El máximo responsable de las Fuerzas Armadas israelíes, Eyal Zamir, ha confirmado que instruyó al principal asesor legal castrense para que evalúe la posibilidad de emprender procesos judiciales contra los creadores del documental ‘NAZA’, los israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor. Además, ordenó abrir una investigación sobre posibles filtraciones de datos clasificados que habrían sido utilizados para la realización del filme.
Durante una reunión con la cúpula militar, cuyas declaraciones fueron difundidas por la prensa local, Zamir afirmó:
“Según las informaciones que han surgido hasta ahora, no se trata de un filme que critique a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ni de un intento de llegar a la verdad. Se basa en libelos de sangre (antisemitas), distorsión deliberada de la realidad y acusaciones falsas contra soldados y comandantes de las FDI”.
El jefe militar sostuvo que la cinta “adopta la narrativa de quienes odian a Israel, difama a nuestros soldados y comandantes y busca presentar a las FDI como si actuaran ilegalmente de forma deliberada”. Agregó que esto constituye
“un intento peligroso de despojarnos de la legitimidad de defendernos frente a lo peor de nuestros enemigos y, al hacerlo, implica un peligro real para los soldados y comandantes de las FDI”.
Zamir enfatizó:
“No vamos a permitir que los soldados de las FDI se conviertan en dianas mediante mentiras y libelos de sangre. Ante esto debemos actuar con decisión, empleando todas las herramientas a nuestra disposición: legales, de mando y de diplomacia pública”.
Como parte de las medidas, ordenó la creación de “un equipo multidepartamental y multidisciplinario” liderado por la Dirección de Planificación, con el objetivo de “formular vías de actuación y herramientas para afrontar estas afirmaciones falsas contra las FDI y sus soldados en colaboración con expertos de Israel y de todo el mundo”.
Acciones legales e investigación de filtraciones
Zamir también instruyó al abogado general militar, Itai Ofir, para que “examine y plantee posibles acciones legales sobre la película y quienes han participado por difundir afirmaciones falsas contra los soldados de las FDI y sus posibles implicaciones para su seguridad personal y la seguridad del Estado”. Respecto a las posibles filtraciones de información que aparecen en ‘NAZA’, el jefe castrense ordenó investigar a “posibles individuos implicados en la filtración de material clasificado empleado en la producción de la película”.
Aclaración sobre supuesto ataque con 500 víctimas civiles
Horas antes, las Fuerzas Armadas israelíes emitieron un comunicado calificando de “totalmente falso” que hayan planeado y ejecutado un ataque en la Franja de Gaza para el que se anticipara cerca de medio millar de víctimas civiles. Esto surgió tras la difusión en redes sociales, el domingo pasado, de un extracto de ‘NAZA’ en el que un militar israelí —bajo condición de anonimato— hace esa afirmación.
El Ejército declaró:
“Esto es totalmente falso. Las FDI nunca han planeado, aprobado ni llevado a cabo un ataque en Gaza en el que se previera la muerte de 500 civiles o de un número siquiera cercano a esa cifra”.
Además, señalaron que durante toda la guerra no se ha presentado “ninguna afirmación creíble que haya sugerido que un ataque de las FDI ha causado un número de víctimas mortales ni siquiera cercano a esa cifra”. Las autoridades castrenses criticaron que los directores del documental “no tenían forma alguna de verificar esta afirmación, no hay pruebas reales que la respalden y, sin embargo, la han publicado”.
El comunicado también indicó que “no se puede comprobar ni verificar de forma independiente ningún dato sobre el entrevistado, ni su servicio ni su función”. El documental se basa en testimonios de militares bajo anonimato para exponer el uso de Inteligencia Artificial (IA) en ataques contra civiles en Gaza. El Ejército sostuvo:
“Nunca se planificó, aprobó ni llevó a cabo ningún ataque de ese tipo, y, sin embargo, esta es la afirmación que los realizadores han elegido para promocionar su película. Juzgad el resto en consecuencia”.
Contenido del documental y reacciones
En la secuencia mencionada, un militar israelí describe el funcionamiento de la interfaz ‘NAZA’ —acrónimo militar derivado del hebreo ‘nezek agavi’, usado para indicar el número de civiles previsto como daño colateral en un ataque aéreo—. Dibujando en una libreta, el soldado afirma que el sistema no hace “ninguna distinción” entre menores y adultos y que “algunos bombardeos han matado a 20, 30 y hasta 300 personas”. Preguntado por el ataque más mortal, responde que no sabe “cuántos murieron en realidad, porque nunca fue evaluado, pero hubo aprobación una vez para matar a 500”.
El portavoz del Ejército israelí, Effie Defrin, pidió a los directores de ‘NAZA’ que permitan que “representantes de las FDI vean la película completa” para “abordar de manera fundamentada cada una de las afirmaciones planteadas en ella”. Defrin agregó:
“El debate público en torno a la película debe basarse en hechos, no en tergiversaciones ni en difamaciones”.
El documental, producido por ‘The Guardian’, fue candidato al León de Oro en el Festival de Cine de Venecia, donde recibió una ovación de casi 25 minutos tras su estreno —la más larga jamás registrada en el certamen— y se alzó con el Premio Especial del Jurado. Tras la proyección, el ministro de Cultura de Israel, Miki Zohar, pidió retirar la nacionalidad israelí a Yuval Abraham y Rachel Szor por “traición”. Zohar declaró:
“Es una traición al país. Como ministro de Cultura, voy a actuar inmediatamente para revocar la ciudadanía israelí a estos despreciables directores por traicionar al país”.
En sus 80 minutos de duración, ‘NAZA’ analiza la campaña de ataques sistemáticos de Israel en el enclave palestino mediante el testimonio de 24 oficiales y soldados de Inteligencia, quienes detallan estrategias de espionaje telefónico y sistemas de Inteligencia Artificial para identificar objetivos. Según denuncian sus directores, este engranaje funciona como un sistema a gran escala que provoca deliberadamente la muerte de cientos de víctimas civiles colaterales en un solo ataque.
Fuente: Infobae