‘Squall’: el misil español de bajo coste que alcanza blancos a 300 km

La empresa tecnológica española Indra ha dado a conocer el ‘Squall’, un misil de crucero de bajo coste con capacidad para alcanzar objetivos situados a más de 300 kilómetros. El sistema, concebido para instalarse en plataformas terrestres y navales, está orientado a atacar infraestructuras y capacidades militares ubicadas en la retaguardia enemiga. Según la información oficial, el misil puede emplearse contra centros de mando y control, sistemas de defensa aérea e instalaciones militares de alto valor, combinando ataque a distancia, guiado resistente a interferencias y lanzamientos coordinados desde varias unidades.

La presentación se realizó durante la feria UNVEX en Murcia, un evento centrado en drones y tecnologías de defensa, que se enmarca en un contexto donde los ejércitos europeos analizan la necesidad de reforzar la producción de municiones, sistemas no tripulados y armas de precisión. El comunicado de Indra no detalla el estado actual del programa ni fija una fecha para el inicio de la fabricación o la entrega de las primeras unidades. Tampoco se han divulgado datos sobre dimensiones, velocidad, carga útil, propulsión o precio. La denominación de misil de bajo coste se basa en comparaciones con sistemas convencionales, aunque la empresa no ha proporcionado referencias económicas concretas ni contratos vinculados al proyecto.

Diseñado para dificultar su detección

El ‘Squall’ está diseñado para operar a baja cota, un perfil de vuelo que complica su detección por radares. La compañía sostiene que esta capacidad permite aproximarse al objetivo con menor exposición a los sistemas de vigilancia adversarios. El misil cuenta con varios sistemas de guiado y navegación, con el propósito de mantener la precisión hacia el blanco incluso ante posibles interferencias electrónicas o engaños contra los sistemas de posicionamiento.

Capacidad de ataques masivos y saturación

La capacidad de atacar a más de 300 kilómetros sitúa al sistema dentro del grupo de armas de precisión de larga distancia. Desde una plataforma terrestre o naval, podría emplearse contra objetivos fuera de la línea directa de contacto. El sistema está preparado para ser lanzado desde rampas, contenedores o vehículos tácticos, lo que amplía las opciones de despliegue y permite su integración en distintas configuraciones. Por el momento, no se han determinado las plataformas o vehículos navales y terrestres que podrían incorporarlo.

El elemento central de la propuesta es el uso de un misil cuyo coste sea inferior al de otros modelos convencionales. Según Indra, ese factor permitiría recurrir a unas pocas unidades para ataques puntuales o emplear un número mayor de misiles en operaciones coordinadas. El sistema contempla lanzamientos sincronizados para saturar las defensas adversarias, una táctica que obliga al enemigo a repartir o agotar sus recursos de interceptación. El fabricante considera que esta modalidad puede aumentar la presión sobre los sistemas defensivos si los activos atacados y los misiles empleados para protegerlos tienen un valor económico elevado.

La empresa también ha destacado que el diseño se apoya en una cadena de suministro nacional, con componentes sobre los que mantiene control. El objetivo declarado es preservar la capacidad de producción si una crisis afecta a las rutas logísticas internacionales o restringe el acceso a materiales. La incorporación progresiva de funciones de inteligencia artificial figura también entre las líneas de desarrollo anunciadas para estos sistemas.

Fuente: Infobae

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