La función conocida como modo eco, disponible en casi todos los electrodomésticos de lavandería del mercado mexicano, tiene la capacidad de disminuir el gasto energético entre un 30% y un 50% en comparación con un ciclo normal de algodón, de acuerdo con fabricantes y entidades de protección al consumidor.
Esta opción se encuentra en el panel de selección de ciclos, al lado de nombres como “algodón” o “sintéticos”, y frecuentemente pasa inadvertida debido a que su tiempo de funcionamiento es mayor. Sin embargo, en México, usar este modo puede marcar la diferencia entre mantenerse en la tarifa doméstica básica o pasar a la Tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC) de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

La Tarifa de Alto Consumo, denominada DAC, se activa cuando un hogar excede un límite mensual de electricidad determinado, elevando significativamente el costo por kilowatt-hora. Para no caer en ese régimen tarifario, es necesario acumular pequeños ahorros en diversos dispositivos. La lavadora representa uno de los mayores impactos en la factura, especialmente cuando se utiliza agua caliente con regularidad.

Cómo funciona el ciclo eco frente al programa normal
El programa eco invierte la estrategia del lavado tradicional. Mientras un ciclo común aumenta la temperatura del agua para remover la mugre en menor tiempo, el modo eco opera entre 30 y 40 grados centígrados y suple la ausencia de calor con una duración más prolongada, recurriendo a mayor tiempo de remojo y movimiento del tambor para alcanzar el mismo nivel de limpieza. Según el Instituto Catalán de Energía, el 85% de la energía consumida por una lavadora se utiliza únicamente para calentar el agua, no para girar el tambor.

Cuánto puedes ahorrar usando el botón ECO
Datos de la CFE indican que una lavadora utilizada ocho horas semanales consume alrededor de 155 pesos anuales en electricidad bajo la tarifa básica. Esto representa aproximadamente 13 pesos mensuales, un monto casi imperceptible en la factura. El inconveniente surge cuando el hogar supera el consumo permitido y entra en la Tarifa de Alto Consumo (DAC). En ese escenario, la misma lavadora, con idéntico uso, puede llegar a costar hasta 554 pesos al año, casi cuatro veces más debido al esquema tarifario superior.

Aplicar el modo eco reduce el gasto de la lavadora entre un 30% y un 40%. En la tarifa básica, el ahorro es modesto, de aproximadamente 50 pesos anuales. Sin embargo, en la Tarifa de Alto Consumo, el beneficio puede alcanzar los 200 pesos por año, solo con seleccionar el ciclo adecuado.
Qué significan watts y kilowatts-hora en el recibo de luz
Para comprender por qué el modo eco genera ahorros, es necesario diferenciar dos términos que a menudo se confunden. El watt mide la potencia instantánea que un equipo requiere, mientras que el kilowatt-hora (unidad que figura en la factura de la CFE) se obtiene multiplicando dicha potencia por las horas de funcionamiento.

Una lavadora que opera con mayor potencia durante un lapso breve puede gastar igual o menos que una que funciona con baja potencia durante muchas horas. Esto aclara por qué el ciclo eco, a pesar de ser más largo, no resulta más caro: al emplear agua fría o tibia, evita el principal consumo energético del proceso (calentar el agua) y contrarresta el tiempo adicional con un ahorro eléctrico proporcionalmente superior.

La etiqueta amarilla de la lavadora permite comparar el gasto eléctrico antes de comprar
La Norma Oficial Mexicana NOM-005-ENER-2016, emitida por la Secretaría de Energía y efectiva desde mayo de 2017, fija los límites máximos de consumo energético para todas las lavadoras comercializadas en México, incluyendo modelos automáticos, semiautomáticos y manuales. La normativa requiere que cada lavadora cuente con una etiqueta amarilla de eficiencia energética, que debe estar a la vista en el punto de venta, mostrando el consumo anual estimado en kilowatts-hora y el Factor de Energía, el cual indica cuántos litros de agua se procesan por cada kilowatt-hora consumido.

Dicha etiqueta facilita la comparación entre dos lavadoras de capacidad parecida antes de adquirirlas, permitiendo seleccionar la que menor electricidad consumirá anualmente, sin tener que esperar al resultado en la factura. Cuanto mayor sea el Factor de Energía, menor será la electricidad requerida por el equipo para procesar la misma cantidad de agua. Revisar esta etiqueta también permite identificar lavadoras que, aunque tengan un precio inicial más bajo, resultan más costosas en el uso cotidiano debido a su baja eficiencia energética. La disparidad entre un modelo eficiente y otro que no lo es se refleja en la factura bimestral, especialmente en aquellos hogares que rozan el límite de la tarifa básica.

Las lavadoras de carga frontal consumen menos agua y energía que las de carga superior
Un estudio de calidad llevado a cabo por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) sobre lavadoras automáticas disponibles en México reveló que el consumo eléctrico por ciclo completo de lavado, en ropa de algodón, oscila entre 117 y 290 watts-hora, según el modelo y el tipo de carga. Las lavadoras de carga frontal presentaron los menores consumos energéticos dentro de los modelos evaluados.

La diferencia es aún más marcada en el consumo de agua. El estudio indica que ninguna lavadora de carga frontal excedió los 65 litros por ciclo completo, mientras que ciertos modelos de carga superior alcanzaron hasta 332 litros, un 78% más que el promedio de equipos análogos, en parte debido a la inclusión de un enjuague extra. Las lavadoras de carga superior con agitador son las más frecuentes en los hogares de México.

Un estudio de la Universidad de Bonn confirma que la carga completa multiplica el ahorro
Una investigación realizada por la Universidad de Bonn, en Alemania, evaluó el desempeño energético de diversos modelos de lavadora bajo diferentes niveles de carga. El hallazgo principal es que la disminución de energía no es proporcional a la cantidad de ropa colocada: una carga al 50% de su capacidad genera como máximo un 20% de reducción en el consumo, y no un 50% como podría pensarse.

El mismo estudio detectó que ciertos modelos gastan hasta un 20% más de energía cuando se utilizan con apenas el 75% de su capacidad nominal, en comparación con una carga completa. Este dato respalda la recomendación técnica de llenar la lavadora al máximo antes de iniciar cualquier ciclo, incluyendo el modo eco, para maximizar el ahorro que ofrece el programa.
Fuente: Infobae