Consejo de Seguridad vota sin consenso entre EE.UU. y China para elegir secretario de ONU

Desde Washington, el pulso geopolítico entre Donald Trump y Xi Jinping define el clima de la votación de este jueves en el Consejo de Seguridad de la ONU. La guerra comercial, el conflicto en Medio Oriente, la influencia de la inteligencia artificial y la tensión entre Ucrania y Rusia son el telón de fondo de una elección que busca nombrar al sucesor de Antonio Guterres como secretario general de las Naciones Unidas.

Las dos rondas preliminares de votación no lograron una mayoría suficiente, reflejando la división entre las potencias. El Consejo de Seguridad está compuesto por cinco miembros permanentes con derecho a veto: Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia. Si alguno de ellos ejerce esa facultad, el candidato vetado queda descartado automáticamente.

Junto a ellos, diez miembros no permanentes participan sin veto. La lista incluye a Dinamarca, Grecia, Pakistán, Panamá y Somalia, además de Bahréin, Colombia, República Democrática del Congo, Letonia y Liberia.

En esta contienda, Rafael Grossi cuenta con el respaldo de Trump, mientras que Xi sugirió en la cumbre de los BRICS que apoyaría a una candidata para el puesto. La declaración final del bloque, firmada por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, incluyó un punto destacado:

“A la luz del proceso de selección en curso del próximo Secretario General de las Naciones Unidas y teniendo en cuenta las disposiciones pertinentes de la Carta de las Naciones Unidas, señalamos que ninguna mujer ha sido elegida jamás para el cargo de Secretario General, y solo una persona nacional de América Latina y el Caribe, y solo dos personas nacionales de África”.

Las candidatas que aspiran a romper esa tendencia son Carolyn Rodrigues-Birkett, Rebeca Grynspan, María Fernanda Espinosa, Ivonne A-Baki y Michelle Bachelet. Xi y Vladímir Putin, como miembros permanentes, se inclinarían por alguna de ellas, según el comunicado de los BRICS.

Sin embargo, en la Casa Blanca y en la ONU se asegura que la firma de esa declaración obedece más a los intereses electorales de Lula da Silva, quien busca la reelección en Brasil. Desde esa óptica, China y Rusia jugarían sus cartas al margen del género de los candidatos, aunque ambos se sienten cómodos con Grynspan, actual secretaria general de la UNCTAD, un organismo clave dentro del sistema de Naciones Unidas.

Grossi, por su parte, se definió como un “realista optimista” en una columna publicada en The Economist. “No soy un idealista que cree que la buena voluntad y las declaraciones pueden resolver los desacuerdos entre Estados. Tampoco soy un tecnócrata en busca del organigrama perfecto para devolverle relevancia a la ONU”, afirmó.

El Consejo de Seguridad de la ONU, adonde se hace las tercera votación para designar al futuro secretario General

En las dos primeras votaciones informales, conocidas como Straw Polls, Rodrigues-Birkett y Grynspan se alternaron el primer lugar. Las otras candidatas —Espinosa, A-Baki y Bachelet— quedaron muy rezagadas y, por ahora, son consideradas candidatas testimoniales.

La administración de Trump apoya abiertamente a Grossi. Hasta hace pocos días, se daba por hecho que contaba con los votos de Francia y Reino Unido. Pero la cercanía mostrada por Trump hacia la posición argentina en las Islas Malvinas complicó la postura de Londres, que inicialmente planeaba una abstención para evitar que Grossi quedara fuera de la contienda.

En la coyuntura actual, el Reino Unido habría revertido su postura por temor a que Grossi utilice la Secretaría General para fortalecer la estrategia multilateral de Argentina.

Rafael Grossi, candidato a secretario General de la ONU

El próximo 24 de septiembre, Trump recibirá a Xi en la Casa Blanca en un cónclave con agenda abierta. Los temas prioritarios serán Ormuz, las sanciones financieras de Estados Unidos a Irán, la guerra global de tarifas y la influencia de la inteligencia artificial.

Antes de esa cumbre bilateral, será muy difícil que haya consenso entre Washington y Pekín para nombrar al próximo secretario general. La administración republicana ya adelantó que no aceptará una prórroga de hecho del mandato de Guterres. La votación del Consejo de Seguridad está prevista para las 10:00 a.m., hora de Nueva York.

Fuente: Infobae

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