A través de sus plataformas digitales, Cande Tinelli ha convertido su experiencia personal en un altavoz contra los trastornos alimenticios y la presión estética. La hija de Marcelo Tinelli ha utilizado repetidamente sus redes sociales para denunciar los comentarios dañinos sobre el cuerpo, la obsesión por la alimentación y los mensajes que imponen estándares irreales. En las últimas horas, la influencer volvió a manifestarse con un contundente descargo dirigido al contenido que promueve ciertas tendencias nutricionales y de estilo de vida.
En sus historias de Instagram, Cande expresó su molestia de manera directa: “Me tienen con las bolas muy llenas con lo del déficit calórico y la obsesión por la vida saludable de Instagram prácticamente inalcanzable”. El mensaje fue acompañado por una imagen de un plato decorado con ilustraciones de sus mascotas y un pan partido al centro.
La diseñadora fue incluso más enfática en la siguiente publicación.
“Sean normales por el amor de Dios, ¡dejen de enfermar cabezas sanas!”
Con esta frase, dejó en claro su rechazo a las publicaciones que presentan rutinas, dietas y objetivos físicos como si fueran alcanzables para todos, sin considerar las diferencias individuales ni las recomendaciones médicas personalizadas.

No es la primera vez que la cantante aborda el tema. En junio de 2024, ya había compartido una reflexión tras recibir opiniones de sus seguidores sobre su figura. En aquella ocasión, varias personas señalaron si había subido o bajado de peso, y la influencer cuestionó la facilidad con la que algunos usuarios se sienten autorizados a opinar sobre el cuerpo ajeno.
“Este es el claro ejemplo de que no hay que dejarse influenciar por las opiniones, porque son miradas y visiones ajenas que exceden a uno. Sean buenas o malas, cada uno las ve como quiere. No hay que hacerle caso a lo que el otro ve o cree de mí”, escribió entonces.
Entre los comentarios que recibió se encontraban frases como: “Qué linda. Tenés unos kilitos de más. Te queda espectacular”, y otro usuario le dijo: “Menos carne que Semana Santa. Nah, mentira. Sos hermosa”.

Frente a esto, Cande afirmó:
“Yo sé cómo estoy. Yo sé cómo elijo estar. Yo sé que estoy sana. Yo sola sé que estos comentarios no me representan”.
Luego reconoció que es difícil esperar que la gente deje de opinar sobre los cuerpos, pero insistió en que cada persona debe fortalecerse para que esas palabras no definan su propia imagen. “Y bueno, lamentablemente, esperar a que la gente no opine de los cuerpos es prácticamente imposible, así que tenemos que estar muy en eje y seguros de nosotros mismos para que esto nos resbale”, expresó. Y añadió: “Y entender también que somos mucho más que el cuerpo y lo externo. Cuiden y alimenten su mundo interior”.
Después de esa reflexión, la diseñadora publicó una fotografía y continuó su descargo con ironía. “En modo ‘ketoda’ me voy a hacer lo que más amo en el mundo. Perdón por no tener carne, por estar más rellenita y también por haberme arruinado el cuerpo con tatuajes y ser parecida a un alien”, escribió. También hizo referencia a su familia y a la exposición mediática que implica ser hija de una figura pública: “Perdón también por ser hija de alguien famoso y bueno, perdón por todo, básicamente. Un resumen de todo lo que leo a diario. Si sigo con todo, me quedo cinco horas más y me tengo que ir”.

La influencer reflexionó sobre por qué comparte estos mensajes a pesar de las críticas. “La gente que me dice: ‘Si no te importa, no lo subas’, tiene su punto. Pero, ¿por qué lo subo? Yo tengo un alcance a muchos seguidores y esto no lo digo de creída, lo digo desde un lado bien. Es algo que prácticamente no elegí, pero le saco provecho a eso”, explicó frente a la cámara. Agregó que decidió usar su exposición para apoyar a quienes atraviesan situaciones similares a las que ella vivió.
“Intento comunicar esto porque sé que hay gente que la pasa mal porque yo la pasé mal leyendo comentarios así”, afirmó.
Luego relató parte de su historia personal: “He estado encerrada semanas en mi cuarto a oscuras vomitando cada cosa que comía y llorando. Medicada, perdiendo tiempo de mi vida siendo una pendeja y no quiero que le pase esto a la gente porque me hace mal. No lo quiero permitir”.
La hija de Marcelo Tinelli aseguró que continuará hablando del tema sin importar las críticas. “Lo voy a seguir diciendo porque no quiero que le pase a nadie porque perdés tiempo en cosas que no tienen ni put… sentido”, concluyó. Su mensaje reabre el debate sobre el impacto de los comentarios sobre los cuerpos y la responsabilidad de quienes difunden modelos de vida saludable que a menudo resultan inalcanzables.
Fuente: Infobae