Una consulta inesperada durante el programa Qué hacemos acá —el formato en vivo de Wapa que conduce junto a Mariana Genesio Peña y Fernando Balmayor— provocó que Tamara Pettinato reviviera una escena que preferiría mantener enterrada: la noche en que sus padres le arrebataron el protagonismo en su propia celebración de quince años.
El beso que opacó la fiesta
Todo se originó cuando uno de los conductores preguntó si alguien había escuchado a sus padres tener relaciones sexuales. Tamara dudó sobre su madre, pero Balmayor la presionó: “Sí, los viste”. Fue entonces cuando la conductora vinculó ese comentario con una imagen que, hasta ese instante, parecía haber borrado de su mente. “Ay, mi fiesta de quince”, murmuró. Con el tiempo, la celebración que debía girar en torno a ella quedó eclipsada por la actitud de sus progenitores. Según relató, aquella noche “circularon sustancias, alcoholes y demás cosas” entre los asistentes, lo que llevó a Roberto Pettinato y Cecilia Dutelli —separados desde 1997 tras 15 años de relación— a mostrarse cariñosos entre sí.
Lo que arrancó como un reencuentro afectuoso escaló rápidamente. “Se pusieron a transar desaforadamente, adelante de toda la fiesta”, describió la conductora entre risas y gestos de incomodidad. La escena, lejos de pasar inadvertida, se convirtió en el único tema de conversación entre los invitados.
Un atuendo que robó miradas
Para colmo, Tamara señaló que su padre llegó a la fiesta “vestido enteramente de rojo y con anteojos negros”, en lo que ella misma calificó como su mejor época televisiva ligada a Telefe. “Ya me robaste el protagonismo”, resumió, recordando que su propio vestido era “lila, suavecito, todo delicado”. El contraste no pudo ser más evidente.
Lejos de quedar en el olvido, el momento tuvo un impacto directo sobre Tamara: sus amigos y conocidos se acercaron durante la fiesta para advertirle que sus padres “volvieron, se amigaron, se reconciliaron”. “O sea, a esto de coger en la pista y arruinarme el cumple para siempre”, lanzó con un gesto, entre la risa y el fastidio.
“Un trauma tremendo”, coincidieron los conductores
Balmayor fue el primero en definirlo: “Es un trauma tremendo”. Pettinato no tardó en asumirlo. “Un trauma tremendo”, repitió, y enseguida explicó por qué la herida no era solo el beso, sino todo lo que vino después: sus amigos y conocidos acercándose para avisarle que sus padres “volvieron, se amigaron, se reconciliaron”, mientras ella intentaba en vano recuperar el centro de su propia fiesta. Balmayor lo sintetizó con precisión: “El personaje de la noche eras vos por tu fiesta de quince. De golpe, todo terminó”.
La conductora cerró la anécdota con una reflexión irónica sobre el espacio que comparte con sus colegas. “Me desbloqueaste un recuerdo espantoso”, le dijo a Balmayor. Él respondió con humor: “Para eso vinimos. La pregunta que hacemos acá se responde con todas estas historias”. Fue Pettinato quien tuvo la última palabra: “Terapia, que hacemos acá, terapia se llama”.
La historia de Roberto y Cecilia: rock, esfuerzo y separación
Roberto Pettinato y Cecilia Dutelli estuvieron juntos desde 1982 hasta 1997 y tuvieron tres hijos: Felipe, Tamara y Homero Pettinato. Durante esos años, Roberto integró la banda Sumo como saxofonista desde 1983, una de las agrupaciones más influyentes del rock nacional, liderada por Luca Prodan y surgida en Hurlingham en 1981. El grupo se disolvió tras la muerte de Prodan en diciembre de 1987, y aunque dejó una huella cultural profunda, no generó grandes ingresos para sus miembros. Así lo reconoció el propio Roberto en una reciente visita al ciclo de entrevistas de su hija en El Nueve, donde confesó que, para sostenerse en aquella época, él y Cecilia salían a vender sándwiches vegetarianos de queso crema con zanahoria en las galerías de Belgrano, antes de que ese tipo de propuesta gastronómica existiera en Buenos Aires.
La historia de sus padres, con toda su intensidad y contradicciones, parece seguir presente en Tamara cada vez que menos lo espera.
Fuente: Infobae