El MetLife Stadium, situado en la frontera entre Nueva Jersey y Nueva York, fue el escenario que la noche del jueves recibió la primera de dos presentaciones de Karol G dentro de su gira Viajando Por El Mundo Tropitour. Desde las primeras filas, el ambiente se sintió como una gran fiesta latina que combinó perreo, nostalgia y un mensaje constante de orgullo por las raíces hispanas.
Al ingresar, cada asistente recibió un collar con luces LED que se sincronizaban con la música y los cambios de escenario, un detalle que coloreó las gradas del estadio de los Giants y Jets mientras la telonera Elena Rose preparaba el ambiente con sus canciones. A las 20:30, una cuenta regresiva en las pantallas marcó el inicio. Los músicos ya estaban listos sobre el escenario, cuyo diseño evocaba cuevas y paisajes colombianos, con el logo “Tropitour, Viajando por el Mundo” proyectado en las paredes rocosas.
Cuando el reloj llegó a cero, humo y luces rojas envolvieron el escenario, y los collares LED se encendieron al unísono formando una ola de luz. Fuegos artificiales y un grupo de bailarinas acompañaron la aparición de Karol G, quien vestía un traje dorado lleno de brillos entre los gritos del público. “Latina Foreva” fue el tema de apertura, con una coreografía de perreo intenso que marcó el tono inicial.

Rodeada de bailarines con torso desnudo, la cantante continuó con sus éxitos. Durante “Un gatito ne llamó”, interrumpió la coreografía para acercarse al público y exclamó:
“Sorry, no puedo, es que hoy estoy en Nueva York”,
mientras bajaba las escaleras del escenario, visiblemente emocionada por la cantidad de gente.
Las luces verdes acompañaron “Oki Doki”, antes de interpretar sola “Tá OK”, tema que en el estudio cuenta con Maluma, con un estilo de funk brasileño. En ese momento lanzó una de las frases más recordadas:
“Hey, Nueva York, esa energía está a tope. Espero que esta noche se caiga la casa porque vinimos a cantar, vinimos a bailar, vinimos a llorar, vinimos a gritar. ¿Vinimos a pasar una chimba, sí o no?”.
Con “Qlona” de fondo en tonos rojos y rosas, destacó los atuendos del público y preguntó a una fan:
“¿Soltera o comprometida? ¿Te pusiste linda para él o te pusiste linda PARA TI?”,
generando una respuesta inmediata. El bloque cerró con “S91”, donde fuegos artificiales a los costados de la pasarela sorprendieron al estadio antes de que todo quedara a oscuras.

Tras un cambio de vestuario, Karol G reapareció con un atuendo rosa lleno de joyas, brillos, plumas y botas con destellos para iniciar el bloque de estética carnavalesca. En ese instante se proyectó un video narrado por el actor Edward James Olmos, quien interpretó al padre de Selena Quintanilla en la película de 1997 sobre la cantante tejana, a quien Karol G considera una de sus grandes ídolas. Grabado para la gira en Chicago, el mensaje mezcló español e inglés:
“Nights like this don’t happen by chance. They’re born from passion, from talento, from hard work”,
para luego presentarla como “la Reina de los Trópicos, la explosión latina” y cerrar con la idea de que, cuando suena el ritmo, toda Latinoamérica responde.
“Qué noche tan linda, esta noche se viene a gozar”,
agregó antes de dar paso a la era Tropicoqueta.
Con bailarinas que portaban abanicos de colores, interpretó “Tropicoqueta” rodeada de músicos con bongós y maracas. El momento más llamativo llegó con “Papasito”, canción que cantó desde arriba de un guacamayo gigante que apareció en el borde del escenario. Tras descender y acabar la coreografía con sus bailarines bajo luces naranjas, preguntó “¿dónde están los de República Dominicana?”; el estadio explotó y luego interpretó en solitario “Amiga Mía”, una bachata que en su versión original cuenta con la colombiana Greeicy.

El siguiente bloque marcó otro punto alto: una plataforma emergió con un grupo de mariachis integrado enteramente por mujeres, con sombreros, trompetas y guitarras. Antes de “Ese Hombre Es Malo”, la cantante dio un discurso sobre el álbum que incluye ese tema:
“Es muy especial tocar esta canción esta noche, ya que está nominada a un Grammy. Y en realidad, cualquier nominación que haya recibido este disco significa mucho para mí, porque era un disco para honrar a mi gente, a mi música latina, a los países que he visitado, a los países que me han hecho sentir como en casa”,
dijo, antes de invitar al público a cantar y cerrar a capela. La sección continuó con “Mamiii”, interpretada con las mariachis sin la presencia física de Becky G, quien teloneará la segunda fecha del MetLife Stadium este viernes 18 de septiembre.
Tras una pausa, un video grabado con la propia voz de Karol G dio paso a la sección dedicada al álbum No Me Arrepiento de Sentir Tanto (NMADST). El monólogo, de tono reflexivo, describió la reconstrucción emocional tras una ruptura:
“Y si pudiera, lo volvería a vivir todo. Porque si el precio de haber vivido algo increíble es extrañarlo después, es un precio que vale la pena pagar. No me arrepiento de ser quien soy, de vivir la vida como la vivo, de amar como lo hago, de reír, de llorar, de disfrutar. No me arrepiento de sentir mucho. No me arrepiento de sentir tanto”,
cerró la grabación, que dio título al disco y funcionó como bisagra hacia el nuevo tramo.

Acostada sobre una plataforma y con un cambio a lentejuelas blancas con la leyenda del disco, interpretó “Te Llevo To’” bajo luces azules. El público había preparado una fan action con globos azules con luz blanca, en sintonía con la estética del álbum. Le siguió “Ahí”, tema grabado con Drake, cuya parte sonó pregrabada ante la ausencia del canadiense. “¿Y esos globitos? Se pusieron de acuerdo para traer”, se sorprendió la cantante.
El homenaje a Selena Quintanilla llegó con “Alguien Que Te Amaba”, interpretada con un sombrero típico mexicano mientras la artista se mostraba visiblemente emocionada. Leyó un cartel entre la multitud e invitó a subir al escenario a una fan que sostenía “Karol, tu música me salvó, ¿te puedo dar un abrazo?”; ambas se fundieron en un abrazo ante los aplausos. El bloque cerró con “Si Lo Ven”.
Antes de continuar, la cantante advirtió entre risas: “yo solamente les advierto que este estadio está por caerse en segundos”. Acto seguido, subió al escenario el productor puertorriqueño Tainy, seguido por Judeline y Rusowsky, quienes emergieron desde una plataforma para interpretar juntos y por primera vez en vivo “BbY Wow”, número uno en la Billboard Global 200. El cierre del tema, de corte techno, incluyó un despliegue de fuegos artificiales. “New York, ustedes son bby wow”, lanzó al público tras la actuación.
El siguiente segmento trajo un cambio radical: con el estadio a oscuras, una plataforma con mujeres que tocaban timbales emergió. Luego, sobre aquellos instrumentos apareció Karol G, acostada y con un outfit dorado, para interpretar “Ivonny Bonita”, tema que dedicó “para mis reinas que están acá esta noche”. Las luces cambiaron a verdes para dar paso al clásico “Pineapple”.
La sección siguiente, con estética felina y tonos azules, incluyó la proyección de una silueta bailando antes de que la cantante apareciera con un vestuario plateado para “Gatúbela”, que cerró con un guiño directo a “Rompe” de Daddy Yankee. El público coreó por completo “Amargura”, mientras la artista se acercaba a las barreras. En “Tu Perfume”, mostró algunos regalos que le arrojaron los fans y los invitó a cantar junto a ella.
El tramo más elaborado en producción llegó después: con un ritmo de inspiración egipcia y un vestuario tipo Cleopatra, la cantante se mojó por completo durante “Bandida Entrenada”, sobre un escenario con una capa de agua que la coreografía convertía en salpicaduras. La coreografía continuó en el agua durante “Ojos Ferrari”, con fuego en distintos puntos, y escaló hacia un cierre de funk brasileño con “Noche en Medellín”, cuando los bailarines, con pistolas de agua, salpicaron a parte del público cercano al escenario.

El segundo tramo narrado por Edward James Olmos, centrado en el orgullo de la identidad latina, reapareció acompañado de banderas latinoamericanas proyectadas en pantalla:
“llegó la hora de celebrar de dónde venimos, a disfrutar, que suene Latinoamérica”,
anunció la voz del actor. Con luces rojas y un vestuario de inspiración árabe, la cantante retomó “Bichota” en medio de un mar de banderas que el público hizo ondear desde las tribunas.
“Tusa” sonó con un arreglo de tinte más latino, mientras la artista lanzaba una consigna que generó respuesta ensordecedora: “¿dónde están los de la izquierda, dónde están los de la derecha?”. En “Coleccionando Heridas”, con un vestuario de mangas y brillos plateados, el público coreó mano a mano con la artista. La energía se mantuvo con “Si Antes Te Hubiera Conocido”, que hizo estallar al estadio, y continuó con “Gucci Los Paños” y “200 Copas”.
El cierre llegó con “Provenza”, interpretada con un arreglo de corte techno que llevó al público a saltar y cantar hasta el final. Antes de que terminara la canción, Karol G levantó una bandera de Colombia en el escenario, mientras fuegos artificiales y confeti caían sobre el campo. La artista se quedó un momento junto a su banda y cuerpo de baile antes de retirarse, con un breve regreso final para saludar a un estadio que, tras más de dos horas de show, seguía de pie.
Fuente: Infobae