El nuevo Nokia 300 Charge llega al mercado con una función que lo diferencia de los smartphones actuales: puede usarse como power bank. Gracias al denominado powerbank mode, este dispositivo permite recargar otros teléfonos, accesorios y equipos compatibles utilizando el cable 4 en 1 incluido, incluso mientras el usuario está en movimiento.
El teléfono cuenta con una batería de 3700 mAh, capaz de ofrecer hasta 37 horas de conversación y más de 40 días en espera. Esa capacidad es la clave para que pueda funcionar también como fuente de energía externa.
¿Cómo activar el modo batería externa?
Para usar el Nokia 300 Charge como power bank, basta con conectar otro teléfono, un accesorio o cualquier dispositivo compatible mediante el cable 4 en 1. La energía almacenada en su batería se transfiere directamente al equipo conectado. La función está diseñada para momentos sin acceso a un enchufe o cuando un celular moderno necesita una recarga urgente.

De esta forma, el Nokia 300 Charge reúne dos utilidades en un solo aparato: es teléfono y batería portátil al mismo tiempo.
Más funciones del Nokia 300 Charge
Además de su rol como cargador externo, el equipo incorpora una linterna LED de alta potencia, que puede ser hasta cuatro veces más brillante que la del Nokia 105. Su diseño prioriza la resistencia: cuenta con una estructura robusta y un acabado texturizado que facilita el agarre, sin descuidar un formato liviano y delgado.

Por supuesto, también permite llamadas y mensajes de texto, manteniendo al usuario comunicado en todo momento.
El legado del Nokia 1100, el celular más vendido del mundo
El artículo también rescata la historia del Nokia 1100, lanzado en 2003, que llegó a vender 250 millones de unidades en seis años, según un estudio de Visual Capitalist basado en datos de Yahoo Finance y Omdia. Su batería de larga duración, linterna y carcasa robusta con bordes antideslizantes lo convirtieron en un ícono de confiabilidad.
Aunque era un modelo sencillo, incluía despertador, recordatorios, calculadora y juegos preinstalados como Snake. Su sucesor, el Nokia 1110, registró ventas apenas menores, mientras que el iPhone 6 y 6 Plus no alcanzaron esas cifras.

Uno de sus mayores atributos era la batería extraíble de ion de litio BL-5C, de 850 mAh y 3,7 V, que ofrecía hasta 400 horas en espera y cerca de 4,5 horas de conversación. Con uso moderado, una carga duraba más de una semana, gracias a la pantalla monocromática y el sistema operativo básico. En contraste, el iPhone 17 Pro Max integra una batería de entre 4832 y 5088 mAh, con hasta 37 horas de reproducción de video.
El juego Snake —conocido también como viborita o culebrita— fue una de las funciones más recordadas; ayudó a popularizar los juegos en celulares. La linterna, hoy común, entonces diferenciaba al Nokia 1100. El despertador, los recordatorios y la calculadora ampliaban sus usos más allá de las llamadas.

Las comunicaciones funcionaban en redes 2G, limitadas a llamadas y SMS. El diseño robusto y los bordes antideslizantes mejoraban el agarre y la resistencia al uso diario.
Fuente: Infobae