La compañía de Mountain View ha dado luz verde a sus ingenieros para emplear Claude Opus 5, el sistema de inteligencia artificial desarrollado por Anthropic, mediante su entorno interno de desarrollo denominado Antigravity. Esta decisión marca un cambio radical en la política que durante años limitó el acceso a herramientas de programación externas dentro de la organización.
La información fue confirmada por un representante oficial de Google y difundida originalmente por dos trabajadores de la firma al medio Business Insider. Previamente, la utilización de Claude estaba restringida únicamente a grupos selectos dentro de Google DeepMind y a iniciativas de ingeniería consideradas de máxima urgencia.
¿Cómo opera el acceso a Claude dentro de Google?
No se trata de un permiso irrestricto. Los ingenieros únicamente pueden recurrir a Claude Opus 5 en el marco de Antigravity, la plataforma interna de Google diseñada para agentes de inteligencia artificial, y sujeto a un esquema de cuotas individuales.
Esta herramienta está concebida para que los agentes de IA realicen labores complejas de codificación. Ahora, dentro de ella, los desarrolladores pueden optar por Claude además de Gemini cuando la tarea lo exige. De esta forma, la plataforma se transforma en un entorno donde coexisten modelos creados por la propia compañía y aquellos de proveedores externos, siempre bajo la supervisión corporativa.

«Engineers have access to select third-party models in Antigravity, which is aligned with our external Antigravity enterprise offering», declaró el portavoz de Google, según Business Insider.
Asimismo, indicó que Gemini sigue siendo el modelo principal y fundamental para el desarrollo interno, mientras que los modelos de terceros están disponibles bajo cuotas para casos de uso especializados.
Esta configuración deja claro que Claude actúa como un complemento, no como un sustituto. De acuerdo con la empresa, Gemini continúa siendo la opción por defecto para todas las labores internas de programación.
Razones detrás del cambio de postura
Esta apertura se da en medio de una creciente exigencia sobre las habilidades de codificación de Gemini. A pesar de las mejoras introducidas con la versión Flash 3.8, Google sigue estando rezagado frente a Anthropic y OpenAI en labores de programación, lo cual ha provocado malestar en una parte de su equipo de ingenieros.
Ese descontento se agravó debido a que la empresa obligaba a su personal a evidenciar el uso de inteligencia artificial para incrementar su productividad, pero al mismo tiempo les impedía emplear las herramientas que ellos juzgaban más efectivas, tal como documentó anteriormente Business Insider.

Adicionalmente, había antecedentes que avivaron las quejas. En abril pasado, el diario Los Angeles Times reportó que varios desarrolladores de Google mostraban preferencia por Claude Code, de Anthropic, para realizar determinadas actividades de programación, en un clima de preocupación interna por la rivalidad en el ámbito de las herramientas de codificación con IA.
Impacto en la competencia entre modelos de inteligencia artificial
La determinación ocurre cuando la codificación apoyada por inteligencia artificial se ha vuelto uno de los campos más competidos del sector. Los asistentes de programación han evolucionado más allá de ser meros autocompletadores de texto, transformándose en agentes que pueden revisar repositorios enteros, alterar varios archivos y ejecutar órdenes de forma independiente.
Anthropic ha diseñado su estrategia comercial alrededor de esa habilidad. De acuerdo con datos proporcionados por la propia firma, sus modelos más novedosos, Claude Fable 5.1 y Mythos 5.1, están enfocados específicamente en labores de codificación y tareas especializadas.
Al conceder a miles de ingenieros la libertad de escoger entre Gemini y Claude dependiendo de la labor, Google consigue también un mecanismo de comparación interna. Si los trabajadores optan frecuentemente por Claude para ciertos tipos de actividades, esa inclinación actúa como un indicador claro de los aspectos en los que Gemini debe optimizarse.

Esta medida se produce después de que se consolidara un lazo financiero entre las dos empresas. A principios del presente año, Google reveló su intención de invertir hasta 40 mil millones de dólares (USD 40.000 millones) en Anthropic, dentro de un vínculo que abarca además servicios de infraestructura en la nube.
Esa condición de competidor, inversionista y proveedor de infraestructura no es única en este escenario. Amazon implementó un modelo parecido durante este año, autorizando a sus trabajadores a usar Claude y Codex (de OpenAI), a pesar de continuar desarrollando sus propias soluciones.
Fuente: Infobae