La emblemática villa de Sophia Loren y Carlo Ponti, situada en la Vía Apia Antigua de Roma, ha regresado al mercado inmobiliario con un precio estimado entre 15 y 20 millones de euros. La propiedad, ubicada dentro del Parque de la Vía Apia Antigua, es gestionada bajo reserva por la firma Italy Sotheby’s International Realty, según reportes de medios italianos.
Esta residencia fusiona arquitectura contemporánea, vestigios romanos y amplias extensiones de terreno privado. Uno de sus espacios más distintivos es el comedor, instalado dentro de una gruta de época romana que conserva un mosaico original de Medusa. La propiedad perteneció a la actriz Sophia Loren y al productor Carlo Ponti, una de las parejas más icónicas del cine italiano. La búsqueda de comprador no es nueva: el inmueble ya había sido ofrecido en 2018 sin éxito, y posteriormente cambió de agencia, también sin lograr concretar la venta.
La actual intermediación está a cargo de Italy Sotheby’s International Realty. La operación se maneja sin un precio publicado oficialmente, aunque las estimaciones sitúan la negociación dentro de ese rango millonario. En 2018, Lionard Luxury Real Estate puso la villa en venta con una solicitud de 19 millones de euros. Más tarde, el mandato pasó a Forbes Properties, antes de llegar a la firma que hoy representa a los propietarios. Este nuevo intento marca la tercera etapa comercial desde que la finca reapareció en el mercado.
La casa se localiza a unos diez minutos del Coliseo, junto al centro histórico de Roma. A pesar de esa cercanía con zonas turísticas de la capital italiana, el terreno está integrado en una zona protegida por el entorno natural de la antigua vía consular.
700 metros cuadrados y rodeada por 11.000 metros de parque
La construcción abarca cerca de 700 metros cuadrados cubiertos y se erige en un parque privado de unos 11.000 metros cuadrados. El proyecto fue obra del arquitecto Andrea Busiri Vici, quien aprovechó el relieve de una antigua cantera romana de basalto.
La vivienda se distribuye en dos plantas conectadas por ascensor. Los espacios incluyen pórticos, terrazas, patios internos y accesos independientes, elementos que vinculan las áreas interiores con los jardines. La planta principal fue diseñada para recibir invitados, con tres salones que tienen chimenea y vistas al parque, además de una cocina y dos baños para visitas. El nivel superior concentra los ambientes privados: cinco dormitorios, cinco baños, una biblioteca y un jardín de invierno. El predio conserva también las antiguas caballerizas, que fueron adaptadas para otro uso: abarcan unos 467 metros cuadrados y ahora pueden utilizarse para celebraciones, reuniones y recepciones.

El espacio más singular de la villa es el comedor, construido dentro de una cavidad de origen romano. En ese ambiente se preserva un mosaico original que representa a Medusa, la figura mitológica asociada a serpientes en el cabello. La presencia de la gruta responde a la historia del terreno, asentado sobre una cantera utilizada en tiempos romanos. La intervención arquitectónica mantuvo ese elemento como parte central de la casa.
La residencia reúne, de ese modo, una casa de gran escala, una superficie verde extensa y una estructura arqueológica incorporada a la vida cotidiana. Esos componentes explican el alto precio con el que volvió a ofrecerse. La operación no informa sobre plazos para un eventual cierre. Por ahora, la finca permanece disponible para compradores dispuestos a negociar una de las residencias privadas más particulares del entorno de la Vía Apia Antigua.
Fuente: Infobae