Cuando Mubarak Musa Thiik Madut pisa la cancha, todas las miradas se dirigen hacia él. Con una estatura de 2,10 metros y apenas 13 años, el jugador que defiende los colores de Qatar en el Campeonato Asiático Masculino de Vóley 2026 muestra una soltura que desafía su edad. Frente a Corea del Sur, anotó 17 puntos (15 de ataque, uno de bloqueo y uno de saque), siendo el máximo anotador del encuentro, superando a rivales con una década más de experiencia.
Los medios especializados no tardaron en calificarlo:
«Nace un nuevo fenómeno»
, tras la difusión de sus imágenes. Nacido el 24 de noviembre de 2012 en Luonyaker, al norte de Sudán del Sur, Madut posee ciudadanía qatarí y está registrado en la Federación Mundial de Voleibol (FIVB) con esos datos. Aún faltan casi tres meses para que cumpla 14 años. Su inclusión en la selección qatarí sigue una tendencia ya conocida en ese país: la incorporación de atletas de origen africano, aunque se desconocen los detalles de su llegada a Doha.
De la arena al equipo mayor en pocos meses
La carrera internacional de Madut es tan breve como vertiginosa. En mayo de 2026 competía en vóley playa junto a Musa Alkeer en el Campeonato Asiático Sub-18 en Uzbekistán. La dupla llegó invicta a semifinales y luego venció a los australianos Lincoln Mowen y Hudson Symes por 21-19 y 24-22, obteniendo la medalla de bronce y el boleto al Mundial de la categoría. En ese entonces, Madut tenía 13 años y se enfrentaba a rivales de hasta 17 o 18.
Su desempeño captó la atención de la federación qatarí, y poco más de un mes después dio el salto más audaz: unirse a la selección mayor de Qatar para la Copa AVC 2026, compitiendo ya contra adultos a nivel continental. Madut disputó tres partidos, con cifras impresionantes para su edad: ante Corea del Sur acertó 11 de 16 ataques, y frente a China Taipéi convirtió 13 de 32 remates. Tras esa experiencia, fue convocado para el Campeonato de Asia Occidental en julio, antes de integrar el plantel para el torneo en Japón.
40 puntos en el Asiático: un registro notable
En el Campeonato Asiático, Qatar perdió sus tres compromisos (contra Tailandia, China Taipéi y Corea del Sur) y no superó la fase de grupos. Sin embargo, Madut sumó 40 puntos en total, con un promedio de 13,33 por partido. El desglose incluye 27 puntos ofensivos, 7 bloqueos y 6 saques directos, cifras que lo colocan entre los anotadores más regulares del torneo, sin importar la categoría.
Su actuación más destacada ocurrió ante Corea del Sur el 8 de septiembre. Qatar perdió 3-0 (20-25, 19-25, 15-25), pero Madut cerró con 17 puntos y una efectividad del 68,18% en ataque (15 conversiones de 22 intentos), superando en ese aspecto a todos los jugadores surcoreanos. El diario deportivo francés L’Équipe resaltó su actuación y le dedicó un análisis especial en su cobertura del torneo.
Detrás de su imponente estatura hay interrogantes sin respuesta. No hay registros públicos sobre la altura de sus padres ni datos médicos disponibles. La FIVB confirmó que Madut y Alkeer forman parte de su programa de apoyo al desarrollo, lo que sugiere que el organismo sigue de cerca su evolución. Los expertos señalan que la genética explica alrededor del 80% de las diferencias de estatura entre individuos, según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, y que los orígenes sursudaneses de Madut son relevantes: las comunidades nilóticas de esa región son conocidas por su estatura. También se ha mencionado la posibilidad de gigantismo, aunque sin datos clínicos públicos no es posible confirmarlo.
Lo que es seguro es que Madut aún tiene potencial de crecimiento: en los varones, las placas de crecimiento no se cierran hasta bien entrada la adolescencia.
Fuente: Infobae