La madrugada de este martes 15 de septiembre, la Agencia Espacial Europea (ESA) tiene previsto poner en órbita el satélite FLuorescence EXplorer (FLEX), un hito que corona más de dos décadas de desarrollo científico y tecnológico encabezado por el catedrático de Física de la Tierra de la Universitat de València, José Moreno.
España asume el liderazgo científico de esta misión, la octava del programa Earth Explorer de la ESA. FLEX se encargará de captar una señal extremadamente tenue que emiten las plantas durante la fotosíntesis: la fluorescencia de la clorofila.
La intensidad y las características de esa señal cambian según el estado de la vegetación y las condiciones del entorno. Su observación permite obtener información clave sobre el estrés hídrico, la reacción de los ecosistemas ante las sequías, la productividad vegetal, la respuesta a olas de calor, la evolución de bosques y otros ecosistemas, la absorción de carbono y la interacción entre los ciclos del carbono y del agua.
Una ventana al intercambio de carbono
Gracias a FLEX, los científicos podrán entender mejor cómo se desplaza el carbono entre la vegetación y la atmósfera, y cuál es el rol de la fotosíntesis en los ciclos del carbono y del agua. La misión operará en tándem con el satélite europeo Sentinel-3, proporcionando datos complementarios sobre la vegetación, el estado de la atmósfera y la superficie terrestre.
Ambos satélites serán lanzados a bordo del cohete europeo Vega-C desde la base de Kourou, en la Guayana Francesa. Una vez en el espacio, se colocarán en sus respectivas órbitas.
El respaldo español a esta misión se fundamenta en la participación de la Agencia Espacial Española (AEE), adscrita al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, así como en una amplia colaboración de empresas y entidades científicas del país.
Estrategia y liderazgo industrial
“Esta misión representa la España que queremos construir: un país que genera conocimiento, que transforma la investigación en tecnología y que cuenta con empresas capaces de competir y liderar en sectores estratégicos. Es también un ejemplo de cómo la ciencia y la innovación contribuyen a nuestra autonomía estratégica y al liderazgo de la industria española”, manifestó la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant.
Durante el Consejo Ministerial de la ESA celebrado en Bremen en noviembre de 2025, España suscribió nuevos compromisos por 1.854 millones de euros para el periodo 2026-2030. Esta cantidad representa el 8,46% del total comprometido por los 23 Estados miembros y coloca a España, por primera vez, como el cuarto mayor contribuyente de la ESA. La contribución media anual prevista ha pasado de 300 a 455 millones de euros.
En la misión FLEX participan más de 30 empresas. Por parte de la industria española, CRISA desarrolla la electrónica frontal de los detectores de FLORIS; HV Sistemas aporta bancos de pruebas y equipos de soporte para su integración y verificación; ALTER Technology participa en el suministro y cualificación de componentes electrónicos. GMV contribuye al simulador de misión, la verificación del software y diversos elementos del segmento terreno, mientras que Thales Alenia Space España aporta unidades electrónicas vinculadas a las comunicaciones y transmisión de datos.
En el satélite Copernicus Sentinel-3C, la participación española es especialmente amplia y abarca instrumentos científicos, electrónica, mecanismos y operaciones. Airbus Defence and Space España es responsable del radiómetro de microondas (MWR); CRISA desarrolla electrónica para el MWR y otro de los instrumentos; ARQUIMEA aporta elementos del sistema de control térmico de varios instrumentos; SENER desarrolla el mecanismo Flip Mirror Device de otro de sus instrumentos; Thales Alenia Space España suministra diversos equipos electrónicos y de comunicaciones, incluidos elementos de TT&C, transmisión en banda X y unidades electrónicas de instrumentos. GMV participa en el segmento terreno, control orbital, planificación y software de misión.
La industria española también tiene presencia directa en sistemas críticos del lanzador Vega-C, que llevará FLEX y Sentinel-3C al espacio. CRISA desarrolla la Multifunctional Unit (MFU), elemento central de la aviónica que gestiona potencia, comunicaciones y distintos sistemas de control del lanzador, además de suministrar cableado. SENER es responsable de NAVIGA/VNE, el sistema de navegación de Vega-C, con DEIMOS como socio especializado en tecnologías GNSS. GTD aporta sistemas y software del segmento terreno y operaciones, mientras que Airbus Defence and Space España participa en elementos del lanzador y sistemas asociados a la integración de cargas.
En total, los contratos que la ESA ha firmado con entidades españolas para las tres partidas —FLEX, Copernicus Sentinel-3C y el desarrollo del lanzador Vega-C— suman aproximadamente 100 millones de euros.
La misión FLEX cuenta con el desarrollo científico liderado por el profesor José Moreno y se ha apoyado en una comunidad internacional que abarca al menos una quincena de países, con grupos de referencia en Alemania, Francia, Italia, Suiza, Reino Unido, Finlandia, Austria, España, Países Bajos y República Checa, y una creciente participación científica de instituciones de Estados Unidos, Canadá, Japón, Corea del Sur y China.
Fuente: Infobae