Seis años después del lanzamiento de los Acuerdos de Abraham, Marruecos, Estados Unidos e Israel celebraron una reunión en Nueva York que consolida su alianza estratégica. El encuentro, realizado este miércoles, confirmó la elevación de las relaciones entre Marruecos e Israel al nivel de embajada, un paso que incluye el intercambio de representantes diplomáticos de pleno derecho.
La cita reunió al ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar; su homólogo marroquí, Nasser Bourita; y el representante de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz. Los tres se reunieron bajo el marco de la declaración tripartita del 22 de diciembre de 2020. Mientras en la escena política española crecen las acusaciones sobre la supuesta participación de Marruecos en la entrada masiva en Ceuta, el régimen de Mohamed VI exhibe su fortalecimiento en el ámbito internacional.
Waltz destacó la relevancia del momento:
“Los escépticos se equivocaron. Seis años después, han superado todas las pruebas y hoy en Nueva York lo demostramos otra vez”
Por su parte, Sa’ar subrayó los lazos históricos:
“La amistad entre los pueblos marroquí y judío tiene raíces profundas en la historia y un rico legado”
El documento firmado fija una agenda que abarca seguridad, comercio, inversión y tecnología, y promueve visitas de alto nivel en los próximos meses.
Elevación de las relaciones Marruecos – Israel
El eje del acuerdo es la decisión de Marruecos e Israel de abrir embajadas de pleno derecho y nombrar embajadores de manera recíproca. Aunque el texto no precisa un calendario para la apertura formal de las sedes, ambas partes se comprometieron a adoptar las medidas necesarias para concretar el cambio de estatus.
En el ámbito de la conectividad, ambos países trabajarán para restablecer vuelos directos antes de que termine el año, operados por aerolíneas de las dos naciones. También prevén cerrar antes de finales de 2026 un tratado de protección recíproca de inversiones y otro para evitar la doble imposición, con el objetivo de ampliar el comercio bilateral. La declaración incluye compromisos para profundizar la cooperación en finanzas, innovación, desarrollo, seguridad alimentaria, energía, agua, agricultura y tecnología.
La agenda inmediata se concentrará en la reactivación de los vuelos, el proceso de apertura de embajadas y la negociación de los acuerdos económicos previstos para 2026. Israel puso énfasis en la relación entre la monarquía marroquí y la comunidad judía de origen marroquí, tanto en el país africano como en el exterior —especialmente en Estados Unidos e Israel—, considerando esos vínculos históricos como uno de los pilares de la ampliación bilateral.
El texto ratificó el respaldo de Washington y Jerusalén a la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Ambos gobiernos apoyaron el plan de autonomía de Rabat, descrito como una propuesta “seria, creíble y realista” para resolver la disputa territorial. Los firmantes sostuvieron que una solución permitiría impulsar la estabilidad y la integración económica en África. La ONU, que celebrará el debate anual de la Asamblea General la próxima semana, ya se alineó con esta propuesta como base de negociaciones.
Mike Waltz afirmó que el entendimiento confirma la vigencia de los Acuerdos de Abraham frente a los desafíos regionales. Gideon Sa’ar, por su parte, sostuvo que el pacto contiene medidas concretas para profundizar los vínculos y aseguró que las autoridades de ambos países buscarán ponerlas en práctica. Así, esta triple alianza continúa consolidándose en el panorama internacional.
Fuente: Infobae