En una conversación para el programa Baby, This Is Keke Palmer, la actriz Octavia Spencer confesó que, a pesar de su triunfo con The Help, los estudios continuaban ofreciéndole roles de servicio doméstico, con remuneraciones ínfimas en comparación con sus colegas blancas. La ganadora del Óscar a mejor actriz de reparto expuso cómo esta desigualdad la impulsó a convertirse en productora ejecutiva, cargo que hoy ocupa en Ride or Die, su nueva comedia de acción junto a Hannah Waddingham.
La brecha salarial que transformó su forma de negociar
Uno de los pasajes más impactantes del podcast fue cuando Spencer relató una conversación clave con Jessica Chastain sobre diferencias de pago. La actriz le propuso un proyecto, y Spencer le dejó claro que necesitaba una compensación equitativa. La declaración textual de Spencer fue:
“Siempre dicen ‘por supuesto’. Sin embargo, cuando buscan a los actores blancos les ofrecen dólares, mientras que cuando buscan a los actores negros les ofrecen centavos”.
Además, le mostró a Chastain los registros de pagos que había recibido. “Guardó silencio al teléfono y exclamó: ‘Dios mío’”, agregó la actriz.

Tras ese episodio, Spencer adoptó una estrategia fija con los proyectos de bajo presupuesto: exigir participación en las ganancias futuras, conocido en la industria como backend. “Si el presupuesto es de diez millones y me dicen que nadie gana dinero, yo quiero el backend”, explicó. “Si no están dispuestos a darme nada del dinero imaginario del futuro, no somos amigos”, enfatizó. Cuando la respuesta es negativa, su equipo legal reconoce la señal: un cortés “muchas gracias” que, en palabras de Spencer, equivale a un cierre definitivo.
Ganar el Óscar no abrió las puertas que esperaba
Spencer confesó que su salto a la producción ejecutiva no surgió de una ambición de poder, sino de una necesidad concreta. Luego de ganar el Óscar a mejor actriz de reparto por The Help, las propuestas que llegaban repetían el mismo estereotipo que acababa de interpretar. Afirmó textualmente:
“Jugué a la mejor sirvienta que se ha escrito. Y por eso no necesito volver a hacerlo”.
Y añadió: “Si el papel empieza con M-A-I-D, no abran esa puerta”. Fue Viola Davis quien la alertó sobre lo que vendría tras los premios. “Me preguntó: ‘¿Sabes qué trabajo tienes después?’. Yo le dije: ‘Acabamos de cerrar este’”. Davis le explicó que una campaña de Óscar podía consumir nueve meses, y que sin un proyecto siguiente la inercia se perdía. “Vi que el pozo se podía secar y empecé a producir”, resumió Spencer.
La serie nació de un pitch que no pudo rechazar

Ride or Die llegó a Spencer a través de su acuerdo de desarrollo con Skydance Television, productora que desde 2022 trabaja junto a su compañía Orit Entertainment. Los productores Barbara Muschietti y Andy Muschietti presentaron la idea junto a la creadora Tessa Coates. “Mi equipo me dijo: ‘No tienes que decir que sí’. Yo les respondí: ‘Chicos, no es mi primer rodeo’”. Aun así, aceptó de inmediato.
La serie sigue a Debbie Claybourne, abogada casada con un político británico, y a su mejor amiga Judith Burton, quien esconde una vida paralela como asesina de élite. Cuando una misión sale mal, las dos mujeres deben huir juntas por Europa mientras intentan salvar su amistad. El elenco de apoyo incluye a Bill Nighy, Ed Skrein y Sylvia Hoeks, y la producción fue recibida con críticas favorables que destacaron la química entre las dos protagonistas.
Spencer subrayó desde el principio que descartó hacer una comedia pura. Sostuvo:
“Un solo día de tu vida no es puramente comedia, ni puramente drama. Por eso el terror es mi género favorito: lo contiene todo”.
La misma lógica aplicó a trabajos anteriores como Ma (2019) y al propio The Help (2011): historias que mezclan registros porque la vida tampoco elige uno solo.
Whoopi Goldberg, su primera gran referencia

Spencer repasó sus inicios con una anécdota de cuando tenía 17 años: tras llamar durante ocho semanas a la producción de The Long Walk Home, filmada en Alabama, y presentarse en persona en las locaciones, consiguió un puesto como pasante. Allí conoció a Whoopi Goldberg, quien le aconsejó terminar la universidad antes de lanzarse. “La educación va a seguir ahí. El circo también”, le dijo Goldberg.
El día de su graduación, Goldberg, que estaba filmando en Sudáfrica, hizo que su hermano la llamara para felicitarla. “Fue Whoopi quien nos hizo saber a todas que podíamos ser el personaje principal”, dijo Spencer.
Tres décadas de carrera y una advertencia para las nuevas generaciones
Con más de 30 años en la industria, Spencer se describió a sí misma como “un éxito de la noche a la mañana en 15 años” y atribuyó parte de su resistencia al desconocimiento que tenía de las redes sociales cuando empezaba. “Me alegro de no haber sabido nada de internet tal como existe hoy. Porque te roba la curiosidad”, admitió.
Frente a quienes inician hoy, identificó dos consecuencias del exceso de exposición: la pérdida del asombro ante lo desconocido y el peso de las expectativas previas. “Cuando ves a alguien que se mudó a California con 3.000 dólares y se convirtió en el número uno de TikTok, y eso no te pasa, sientes que eres un fracaso”, señaló.
Fuente: Infobae