El caso de un golden retriever que, en lugar de gruñir, recibió a un intruso moviendo la cola y con un juguete en la boca ha generado simpatía en redes y opiniones divididas entre expertos en comportamiento canino. El perro, llamado Nash, pertenece a Dante Rowley, residente de San Diego, cuya vivienda fue allanada a principios de septiembre.
Las cámaras de seguridad del hogar captaron cómo el golden retriever se escondió bajo la mesa del comedor mientras el desconocido –sin camisa ni zapatos– comía yogures y se acostaba sobre una manta. Pero minutos después, Nash se acercó al hombre cuando este pasaba cerca de la puerta: alzó la cabeza, movió la cola y llevaba un juguete de peluche en la boca.
¿Por qué no ladró? ¿Quería jugar?
Mientras que miles de espectadores del video vieron a un perro intentando divertirse en lugar de proteger su hogar, los especialistas en comportamiento animal ofrecieron lecturas distintas. Algunos respaldaron la idea de que Nash buscaba un compañero de juegos; otros señalaron que su actitud reflejaba ansiedad.
Katherine A. Houpt, profesora emérita en la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell, considera que Nash es un retriever especialmente sociable.
«El perro quería a alguien con quien jugar, y el ladrón era tan buena opción como cualquiera», dijo. «Es una raza que suele ser amigable y, al parecer, los dueños se aseguraron de que socializara con las personas. Así que no piensa que algo terrible va a entrar por la puerta, sino algo divertido, un compañero de juegos».
Sin embargo, Carlo Siracusa, profesor de bienestar y comportamiento clínico de animales pequeños en la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Pensilvania, tiene una postura diferente. Explica que esconderse, jadear y sostener un juguete para morder pueden ser señales de estrés. Incluso mover la cola, indica un mayor estado de alerta y excitación emocional. Según Siracusa, Nash podría haberse acercado al hombre porque este estaba cerca de la puerta, y el perro quería salir.
El especialista recordó que Nash también se aproximó a la policía con un juguete en la boca y salió corriendo hacia afuera cuando los oficiales entraron armados.
«Es muy difícil entender exactamente qué tenía en mente el perro, pero no veo ninguna evidencia de que el perro esté intentando ser amigable con el intruso o con la policía», afirmó Siracusa. «Esta es una interpretación humana. No es una lectura objetiva del lenguaje corporal».
En general, dice, la respuesta de un perro ante un intruso depende de la variabilidad individual y, en menor medida, de su raza. Algunos canes pueden sentir miedo agudo y responder de forma agresiva, así como algunos humanos se asustan más que otros al escuchar un ruido nocturno.
Los hechos detrás del video viral
Rowley y su prometida Stephanie Calderon se alistaban para volar de regreso a su casa desde Chicago el 5 de septiembre cuando la cámara de seguridad alertó sobre el allanamiento. Las grabaciones mostraron al intruso usando una escalera para trepar por una ventana del segundo piso y luego deambular sin camisa ni zapatos.
Rowley llamó a la policía de San Diego, que llegó en minutos, envió un dron al interior de la vivienda y arrestó al hombre. La policía informó que fue acusado de robo con allanamiento, vandalismo, agresión a un oficial y posesión de drogas.
Afortunadamente, Nash resultó ileso, al igual que el otro perro de la familia, Ollie, un perro salchicha de pelo largo que huyó al patio trasero. El hermano de Rowley, que vive en la misma calle, estaba cuidando a los perros durante el viaje.
Rowley comentó: «La verdad, Nash solo es amigable; de ninguna manera es un perro guardián, así que cuando vi su reacción, me sorprendió que no estuviera más emocionado. Por lo general, cuando ve personas nuevas, corre hacia ellas, les salta encima y simplemente está encima de ellas 24/7».
Marc Bekoff, profesor emérito de ecología y biología evolutiva en la Universidad de Colorado, Boulder, y autor de Dogs Demystified: An A-Z Guide to All Things Canine, afirmó que la raza no determina si un perro será buen guardián.
«Podrías entrenar a un beagle para que sea un perro guardián», dijo. «Para mí, todo se reduce –al igual que con los humanos– a la crianza temprana».
Bekoff dijo que no le sorprendió que Nash saludara al intruso con un juguete; incluso tuvo un perro mestizo parte dóberman que habría actuado igual.
«Veo a un completo amorcito», señaló. «Lo que veo es un perro sano y socializado. Solo quiere jugar».
Houpt coincidió: «Es un perro amigable y no verifica antecedentes antes de interactuar con las personas. Así que necesitamos más Nashes, es lo que estoy tratando de decir».
El caso de Nash continúa circulando en redes, mientras los expertos recuerdan que cada perro reacciona según su historia y personalidad, no solo por su raza.
Fuente: Infobae