El canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvieron el jueves una conversación telefónica en la que abordaron las próximas acciones para concluir la guerra en Ucrania, en un contexto donde Washington ha retomado contactos con Moscú y Kiev tras seis meses sin diálogo directo.
“El canciller y el presidente intercambiaron opiniones sobre los próximos pasos para poner fin a la guerra en Ucrania”, informó el portavoz del Gobierno alemán, Stefan Kornelius, en un comunicado oficial.
La llamada se produjo después de que la Casa Blanca enviara a inicios de mes a sus emisarios especiales, Steve Witkoff y Jared Kushner, a las capitales de los países en conflicto para retomar las gestiones de paz. Kornelius no detalló los puntos específicos que trataron Merz y Trump. Mientras tanto, Ucrania y Rusia continúan con ataques diarios de largo alcance y mantienen una extensa línea de combate en el frente.
Merz también se refirió durante la conversación a la aprobación en el Congreso estadounidense de la llamada Ley Lindsey O. Graham de Sanciones a Rusia, una normativa dirigida contra las finanzas del Kremlin. Los mandatarios también analizaron la situación en el estrecho de Ormuz y el mar Rojo, dos rutas marítimas afectadas por la guerra en el golfo Pérsico. “Hubo consenso en que es necesario que ambas vías navegables se reabran rápidamente”, señaló Kornelius, y concluyó: “El canciller federal ha destacado el vínculo especial que une a alemanes y estadounidenses”.

Los líderes europeos reunidos en Rovaniemi, Finlandia, reafirmaron el lunes pasado su respaldo a Ucrania frente a la invasión rusa y exigieron más medidas contra Moscú, a pesar del cansancio que la guerra genera en parte de la población del continente y del auge de fuerzas ultraderechistas con posturas menos críticas hacia el Kremlin.
Merz aseguró que su Gobierno hace “todo lo que está en su mano” para asistir a Kiev. Sostuvo que la ofensiva rusa va más allá de las fronteras ucranianas y afecta a toda Europa. “Estamos decididos a defendernos”, declaró Merz durante una conferencia de prensa con otros mandatarios al margen de la cumbre de la Unión Europea sobre el Ártico.
El jefe del Gobierno alemán consideró que el continente atraviesa uno de los momentos más decisivos para la protección de la libertad y la paz. En ese sentido, subrayó la necesidad de mantener la ayuda a Ucrania y de explicar a los ciudadanos europeos por qué ese respaldo responde a sus propios intereses. “Ahora debemos resistir hasta que termine esta terrible guerra. Si Rusia tiene éxito, esto tendrá consecuencias imprevisibles y sin precedentes para todos nosotros, incluida Alemania”, enfatizó.
Merz agregó: “Esa es la razón por la que estoy aquí, muy firme, muy claro y sin intención de ceder ni un centímetro. Ahora es nuestro deber histórico hacer todo lo que podamos para ayudar a este país a preservar la paz y la libertad en Europa”.

El primer ministro finlandés, Petteri Orpo, anfitrión del encuentro, advirtió que Rusia incrementó su agresividad en las últimas semanas y ha intensificado los ataques híbridos. Por ello, pidió aumentar el respaldo a Ucrania y endurecer las sanciones contra Moscú.
“(Rusia) está jugando un juego muy peligroso y, con estos ataques híbridos, intenta dividirnos y debilitar nuestro apoyo a Ucrania. Pero creo que es una estrategia equivocada que tiene el efecto contrario”, afirmó Orpo.
El presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, señaló que la atención de la ciudadanía se centra en temas como el empleo, la inflación y el crecimiento económico. Según planteó, los gobiernos deben mostrar el vínculo entre esos asuntos y la política exterior.
“No solo los ucranianos están defendiendo su libertad, nosotros también estamos defendiendo la nuestra, aunque la guerra no haya llegado a nuestros territorios”, sostuvo Nauseda. El mandatario instó a mantener la ayuda a Kiev y alertó que, si Europa pierde su independencia, los indicadores económicos “dejarán de ser relevantes”.
Fuente: Infobae