Hallazgo arqueológico en Río Negro: Pinturas rupestres y herramientas en dos sitios inéditos

En la zona rural de Pilcaniyeu, provincia de Río Negro, un equipo de especialistas logró identificar dos posibles sitios arqueológicos que hasta ahora no figuraban en ningún registro. Durante el recorrido inicial se documentaron pinturas rupestres, cuevas, aleros, pircas y fragmentos de herramientas líticas. La expedición contó con el respaldo logístico del Escuadrón 34 Bariloche de Gendarmería Nacional y reunió a expertos en patrimonio y arqueología.

Los puntos localizados se ubican en un sector de difícil acceso, entre montañas y cursos de agua, en el camino que conecta San Carlos de Bariloche con la localidad rionegrina. La primera inspección permitió registrar evidencias de ocupación humana anteriores a la llegada de los europeos a la Patagonia.

Las autoridades destacaron que los espacios descubiertos carecían de antecedentes de investigación, lo que abre la puerta a futuras campañas que podrían aportar datos relevantes sobre el modo de vida y el uso del territorio por parte de los pueblos indígenas de la región.

El relevamiento detectó pinturas rupestres, cuevas, aleros, pircas y herramientas de piedra en un área de difícil acceso

¿Qué se encontró en los nuevos sitios arqueológicos de Pilcaniyeu?

Durante la visita al terreno se identificaron elementos que sugieren una ocupación humana antigua. Entre ellos se cuentan:

  • Pinturas rupestres: representaciones sobre superficies rocosas que pueden incluir figuras, trazos, símbolos o escenas, y que ayudan a comprender las prácticas culturales de las comunidades pasadas.
  • Cuevas y aleros: formaciones naturales que sirvieron como refugio temporal, lugar de descanso o espacio para actividades cotidianas.
  • Pircas: estructuras de piedras superpuestas sin cemento, que pudieron funcionar como divisiones, cercos, corrales o reparos.
  • Instrumentos líticos: objetos elaborados en piedra, como puntas, raspadores, cuchillos o piezas para procesar materiales. Estos hallazgos pueden revelar actividades de subsistencia y formas de ocupación del espacio.

La combinación de estos vestigios indica que el área fue utilizada por humanos en tiempos anteriores, aunque aún se desconoce la antigüedad exacta y la función específica de cada elemento. Las investigaciones futuras deberán determinar si las pircas pertenecen al mismo período que los demás indicios.

Los vestigios hallados podrían aportar información sobre la ocupación humana antes de la llegada de los europeos a la Patagonia

El relevamiento documentó una zona sin exploración previa

En el operativo participaron miembros de la Dirección de Patrimonio y Museos, un arqueólogo vinculado al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y a la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), además de una patrulla ambiental que facilitó el acceso al lugar.

La comitiva llegó tras recorrer un paisaje de montañas y ríos. Allí se realizó una verificación in situ, es decir, una revisión directa del sitio para constatar las condiciones y evaluar los elementos observados.

Según el comunicado de la Presidencia, los sitios presentan “gran importancia ocupacional humana”.

Esto significa que los vestigios hallados pueden confirmar que grupos humanos vivieron, circularon o realizaron actividades en ese lugar durante el pasado.

El hecho de que no existieran registros previos añade relevancia al trabajo inicial. La falta de investigaciones anteriores impide definir la cronología o identificar las comunidades que utilizaron el área. Para ello se necesitarán estudios más amplios, como excavaciones controladas, análisis de materiales y comparaciones con otros sitios de la Patagonia.

Especialistas en patrimonio y arqueología realizaron una primera inspección en el terreno junto a personal de Gendarmería Nacional

Trabajo bajo normas de protección del patrimonio

El equipo efectuó un relevamiento planimétrico, fotográfico y de georreferencia. El relevamiento planimétrico consiste en registrar la distribución de los elementos y las características del terreno mediante planos o esquemas. La georreferencia fija la ubicación exacta con coordenadas, recurso que permite identificar el lugar y facilitar su preservación.

La documentación fotográfica captura los restos tal como se observaron durante la visita. Junto con los planos y coordenadas, ese material servirá para ordenar investigaciones futuras y delimitar medidas de resguardo.

Las acciones se realizaron bajo el marco de la Ley provincial 3041 y la Ley Nacional 25743 de Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico. Ambas normas establecen criterios para conservar, estudiar y proteger los bienes culturales.

El comunicado oficial indicó que el trabajo buscó “corroborar y evaluar el lugar”.

Esa etapa representa un primer paso para determinar la dimensión del hallazgo y definir los estudios necesarios en adelante.

Los dos sitios quedaron incorporados a una instancia inicial de documentación. La continuidad de las investigaciones permitirá establecer su antigüedad, caracterizar los materiales y precisar el lugar que ocuparon en la historia de los pueblos indígenas que habitaron la actual provincia de Río Negro antes de la colonización europea.

Fuente: Infobae

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