Lucas Tomasi, oriundo de Tandil, se convirtió en el primer piloto argentino con síndrome de Down en lograr una licencia nacional para participar oficialmente en carreras de karting. El proceso, que no tenía antecedentes dentro de la Comisión Deportiva Automovilística (CDA), demandó una serie de instancias médicas y deportivas.
En agosto de 2025, su padre, Mauricio Tomasi, presentó la solicitud ante el organismo que otorga las licencias deportivas en el país. En una entrevista, Mauricio explicó que la primera dificultad fue establecer cómo evaluar un caso para el cual no existía un protocolo previo.
“Cuando empezamos con todo este tema, nos anoticiamos de que no había antecedentes”
Para cumplir con los requisitos, la familia completó una serie de estudios y evaluaciones que incluyeron:
- Una radiografía cervical.
- Un ecodoppler.
- Una ergometría.
- Controles oftalmológicos.
- Un test psicológico.
El análisis no se limitó a los informes clínicos. En diciembre de 2025, Lucas participó en una clínica en el kartódromo del Autódromo de Buenos Aires, donde Fernando Croceri, vicepresidente de la Asociación Argentina de Volantes e integrante de la CDA, lo observó en pista. Sobre esa evaluación, su padre expresó:
“Los informes que él pasó fueron muy positivos. Lo vio con condiciones”
La licencia médica nacional llegó en junio de 2026, una vez cumplidos los requisitos solicitados. Con esa habilitación, Lucas continuó en la categoría escuela de Kart Plus, en Zárate, junto al equipo Ibarra Competición.
El contacto con el karting
Lucas conoció el ambiente de las carreras desde chico: acompañaba a su padre, que trabaja hace décadas en las competencias de Tandil. En abril de 2025, tuvo su primera oportunidad de probar un karting en el circuito de tierra de esa ciudad; Walter Repetti y su hijo Uriel le facilitaron el vehículo.
“Realmente nos sorprendió su accionar en la pista, su manera de manejar”
Después llegaron las pruebas en Tandil y Balcarce, tanto en tierra como en asfalto, hasta su primera carrera en abril de 2026. Lucas nunca había manejado otro vehículo y fueron los videojuegos los que le permitieron acercarse a la conducción.

Hoy compite con un motor estacionario de 6,5 HP y alcanza, según su padre, entre 80 y 85 kilómetros por hora.
Para la familia, el síndrome de Down nunca fue un factor decisivo para saber si Lucas podía practicar deportes.
“Los prejuicios los tenemos los grandes. Él no tiene miedo”
El karting es una disciplina que implica riesgos, y la familia debió tenerlos en cuenta durante todo el proceso. Para Mauricio, la seguridad depende de la preparación y de respetar las condiciones de competencia.
“Si vos lo hacés adecuadamente y sabiendo lo que tenés que hacer, no es un peligro, es un deporte como cualquier otro”
Una referencia internacional
El caso de Lucas se da mientras la FIA amplía sus herramientas para la participación de personas con discapacidad. En 2023, la federación publicó sus Karting Guidelines for Drivers with Disabilities, un documento que contempla distintos niveles de adaptación según las necesidades de cada piloto.

En marzo de 2026, además, la FIA aprobó un asiento de karting con una estructura de protección específica para pilotos con discapacidad. El asiento incorpora puntos adicionales para quienes necesitan sistemas de sujeción que aporten mayor estabilidad al torso y quedó homologado para competencias que se desarrollen bajo las pautas de la federación.
Ese contexto internacional contrasta con lo que ocurrió cuando la familia Tomasi presentó la solicitud en Argentina: dentro de la CDA no existía el antecedente de un piloto con síndrome de Down que hubiera solicitado una licencia. Por eso, el caso de Lucas exigió combinar estudios médicos con una evaluación concreta de sus condiciones para manejar y competir.
La habilitación finalmente se concretó y Lucas continúa sumando carreras. La próxima fecha prevista en Tandil, el 26 y 27 de septiembre, será una competencia más en su calendario y, a la vez, una nueva instancia para un piloto que ya dejó un antecedente en el automovilismo argentino.
Fuente: Infobae