Ahorro vs. nafteros: la clave del boom de los autos híbridos

La industria automotriz está viviendo una transformación acelerada impulsada por el auge de los vehículos híbridos. Estos modelos están ganando terreno tan rápido que obligan a los fabricantes a ajustar sus cronogramas de producción y lanzamiento.

Al analizar las preferencias de los compradores que pueden escoger entre una versión tradicional a gasolina y una híbrida del mismo automóvil, queda claro el peso que tiene la electrificación.

En Argentina, por ejemplo, el 50% de los Toyota Corolla Cross y Yaris Cross que se comercializan son híbridos. Lo mismo ocurre con la Ford Territory, donde la versión electrificada también representa la mitad de las ventas.

El caso del Renault Boreal es ilustrativo: aunque ofrece un alto nivel de equipamiento, diseño y confort a un precio competitivo, sus ventas promedio han sido de apenas 280 unidades mensuales en lo que va del año. En contraste, el Jeep Compass (sin híbrido) vendió 640 unidades y el Volkswagen Taos (también solo a gasolina) alcanzó 860. Si se compara con modelos que sí tienen versiones híbridas, la diferencia es aún mayor: el Toyota Corolla Cross promedia 940 unidades mensuales y la Ford Territory lidera el segmento con 1.730 unidades entre ambas motorizaciones.

El Toyota Corolla Cross es el auto híbrido que más unidades vendió en los últimos años en Argentina.

Fuentes de Renault confirmaron:

“Cuando se proyectó el auto no estaba el auge de los híbridos. Cambió todo muy rápido, en muy pocos meses, incluso dentro de este mismo año. La versión híbrida ya está hecha, ya existe, solo es cuestión de terminar los ensayos y sacarla a la calle. Estamos apretando los plazos lo más posible, pero hay protocolos que se deben cumplir.”

El comportamiento del mercado

Al revisar las cifras de matriculaciones de los 50 autos más vendidos en agosto, se encuentra un dato curioso: 24 modelos registraron caídas en sus ventas, mientras que 26 mejoraron sus números. Un empresario del sector explicó:

“Si se pregunta a los fabricantes locales por las ventas de este año, la respuesta mostrará que están preocupados. Pero si la misma consulta se traslada a los importadores, están contentos porque las ventas crecen. Parecen dos países distintos pero son el mismo, la diferencia está entre quienes tienen autos convencionales y quienes tienen autos con esos sistemas de propulsión.”

Los modelos que perdieron volumen, en orden descendente de caída, son: Fiat Argo (-39%), Nissan Kait (-38%), Fiat Cronos (-34%), Volkswagen Nivus (-26%), Peugeot 2008 (-23%), Volkswagen T-Cross (-20%), Volkswagen Taos (-18%), Chevrolet Captiva (-16%) y Fiat Pulse (-13%). Salvo el Captiva, que es un híbrido enchufable (y posiblemente afectado por cupos de importación), el resto son vehículos nafteros convencionales.

El Fiat Argo fue el modelo que más cayó en ventas en el último mes en Argentina. Es un dato puntual que, sin embargo, refleja qué tipo de autos es el que tiene hoy menos demanda en el mercado.

La razón de esta tendencia se encuentra en el costo de uso de los híbridos y eléctricos. A medida que se difunde la información sobre el ahorro que representan, más compradores se inclinan por la electrificación.

Un medidor de costos de energía desarrollado por la filial argentina de BYD permite comparar el gasto anual entre un auto eléctrico y uno convencional, o entre un híbrido enchufable y su equivalente naftero. Para el cálculo, la compañía tomó un costo promedio del kWh de $232, que pondera el precio de carga domiciliario (90%) y semi-público (10%) en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Como referencia, el costo del kWh en la red doméstica sin subsidio (tarifa R2) es de $158,636, lo que hace el ahorro aún mayor.

Un auto 100% eléctrico compacto puede ahorrar hasta $2.600.000 por año sobre una base de uso de 25.000 km. REUTERS/Alessia Maccioni

Comparativa de gastos anuales

Considerando un uso de 500 km semanales (2.000 km al mes, unos 25.000 km anuales) y un precio de la nafta súper de YPF de $2.050 por litro (promedio CABA y GBA), un vehículo 100% eléctrico tendría un gasto anual de $659.390, mientras que uno naftero consumiría $3.331.672, generando un ahorro de $2.672.281.

Para un híbrido enchufable como el Atto 2, si se utiliza 50% del kilometraje con electricidad y 50% con nafta (combinación de ruta y ciudad), el gasto anual asciende a $1.683.883, frente a un gasto equivalente en nafta de $3.484.498. El ahorro es de $1.800.615.

En un escenario con 70% de uso eléctrico y 30% de combustible (menos ruta, más ciudad), el gasto anual baja a $1.434.927, con un ahorro de $2.049.570.

Por el contrario, si el uso eléctrico es apenas del 20% y el 80% restante con nafta, el gasto anual sería de $2.057.317, y el ahorro se reduce a $1.427.181.

Fuente: Infobae

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