La trayectoria de Martin Scorsese (Nueva York, 1942) es vasta y aún no ha llegado a su fin. Desde su debut con Who’s That Knocking at My Door hace exactamente 59 años, el cineasta responsable de obras como Taxi Driver, Shutter Island o El lobo de Wall Street ha acumulado un legado que lo sitúa entre los más grandes de la historia. Sin embargo, en cuanto a estatuillas del Oscar, su palmarés es sorprendentemente magro.
Scorsese cuenta con 10 nominaciones al Oscar a mejor director, la cifra más alta de cualquier cineasta vivo en esa categoría. En total, su nombre ha aparecido 16 veces entre los nominados de la Academia, considerando también sus candidaturas como guionista y productor. Y, pese a todo, solo una de esas diez nominaciones como director se tradujo en victoria: la que obtuvo por Infiltrados en 2007.
El filme, estrenado un año antes, puso fin a una sequía que ya resultaba inexplicable. Scorsese había optado previamente al galardón por Toro salvaje, La última tentación de Cristo, Uno de los nuestros, Gangs of New York y El aviador, pero siempre se había ido de la ceremonia con las manos vacías.

Hasta que llegó Infiltrados, una adaptación estadounidense del thriller hongkonés Infernal Affairs, estrenado en 2002. La historia sigue a Colin Sullivan (Matt Damon), un mafioso infiltrado en la policía de Boston, y a Billy Costigan (Leonardo DiCaprio), un oficial encubierto que se adentra en la organización criminal de Frank Costello (Jack Nicholson), jefe de la mafia irlandesa. El reparto lo completan Mark Wahlberg, Martin Sheen y Alec Baldwin.
Disponible en Prime Video hasta el 29 de septiembre
“No hay ningún gran misterio en cuanto a por qué Infiltrados ganó los premios a la mejor película, al mejor director, al mejor guion adaptado y al mejor montaje”, escribió Deadline tras la victoria de Scorsese.
“Era una película fantástica. Recaudó mucho dinero, así que al público le gustó muchísimo. Contaba con actores de primera y un guion brillante. Marty Scorsese era el favorito sentimental de cara a esta competición. Y, bueno, una comedia nunca gana el premio a la mejor película. Y a los miembros de la Academia o les encantó Babel o la odiaron. A pesar de lo que digan los expertos en los Óscar, esto no es ciencia espacial: lo único que necesita una película para hacerse con el premio es que unos 1.300 votantes se sientan lo suficientemente entusiasmados con ella y marquen su papeleta en consecuencia”.
Infiltrados terminó recaudando casi 300 millones de dólares en todo el mundo y arrasó en los Oscar de 2007 con cuatro premios: mejor película, mejor director, mejor guion adaptado para William Monahan y mejor montaje para Thelma Schoonmaker.
Desde entonces, Scorsese ha vuelto a competir por la estatuilla con películas como Hugo, El lobo de Wall Street, El irlandés y Los asesinos de la luna, pero no ha conseguido una segunda victoria. Mientras tanto, puedes disfrutar de esta cinta en Prime Video, que abandonará la plataforma el próximo 29 de septiembre.
Fuente: Infobae