Este sábado 19 de septiembre, la actriz británica Rosemary Harris alcanza la cifra de 99 años, a solo doce meses de cumplir un siglo de vida. Sobre las tablas y frente a las cámaras ha brillado durante más de siete décadas, y aunque varias generaciones la identifican como la tía May de la trilogía de Spider-Man dirigida por Sam Raimi, su trayectoria artística es mucho más amplia.
Harris inició su carrera en 1948 y debutó en Broadway en 1952, tras una breve formación en la Real Academia de Arte Dramático de Londres. Aquella primera obra, que la llevó a cruzar el Atlántico “en el Queen Mary con mis ollas y mi máquina de coser”, según contó al New York Post, cerró apenas dos semanas después de su estreno.
Lejos de desanimarse, la actriz regresó al Reino Unido y compartió escenario con figuras como Richard Burton, Peter O’Toole y Christopher Plummer.
Su trabajo en el teatro le valió importantes distinciones. En 1966 ganó el Premio Tony a la mejor actriz por su interpretación de Leonor de Aquitania en The Lion in Winter, y a lo largo de su carrera sumó nueve nominaciones al mismo galardón y cuatro premios Drama Desk.

En 1976 obtuvo un Emmy por encarnar a George Sand en la miniserie de la BBC Notorious Woman, y dos años más tarde se llevó el Globo de Oro por Holocaust.
En 1995 llegó su única nominación al Oscar, como mejor actriz de reparto por Tom & Viv. En 1986 fue incorporada al Salón de la Fama del Teatro Estadounidense y en 2017 recibió el Tony a la trayectoria.

Más de 70 años y el papel que la inmortalizó
Harris asumió el rol de May Parker cuando ya tenía una carrera sólida. Sam Raimi, quien la había dirigido en The Gift (2000), la recordó para el personaje, especialmente por su cabello blanco y su característico moño.
De esta manera consiguió el papel sin necesidad de una prueba de pantalla, según relató al New York Post. Su tía May apareció en Spider-Man (2002), Spider-Man 2 (2004) y Spider-Man 3 (2007), junto a Tobey Maguire, Kirsten Dunst y Willem Dafoe.

La edad no fue un obstáculo para participar en escenas exigentes. Harris contó que realizó algunas tomas de riesgo y recordó un episodio particularmente peligroso: estaba a punto de saltar desde un edificio de tres pisos cuando falló el sistema de cables de su arnés. El equipo alcanzó a gritarle: “Rosemary, ¡no saltes!”.
También conservó un buen recuerdo de Raimi, a quien describió ante la BBC como un director “cálido, amable y extremadamente talentoso”.
Su carrera después de la trilogía
Una vez finalizada la saga, Harris no se retiró. En 2007 participó en el thriller de Sidney Lumet Before the Devil Knows You’re Dead, filme por el que compartió el Premio Gotham al mejor elenco. También apareció en la comedia romántica This Means War junto a Reese Witherspoon, Chris Pine y Tom Hardy, y tuvo un papel invitado en Law & Order: Special Victims Unit en 2010.

En 2018, una semana antes de cumplir 91 años, asumió el papel de la señora Higgins en el revival de Broadway de My Fair Lady, reemplazando a Diana Rigg.
“Cuando la gente me dice la edad que tengo, no lo puedo creer. ¿Cómo pasó?”, confesó entonces al New York Post. Ya en la década de 2020 sumó apariciones en la serie de HBO The Undoing y en la comedia de HBO Max Search Party, donde tuvo un papel recurrente en 2022.

En el plano personal, estuvo casada con el actor y director Ellis Rabb entre 1959 y 1967. Ese mismo año contrajo matrimonio con el escritor estadounidense John Ehle, con quien se estableció en Carolina del Norte. La pareja tuvo una hija, Jennifer Ehle, nacida en 1969, quien siguió sus pasos como actriz de cine, televisión y teatro. John Ehle falleció en 2018.
El crédito más reciente de Harris en pantalla es la comedia Oscar Wilde About America (2024), donde interpretó a Lady Bracknell. En 2023 fue vista en Nueva York durante la huelga de SAG-AFTRA y, en 2025, asistió al estreno de una película de su hija Jennifer.
Fuente: Infobae