El avance del fenómeno de El Niño en Ecuador ha marcado el pulso institucional del país desde que el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (Erfen) declaró oficialmente el evento el 29 de agosto de 2026, al verificarse los cuatro criterios de su protocolo técnico. En este sentido, el Gobierno dispuso la alerta roja en todo el territorio nacional.
De acuerdo con las proyecciones del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), el calentamiento del océano Pacífico y el proceso de acoplamiento atmosférico iniciaron una etapa de transición en septiembre con precipitaciones aisladas en sectores rurales de la Costa.
Sin embargo, los análisis de la entidad advierten que el periodo de mayor intensidad de las lluvias se concentrará entre noviembre y diciembre de 2026, con altas probabilidades de prolongarse durante los primeros meses de 2027.
La respuesta del CNE
En este contexto, el Consejo Nacional Electoral (CNE) aprobó el 27 de marzo de 2026 modificar el calendario de los comicios seccionales y del CPCCS, adelantándolos de febrero de 2027 al 29 de noviembre de 2026. La decisión se fundamentó en un “informe reservado” remitido por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) que alertaba sobre los severos impactos de las lluvias en la infraestructura vial y la accesibilidad a los centros de votación.
Ahora, este 15 de septiembre de 2026, la directiva del CNE encabezada por su presidente, José Cabrera Zurita, y los consejeros Enrique Pita y José Merino, instaló formalmente la Mesa Nacional de Seguridad Electoral de manera simultánea en las 24 provincias del país.
Durante el acto, Cabrera recalcó que la autoridad electoral mantiene una mesa de trabajo permanente y directa con técnicos del Inamhi y de la SNGR para monitorear el fenómeno día a día y en caso de ser necesario reubicar recintos anegados o afectados.
La evaluación del mapa de riesgos reveló que, de un total de 4.399 recintos electorales planificados para la contienda, existe una cifra de 368 recintos en riesgo directo.
Recintos expuestos a la probabilidad de inundaciones y desbordamientos
La amenaza predominante corresponde al desbordamiento de ríos e inundaciones, las cuales comprometen a 257 recintos, principalmente localizados en el Litoral y la Amazonía en provincias como Guayas, Esmeraldas, Los Ríos y Orellana.
Por otro lado, la saturación hídrica en la cordillera desencadena el peligro de deslizamientos de tierra y deslaves, lo que mantiene en alerta a otros 111 recintos ubicados en provincias andinas como Pichincha, Cotopaxi, Tungurahua, Imbabura, Cañar, Azuay y Chimborazo.
Para contrarrestar estas vulnerabilidades, el plan operativo interinstitucional se estructuró sobre seis ejes multidisciplinarios de respuesta que abarcan la seguridad pública, la gestión de emergencias y la infraestructura escolar.
La logística de protección física involucra el despliegue de 34.768 efectivos de las Fuerzas Armadas respaldados por 1.200 vehículos terrestres, 60 embarcaciones y 10 aeronaves, sumados a más de 57.000 miembros de la Policía Nacional.
Asimismo, el Sistema Integrado de Seguridad ECU-911, representado por Juan Carlos Paladines, mantendrá operativas 6.000 cámaras de videovigilancia dirigidas a los puntos de sufragio y delegaciones, acompañadas por un contingente de 3.000 funcionarios en alerta continua para responder ante cualquier eventualidad climática o de orden público.
Radio Pichincha
LV