El máximo responsable de Nvidia, Jensen Huang, reconoce abiertamente que somete a sus más de 42.000 colaboradores a un constante escrutinio. Este hábito, que el directivo califica como una forma de tortura, lo presenta como un acto de cuidado en lugar de castigo, según declaraciones difundidas en mayo por el canal CNA de Singapur.
Con una capitalización bursátil que sobrepasa los cinco billones de dólares, la compañía ha cimentado parte de su ventaja competitiva en este particular estilo gerencial. Huang lo explicó en detalle durante la entrevista, donde vinculó su método con la educación recibida de sus padres taiwaneses.
El origen de la crítica constante según Huang
El líder de Nvidia atribuye su filosofía laboral a la crianza que recibió. Para un progenitor taiwanés, afirma, nada es jamás lo suficientemente bueno y cada día trae consigo alguna observación.
“Para un padre taiwanés, nada es nunca suficientemente bueno, y no puede pasar un día sin alguna crítica”, sostuvo Huang. “Y yo soy un poco de la misma manera. No puedes mostrarme algo sin que te dé alguna crítica. Y supongo que en muchos sentidos esa es mi forma de tortura.”

Huang aclara que esta comparación no pretende restar importancia a la presión que implica. Por el contrario, la enmarca como una muestra de interés genuino y no de severidad.
Según su explicación, la crítica solo resulta efectiva si se entrega en el momento preciso y con la intención de impulsar mejoras, nunca como castigo.
“Igual que un padre taiwanés, una vez que se da la retroalimentación, vuelves a querer a la persona”, afirmó. “Siempre soy crítico con el trabajo de todos para poder ayudarlos a ser mejores.”
La mecánica de la crítica dentro de Nvidia
El sistema descrito por Huang no deja espacio para resentimientos duraderos. La observación se hace de inmediato, se corrige lo necesario y la relación con el empleado continúa sin señales evidentes del reproche anterior.
Este esquema, que en otra empresa podría generar alarmas, adquiere en el relato de Huang un tono cercano al paternalismo. La expectativa es invariable: al día siguiente se espera una versión mejorada del trabajo.

El director ejecutivo define su propósito de liderazgo en términos amplios. Su función, dice, no es impartir órdenes sino crear las condiciones para que cada persona convierta su empleo en lo que denomina su obra de vida.
Resultados de este estilo de conducción
Huang señala las cifras de retención de Nvidia como prueba de que su método funciona. De acuerdo con el informe de sostenibilidad de la compañía para el año fiscal 2025, la rotación general de personal fue de apenas 2,5%.
- Uno de cada cinco empleados acumula al menos una década en la empresa.
- Dos de cada cinco han permanecido cinco años o más.
“La gente no renuncia fácilmente a Nvidia”, declaró Huang, interpretando esa permanencia como una validación directa de su estilo de gestión.
El propio Huang se impone un estándar que reconoce como más riguroso que el que exige a los demás. A sus 63 años, ha manifestado abiertamente su desinterés por el equilibrio entre vida laboral y personal.

Trabaja los siete días de la semana, incluso en feriados. Parte de esa dedicación, según sus palabras, responde al temor de que Nvidia —compañía que cofundó en 1993 en un local de la cadena Denny’s— pueda colapsar en cualquier instante.
El retiro no está en sus planes.
“Me gustaría trabajar todo el tiempo que pueda”, dijo a CNA. “Espero morir en el trabajo. Eso sería un sueño hecho realidad.”
El rendimiento financiero detrás de la exigencia
El resultado más reciente de esa entrega se reflejó en el informe del segundo trimestre del año fiscal 2027 de Nvidia, que registró ingresos récord de 96.200 millones de dólares, un incremento del 18% respecto al trimestre anterior y del 106% en comparación interanual.
El segmento de centros de datos, impulsado por el auge de la infraestructura de inteligencia artificial, alcanzó los 89.000 millones de dólares, un salto interanual del 117%. La fortuna personal de Huang, según los datos más recientes disponibles, se estima en 181.000 millones de dólares.
Fuente: Infobae