Un centro geriátrico de la localidad de Alovera, en la provincia de Guadalajara, ha tenido que desembolsar 480 euros a los familiares de una adulta mayor luego de que la dentadura postiza de la residente se extraviara y el establecimiento no lograra dar con una solución oportuna. La intervención de la asociación de consumidores Facua Castilla-La Mancha fue clave para que la afectada recuperara el dinero que pagó por una nueva prótesis.
Isabel S.M., hija de la anciana y residente de Guadalajara, recibió el 9 de noviembre de 2025 un llamado desde la residencia Juan Pablo II de Alovera, donde su madre se encuentra internada. El personal del centro, administrado por Cáritas, le preguntó si durante la visita ella había tomado la dentadura postiza o la había guardado en algún lugar.
Desde la residencia le informaron que la prótesis de su progenitora se había perdido y que no lograban localizarla. Isabel quedó sorprendida ante lo sucedido, sobre todo porque su mamá tiene reconocido un grado III de dependencia, catalogado como de gran dependencia.
Hallazgo parcial y reclamo
El 11 de noviembre, luego de más de una hora de búsqueda en distintos puntos de la habitación, Isabel encontró la parte superior de la prótesis. Estaba sin su estuche, debajo del escritorio, en un rincón donde casi no se podía ver. Según relató la afectada, se trataba de un lugar recóndito y de difícil acceso, por lo que consideró improbable que su madre hubiera podido dejar allí la dentadura.
Isabel expresó su descontento a la directora del establecimiento y presentó una queja por escrito. En ella advirtió que, si en 15 días no aparecía la parte inferior de la prótesis, acudiría a un odontólogo para fabricar una nueva y luego reclamaría el costo al centro.

Investigación sin resultados
Desde la residencia Juan Pablo II de Alovera aseguraron que continuarían “con el proceso de investigación para saber lo que ha pasado con la dentadura de su madre”. Sin embargo, pasaron las semanas y la familia no volvió a recibir información sobre el resultado de las pesquisas.
Ante la falta de una respuesta concreta, Isabel llevó a su madre al dentista para que le confeccionaran una nueva prótesis. La factura que luego reclamó al centro ascendía a 480 euros: 380 euros por el tratamiento odontológico y 100 euros adicionales por el traslado en taxi de ida y vuelta hasta la clínica.
La reclamación no obtuvo respuesta por parte de la residencia. La afectada no consiguió recuperar el dinero que había pagado ni recibió explicaciones sobre el paradero de la dentadura de su madre.
Intervención de Facua
Isabel, quien es socia de Facua Castilla-La Mancha desde 2023, decidió recurrir a la asociación de consumidores para defender sus derechos. El equipo jurídico de la organización elaboró un escrito de reclamación dirigido al centro, solicitando una indemnización de 480 euros por los perjuicios ocasionados.
Tras recibir la notificación de la asociación, la residencia Juan Pablo II de Alovera cambió de postura y comunicó a la afectada que asumiría el costo de la nueva dentadura y del traslado en taxi hasta el consultorio odontológico. Isabel ya ha recibido los 480 euros en su cuenta bancaria, con lo que se da por cerrado el conflicto después de varios meses desde que el centro informó a la familia sobre la desaparición de la prótesis.
Fuente: Infobae