Ecuador recupera producción de palma, aumenta sus exportaciones y busca crecer en el mercado interno

La recuperación de la producción de la palma en zonas que fueron afectadas por la enfermedad de la pudrición del cogollo permitió que el sector recupere su dinamismo e incremente sus exportaciones.

Los envíos del sector palmicultor ecuatoriano alcanzaron aproximadamente 154.400 toneladas entre enero y julio de 2026, con una generación cercana a los $ 190 millones en divisas, según cifras de la Federación Nacional de la Cadena Productiva del Aceite de Palma (Propalma).

Óscar Calahorrano, presidente ejecutivo del gremio, detalló que más del 50 % de las áreas afectadas por esta enfermedad han sido resembradas con materiales híbridos, que presentan mayor productividad y resistencia.

Esmeraldas es una de las provincias donde se concentra parte de este proceso de recuperación.

Según el Boletín Situacional de la Palma Aceitera, hasta 2024, el cultivo tenía presencia en la mitad del territorio nacional, distribuyéndose en 12 de las 24 provincias con notable concentración en Esmeraldas y Los Ríos. Al menos 157.206 hectáreas de superficie sembrada se calcularon a escala nacional hasta ese año.

Para Calahorrano, la reactivación del cultivo ha tenido efectos sobre el empleo, los ingresos y la actividad económica de las familias vinculadas a la cadena productiva.

Por ello, el gremio proyecta que la producción nacional de aceite crudo de palma superará las 632.000 toneladas en 2026, lo que representaría un crecimiento de alrededor del 15 % frente al año anterior.

Propalma señala que una parte importante de la recuperación del sector ha sido financiada directamente por los agricultores. En esa línea, la organización considera que el acceso a crédito podría acelerar el proceso de renovación de las plantaciones.

Para Calahorrano, la banca pública debería apuntar a la implementación de una línea de crédito específica para pequeños palmicultores, con plazos y condiciones acordes con el ciclo productivo de la palma.

Con ello, por ejemplo, se avanzaría en el proceso de renovación —ya iniciado— de las áreas afectadas que fueron afectadas por plagas.

Aceite crudo concentra la mayor parte de las exportaciones

Del volumen exportado por el sector hasta julio, aproximadamente el 68 % corresponde a aceite crudo de palma. El 32 % restante corresponde a productos con mayor valor agregado, entre ellos oleína, estearina, aceites embotellados, margarinas y mantecas.

El gremio señala que existe una oportunidad para ampliar la transformación de la materia prima dentro del país, en un contexto de crecimiento de la demanda mundial de aceites vegetales.

Calahorrano explica que estos productos tienen usos en la industria de alimentos, cosméticos y otras actividades. A esta demanda se suma el uso de aceites vegetales para la elaboración de biocombustibles renovables, una alternativa que distintos países utilizan para reducir parcialmente su dependencia de combustibles fósiles.

Para el sector, Ecuador podría aprovechar parte del excedente de aceite de palma que actualmente se exporta como materia prima para producir biodiésel en el país. Plantea que esto permitiría sustituir una parte del diésel fósil importado y generar mayor actividad industrial alrededor de la cadena de la palma.

También considera fundamental iniciar el Programa Nacional de Biodiésel contemplado en la Ley para el fortalecimiento y desarrollo de la producción, comercialización, extracción, exportación e industrialización de la palma aceitera y sus derivados, vigente desde 2020.

Colombia es el principal destino

En los primeros siete meses de 2026, Colombia concentró el 43 % del volumen exportado por el sector palmicultor ecuatoriano, de acuerdo con los datos proporcionados por Propalma.

Europa representó el 15,5 % del volumen exportado, mientras que Chile concentró el 5,9 %, Estados Unidos el 4,9 % e India el 4,5 %.

El 26,2 % restante correspondió a otros destinos.

La distribución muestra una canasta de mercados que incluye a países de América, Europa y Asia.

Sin embargo, la organización considera que el crecimiento del sector también puede apoyarse en una mayor demanda interna.

El desarrollo de esta industria permitiría generar mayor valor agregado dentro del país, fortalecer el empleo en las zonas productoras y reducir la salida de divisas asociada a la importación de diésel fósil.

La propuesta se plantea mientras el sector espera cerrar 2026 con una producción nacional de aceite crudo de palma superior a las 632.000 toneladas, impulsada por la recuperación de las áreas afectadas y la entrada en producción de las nuevas plantaciones.

Durante el año 2023, este sector aportó el 2,6 % al Valor Agregado Bruto (VAB) agropecuario y representó el 0,6 % del total de las exportaciones no petroleras.

El desempeño productivo viene en ascenso en los últimos años, pues en 2024 registró un incremento del 14 % en la superficie cosechada en comparación con el año 2023. Según el Ministerio de Desarrollo Productivo y Económico, el crecimiento de la frontera agrícola fue acompañado por una mejora en la eficiencia técnica, logrando un aumento del 13 % en el rendimiento por hectárea en el mismo periodo. (I)

Fuente: El Universo

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