El cine de género en España vive un momento de resurgimiento, y la última muestra de ello es ‘El nido’, un thriller psicológico dirigido por Hugo Stuven. Esta producción nacional llega a las salas este fin de semana con la actriz Michelle Jenner como protagonista, interpretando un papel que promete sorprender a quienes la recuerdan por sus personajes angelicales.
“Creo que está volviendo el género español y debería hacerlo. España le debe mucho al cine de género, tanto por lo que ha exportado como por la imagen que ha proyectado fuera”, afirma Stuven, quien debuta en el largometraje de ficción tras documentales como ‘El desafío: ETA’. Para el cineasta, el terror es un vehículo perfecto para hablar de temas complejos: “No consiste solo en dar miedo o provocar sustos: permite hablar de temas que, quizá, de otro modo resultarían más difíciles de abordar”.
Las influencias de Stuven son claras: Steven Spielberg y Alfred Hitchcock marcaron su infancia, pero al ver ‘El nido’ es imposible no pensar en M. Night Shyamalan, especialmente en ‘El bosque’. “Shyamalan es un género en sí mismo. Me interesa no solo el giro final de sus películas, sino su manera de narrar, de asumir riesgos y de utilizar el género para contar historias que importan”, explica el director.

Michelle Jenner: de la luz a la oscuridad
La trama sigue a Marta (Jenner), una mujer que vive aislada con su hijo y su madre, protegiéndolos del mundo exterior. La llegada de Velasco, un extraño aparentemente inofensivo interpretado por Pablo Derqui, altera la convivencia y desata el lado más oscuro de Marta. Stuven destaca que Jenner buscaba este tipo de personaje: “Michelle leyó el guion y le encantó porque era un personaje que no había interpretado nunca: muy oscuro. Necesitaba una actriz que tuviera luz, aunque fuera un punto pequeño de luz. Todos tendemos a ver a Michelle como alguien angelical, pero puede hacer un papel oscuro, dar miedo y resultar totalmente creíble”.
La actriz, conocida por series como ‘Los hombres de Paco’ e ‘Isabel’, se entregó por completo al papel. “Es una actriz camaleónica, visceral e intuitiva. Aportó muchos matices al personaje: la postura corporal, pequeños temblores en el ojo o en el cuello. La secuencia del corte de pelo fue real, se cortó su propio pelo con una navaja antigua y solo pudimos rodarla una vez”, revela el director.
Junto a Jenner y Derqui, completan el elenco Luisa Gavasa y el joven Dylan Radley. Pero hay un personaje más que cobra vida propia: la casa. “La casa tenía que funcionar como un antagonista. Buscamos muchas localizaciones, recorrimos bosques y casas, pero no encontramos la que necesitábamos. Por eso decidimos construir el exterior a nuestro gusto en un bosque y levantar el interior en un plató”, explica Stuven. Con la directora de arte Ana Alvar González, ajustaron la distribución y crearon un espacio a medida, incluyendo un raíl real de hierro que aparece en la película y que pertenece a la historia real que inspiró el filme. “También diseñamos paredes móviles para que la cámara pudiera avanzar, entrar en las habitaciones y hacer determinados movimientos. Construir el decorado a medida nos dio la libertad necesaria para mover la cámara y aportar riqueza a la puesta en escena”.

Detalles cuidados al extremo
La obsesión por el detalle de Stuven va más allá del decorado. La textura visual se logró incorporando grano directamente en la cámara, una decisión irreversible: “No puedes quitarlo después, pero no queríamos añadirlo en posproducción: no producía la textura que estábamos buscando”. Además, utilizaron lentes anamórficas para reforzar la sensación de agobio. “El grano, las lentes y el formato estaban pensados para provocar una sensación de angustia y claustrofobia. Queríamos que el aspecto visual acompañara el encierro y la tensión de la historia”.
‘El nido’ es la película que Stuven llevaba años buscando, pero el director no se cierra a otros géneros. “No me considero un director de género. Estoy haciendo género porque me gustan esas historias y porque me permiten hablar de muchas cosas, pero no quiero que eso me encasille. Tengo escrita una comedia, también un drama que me gusta mucho, y me encantaría hacer un western, una comedia disparatada o un gran drama”. Como Spielberg, Shyamalan o Hitchcock, Stuven cree que “lo importante son las historias y encontrar una puesta en escena muy poderosa, en la que la imagen esté al servicio de lo que cuenta la película”.
Fuente: Infobae