El secretario en funciones de la Armada de Estados Unidos, Hung Cao, ha reconocido públicamente que las fuerzas de Irán infligieron daños catastróficos en una base militar clave de su país en Bahréin. En declaraciones al medio The Epoch Times, Cao afirmó sin titubeos que los iraníes “destruyeron totalmente” la instalación, conocida como Base de Apoyo Naval a la Actividad en Bahréin (NASB).
Esta base, que alberga el cuartel general de las fuerzas navales del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) y de la Quinta Flota, ha sido blanco de múltiples ataques iraníes en el marco del conflicto desatado en Oriente Próximo tras la ofensiva estadounidense-israelí de febrero. Se trata de uno de los principales nodos logísticos de Washington en la región.
Pese a que Cao no ofreció detalles precisos sobre la magnitud de los daños, sí indicó que la Armada está evaluando el futuro de las instalaciones. “Tengo un equipo que está analizando eso”, señaló el funcionario, dejando abierta la posibilidad de reparar la base o tomar otras medidas.
La reacción desde Teherán no se hizo esperar. El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, agradeció la franqueza de Cao y respaldó sus declaraciones:
“Nuestras poderosas Fuerzas Armadas ciertamente destruyeron totalmente el cuartel general de la Quinta Flota en Bahréin, así como otras bases que apoyan la agresión estadounidense”.
Araqchi añadió en un mensaje en redes sociales que “el pueblo estadounidense merece algo mejor que pagar la factura de las guerras de Israel”.
Las palabras de Cao se producen apenas dos semanas después de que el jefe de Operaciones Navales de Estados Unidos, Daryl Caudle, admitiera que tomaría tiempo que las fuerzas estadounidenses pudieran regresar a esa base debido a los daños sufridos. “Me gustaría ser totalmente honesto con eso”, afirmó Caudle en esa ocasión.
Por su parte, el Ejército y la Guardia Revolucionaria de Irán han reivindicado numerosas acciones contra esta base y otros intereses estadounidenses en Oriente Próximo, asegurando que han provocado enormes pérdidas materiales y bajas militares. Sin embargo, Washington ha brindado escasa información sobre las bajas sufridas en estos ataques.
Este nuevo reconocimiento por parte de altos mandos estadounidenses evidencia la gravedad de los golpes iraníes en la región, en un conflicto que sigue escalando sin una solución diplomática a la vista.
Fuente: Infobae