El vínculo de Angelina Jolie con Camboya se forjó durante el rodaje de Lara Croft: Tomb Raider en 2001, pero tomó un rumbo personal al año siguiente cuando adoptó en el país a su hijo Maddox. Desde entonces, la actriz adquirió una propiedad de 38 hectáreas en la provincia de Battambang, cerca de Samlaut, y destinó fondos a causas sociales y ambientales en el noroeste camboyano.
En 2003, creó una organización que inicialmente se dedicó a retirar minas terrestres en zonas rurales afectadas por décadas de conflicto. Con el tiempo, la Fundación Maddox amplió su labor hacia la protección del bosque de Samlaut, la atención sanitaria, la educación y el fomento de actividades económicas locales.

“Una vez que el terreno estuvo seguro, el trabajo adquirió una nueva dimensión”, explicó Jolie al repasar el crecimiento de la entidad, que hoy define como una organización dirigida íntegramente por población local. La institución lleva el nombre de su hijo y concentra sus tareas en un área protegida cercana a la frontera con Tailandia.
Angelina Jolie y la protección de 60.994 hectáreas de bosque

La organización comenzó sus actividades con la limpieza de explosivos remanentes en comunidades rurales camboyanas. El objetivo inicial era que las familias pudieran regresar a vivir y cultivar en terrenos que habían quedado inutilizados por las minas. Esa intervención abrió paso a una agenda más amplia, centrada en la conservación y en el acceso de las comunidades a servicios básicos.
En 2006, la fundación asumió tareas de protección en el Área de Uso Múltiple de Samlaut, una zona forestal de 60.994 hectáreas distribuida entre Battambang y Pailin. Según la propia Fundación Maddox, el trabajo se desarrolla junto con autoridades gubernamentales y habitantes de la región, con foco en patrullas, reforestación, educación ambiental y resguardo de la fauna.

Uno de los ejes del proyecto fue la formación de residentes como guardabosques. Los equipos patrullan el territorio para detectar tala ilegal, caza furtiva y trampas, mientras que las autoridades ambientales camboyanas asumieron la supervisión oficial de los agentes en 2016. La organización sostiene que la participación comunitaria busca vincular la preservación del bosque con la seguridad y los ingresos de quienes habitan sus alrededores.
La fundación también impulsó 11 proyectos forestales comunitarios en cuatro comunas de Samlaut. A esto sumó viveros para producir plantines, iniciativas de reforestación y un programa de apicultura sostenible dirigido a agricultores de la zona, con participación de mujeres. De acuerdo con la entidad, los apicultores produjeron 1.392 litros de miel en 2025, una actividad que ofrece una alternativa económica compatible con el cuidado del entorno.

El alcance del proyecto incluye cuestiones sociales. En 2018 se inauguró una sede permanente en Samlaut que funciona como base de trabajo y apoyo logístico para las patrullas. Ese mismo año se abrieron residencias para estudiantes de aldeas remotas que necesitan alojamiento para completar la escuela secundaria. La fundación afirma, además, que su personal está integrado en su totalidad por camboyanos y que más de 10.000 personas acceden cada año a servicios de salud vinculados a sus programas.

Cómo es el bosque de Samlaut, hogar de especies amenazadas
El Área de Uso Múltiple de Samlaut forma parte de la cordillera de Cardamomo, uno de los principales conjuntos forestales del Sudeste Asiático. Se extiende unos 40 kilómetros a lo largo de la frontera entre Camboya y Tailandia y combina objetivos de conservación con actividades económicas de las comunidades que viven en el territorio.
Un relevamiento de biodiversidad encargado por la Fundación Maddox y realizado por la organización Fauna & Flora permitió dimensionar el valor ecológico de la zona. Según un estudio difundido por Mongabay, los investigadores identificaron más de 140 especies de aves, cerca de 30 mamíferos, 14 especies de murciélagos y 50 tipos de orquídeas.

El informe también registró especies vegetales que no habían sido documentadas antes en Camboya y otras que aún están bajo análisis científico. Entre los hallazgos figuraron dos begonias sin registros previos en el país y una variedad de Hoya que podría constituir una especie nueva. La diversidad de orquídeas, sin embargo, expuso un riesgo adicional: varias de las especies presentes en Samlaut son objeto de comercio en el Sudeste Asiático por su valor ornamental o por usos medicinales atribuidos.
Las cámaras trampa instaladas durante el relevamiento detectaron 44 especies: 28 mamíferos, 15 aves y un reptil. Cerca del 30% de los animales observados están incluidos en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Entre ellos aparecen el pangolín de Sunda, catalogado en peligro crítico; el elefante asiático, en peligro; y el dhole, el langur plateado indochino, el gaur y el oso negro asiático.

Munichan Kung, directora nacional de la fundación, señaló a la revista ambiental Mongabay que los estudios cambiaron la percepción sobre el área, considerada durante años demasiado pequeña o degradada para albergar una diversidad relevante. Los resultados permiten identificar sectores prioritarios para las patrullas y sostener ante autoridades y potenciales desarrolladores que el bosque conserva especies que requieren protección.
La información reunida también subraya la necesidad de mantener la conectividad entre los bosques de Camboya y Tailandia, especialmente para mamíferos que necesitan amplios territorios. En esa zona, el proyecto creado por Jolie mantiene la combinación de guardabosques locales, programas comunitarios y monitoreo científico como base de su intervención ambiental.
Fuente: Infobae