capacidad técnica y una actitud competitiva frente al mercado.

Los retos regulatorios para un neobanco
El aspecto normativo representa, según Caicedo, uno de los trabajos más meticulosos de la expansión. Revolut realizó un mapeo de entre setenta y noventa normas que impactan la operación bancaria en Colombia, incluyendo el estatuto bancario y la circular básica contable y jurídica. El análisis se hizo norma por norma, párrafo por párrafo, para identificar obligaciones concretas y luego verificar su cumplimiento a nivel de producto.
Entre las particularidades locales que la compañía tuvo que incorporar está el impuesto del cuatro por mil, un gravamen a las transacciones bancarias que solo existe en Colombia y, con variantes, en Turquía.
“El mínimo es cumplir el cien por ciento de la normatividad”, afirma Caicedo, quien agregó que la experiencia previa del grupo en mercados con estándares exigentes de protección al cliente, como el Reino Unido, facilitó el diseño de un producto que en algunos aspectos supera los requisitos locales.

El trámite administrativo en Colombia se organizó en dos fases. La primera fue la licencia de constitución, obtenida en septiembre de 2025, que permitió la formación jurídica del banco y el desarrollo del producto local. La segunda, la licencia de funcionamiento concedida por la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC), llegó después de una auditoría del regulador que revisó in situ cada uno de los procesos implementados.
Con esta licencia, la fintech tiene una autorización sin restricciones para operar como banco en el país, aunque aún quedan pasos administrativos como la apertura de cuenta en el banco central y la conexión a los medios de pago antes del lanzamiento comercial.
¿Por qué un usuario elige una fintech en lugar de un banco tradicional?
La falta de sucursales físicas ya no es una desventaja para las entidades digitales frente a una banca tradicional que también ha trasladado gran parte de sus operaciones a canales digitales.
“El consumidor financiero es un consumidor extremadamente digital”, señala Caicedo, quien indicó que la penetración de celulares y servicios digitales en un país es un indicador clave para determinar si un mercado está listo para recibir un producto de este tipo.

La ventaja competitiva de las fintech globales frente a los bancos locales, según el ejecutivo, se basa en tres elementos. El primero es la infraestructura transfronteriza: al operar sin intermediarios entre sus filiales, Revolut ofrece remesas instantáneas y gratuitas a sus más de 80 millones de clientes en el mundo. El segundo es el acceso a un ecosistema financiero más amplio, que incluye cuentas multimoneda y acceso al mercado de valores desde una misma plataforma. El tercero es la eficiencia de costos al no mantener una red de sucursales físicas, un ahorro que la compañía traslada al cliente en forma de beneficios y menores comisiones.
“Nuestros estados financieros, que publicamos todos los años, lo muestran. Somos increíblemente rentables”, afirma Caicedo, en referencia a la sostenibilidad del modelo de negocio pese a la oferta de beneficios al usuario.

Mientras tanto, el avance de las fintech en mercados con sistemas bancarios consolidados ya ha generado desplazamientos concretos. Caicedo menciona que Revolut se ha convertido recientemente en el cuarto banco de España por número de clientes, superando al Banco Sabadell, una entidad con varias décadas de trayectoria en ese mercado.
Fuente: Infobae