Gillian Anderson revive el duelo por su hermano y su etapa punk en una íntima entrevista

En una conversación profunda dentro del espacio digital Last Meals, la reconocida actriz Gillian Anderson abordó el dolor por la pérdida de su hermano Aaron, rememoró sus años juveniles de rebeldía en Míchigan y reflexionó sobre el impacto cultural que generó su personaje Dana Scully en la serie Los expedientes secretos X.

La intérprete de origen británico-estadounidense también compartió detalles de su obra literaria More, una recopilación de cuentos sobre la sexualidad femenina, y habló sobre su papel en el filme Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma.

Una juventud marcada por el desafío a las normas

La película Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma, dirigida por Jane Schoenbrun, fusiona el terror de asesinos seriales con toques cómicos y una mirada crítica a la sociedad. En esta historia, Anderson da vida a Billie, una mujer que desarrolla un lazo afectivo con el personaje interpretado por Hannah Einbinder, todo dentro de un ambiente que parodia los clichés de las series juveniles ochenteras.

Al evocar el rodaje, la actriz señaló que la directora concibió la juventud como un renacimiento personal. “Siento que recién ahora, haciendo prensa, estoy empezando a entender del todo con qué me identifico en este filme”, confesó.

Esa vivencia la llevó a recordar su etapa en Grand Rapids, donde formó parte de un pequeño grupo que rechazaba las imposiciones sociales. “Una vez que eso está en tus huesos, no se va. Todavía no me llevo bien con la autoridad”, afirmó con firmeza.

En Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma, Gillian Anderson interpreta a Billie, que se enamora del personaje de Hannah Einbinder en una trama que combina slasher, comedia y crítica cultural (REUTERS/Gonzalo Fuentes)

Relatos anónimos sobre el deseo femenino

Paralelamente a la promoción cinematográfica, Anderson ultima los preparativos para lanzar More, la secuela de Want, su primer libro de textos eróticos escritos de manera anónima por mujeres de distintas naciones. Durante el programa, el conductor leyó un fragmento en el que una lectora que padecía anorexia exploraba la conexión entre el apetito sexual y la alimentación.

La autora destacó que el anonimato permitió una sinceridad excepcional en los relatos. “La belleza de pedirle a mujeres de todo el mundo que escriban es que, cuando les das el beneficio del anonimato, el nivel de verdad es extraordinario”, sostuvo Anderson.

“Hay personas que se van a sentir vistas al leer estas historias, en algún aspecto de ellas, aunque sea solo el hecho de fantasear con cocineros”, agregó.

Gillian Anderson afirmó que el anonimato en More permite un nivel de verdad que puede hacer que distintas lectoras se sientan vistas en esas historias (REUTERS/Gonzalo Fuentes)

La agente del FBI convertida en símbolo contracultural

La entrevista también abordó la paradoja de que Dana Scully, una agente del FBI que representaba el orden institucional en la televisión de los años noventa, se volviera un ícono contracultural para jóvenes y comunidades de la diversidad sexual.

Anderson atribuyó este fenómeno a la química de la pareja protagónica con Fox Mulder, al estatus de culto que adquirió la serie y al desarrollo del personaje en la trama. Con el paso de las temporadas, la médica y científica escéptica terminó por cuestionar las verdades oficiales y desafiar a las estructuras del propio sistema junto a su compañero.

La memoria de su hermano Aaron y su visión sobre la muerte

En la parte más personal de la conversación, la actriz mostró una pequeña figura de langosta de madera que lleva en su cartera, traída desde el Tíbet por su hermano Aaron, a quien le diagnosticaron un tumor cerebral a los 27 años y falleció el 22 de septiembre de 2011, a los 30 años.

Durante la grabación, cuando el conductor leyó un pasaje del episodio All Things, capítulo escrito y dirigido por Anderson en la serie de ciencia ficción, la actriz lo confundió por un instante con el poema que el guía espiritual de su hermano recitó antes de su muerte. “Me asusté”, admitió al rememorar ese momento.

La figura de madera le recuerda la capacidad de Aaron para entregarse por completo a una sola causa, una cualidad que ella contrasta con su propia inclinación a asumir múltiples proyectos profesionales al mismo tiempo.

Gillian Anderson recordó a su hermano Aaron, muerto a los 27 años por un tumor cerebral, y dijo que al morir uno se reencuentra con el espíritu de las personas importantes antes de que el ciclo comience de nuevo (REUTERS/Sarah Meyssonnier)

Ante la consulta final del programa sobre sus creencias trascendentales, Anderson respondió sobre lo que ocurre tras la muerte física: “Creo que te encontrás con el espíritu de todas las personas que fueron importantes para vos y con quienes atravesaste múltiples vidas”. Luego añadió que, después de ese reencuentro, el ciclo vital vuelve a comenzar.

Además de la promoción del filme y de su proyecto editorial, la actriz tiene pendiente el estreno de la película Animales, dirigida por Ben Affleck, y se encuentra trabajando en la preparación de una segunda entrega de la compilación erótica femenina.

Fuente: Infobae

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