El barril de Brent, referencia europea, escaló un 1,3% antes de la apertura de los mercados bursátiles del Viejo Continente, alcanzando los 99 dólares, su cotización más alta en casi siete semanas. Paralelamente, el West Texas Intermediate (WTI), indicador estadounidense, subió un 1,1% hasta los 94 dólares por barril. Este repunte se da tras un nuevo intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán.
El Brent acumula en lo que va de mes un incremento cercano al 13% y, comparado con el mismo período del año anterior, es un 47% más caro. El recrudecimiento de las hostilidades en Oriente Próximo ha vuelto a despertar el temor a una interrupción del suministro, empujando los precios del crudo al alza.
El Ejército de Estados Unidos afirmó este martes haber “destruido” cinco petroleros iraníes como represalia por los intentos de la República Islámica de atacar durante los últimos días un buque de guerra de la Armada estadounidense con misiles balísticos.
“Las fuerzas del Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) han destruido cinco petroleros iraníes este 8 de septiembre, después de que la Guardia Revolucionaria Islámica atacara en dos ocasiones durante los últimos dos días a un buque de guerra de la Armada de Estados Unidos con misiles balísticos”, anunció la autoridad castrense en un mensaje en redes sociales.
Según detalló el mando militar norteamericano, el buque atacado por Teherán “logró esquivar con éxito” dichos intentos y “continuó patrullando las aguas de la región”, sin que se reportaran heridos entre el personal estadounidense.
Washington asegura haber destruido los petroleros M/T Kaviz, M/T Charminar, M/T Horizon 1 y M/T Riesco en el golfo de Omán, así como el M/T Derya cerca de la isla de Jark, uno de los epicentros petroleros iraníes.
El CENTCOM afirmó que estos buques eran utilizados como “parte de una red clandestina valorada en millones de dólares” que financiaría a la Guardia Revolucionaria y a sus “aliados regionales”. Además, la fuerza estadounidense señaló que Teherán “no dispone de medios para defender” dichas embarcaciones.
Poco antes de que Washington anunciara estos ataques, medios iraníes como la agencia Tasnim —vinculada a la Guardia Revolucionaria— y la radiotelevisión estatal IRIB reportaron que una “pequeña” embarcación de transporte de crudo fue blanco de un ataque con misiles por parte del Ejército de Estados Unidos mientras se encontraba a unas cuatro millas (algo más de seis kilómetros) de la isla de Jark.
Irán responde atacando una base militar y dos destructores de EE.UU.
En respuesta a las “acciones agresivas” de EE.UU. contra “petroleros y buques iraníes”, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció en la madrugada de este miércoles un ataque con misiles contra un hangar estadounidense en la base militar de Al Azraq, en Jordania, y contra dos barcos destructores estadounidenses a los que aseguró haber causado “daños considerables”.
“La Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria Islámica ha sometido a la base estadounidense Al Azraq, en Jordania, a feroces ataques con misiles durante la operación de castigo al agresor, denominada ‘Yahida Karrar’”, comunicó el órgano militar.
Por su parte, las Fuerzas Armadas de Jordania confirmaron haber sido “objeto, en las últimas horas, de un ataque con misiles provenientes de territorio iraní”. No obstante, su portavoz oficial aseguró que, de los “20 misiles balísticos lanzados hacia territorio jordano” a los que sus sistemas antiaéreos hicieron frente, “18 han sido interceptados y destruidos con éxito, mientras que dos han caído en zonas deshabitadas”.
Posteriormente, la Guardia Revolucionaria anunció un segundo ataque “con potentes misiles balísticos contra los destructores de combate DDG-119 y DDG-53”, números de serie correspondientes a los buques de la Armada de Estados Unidos USS Delbert D. Black y USS John Paul Jones, los cuales habrían sufrido “daños considerables”.
El órgano justificó estas operaciones como “respuesta a las acciones agresivas y al hostigamiento malintencionado contra petroleros y buques iraníes”, en línea con la amenaza lanzada horas antes por el jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas iraníes, Alí Abdolahi, quien advirtió que “cualquier ataque contra petroleros iraníes provocará que las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán tomen como objetivo las bases estadounidenses en la región”.
De esta forma, los navíos portadores de crudo en la región se han convertido en blancos más frecuentes de ataques por parte de ambos ejércitos. Además de los bombardeos lanzados por Estados Unidos, la Guardia Revolucionaria Islámica instó en la tarde de este mismo martes a las tripulaciones de los petroleros fondeados o atracados en puertos de Kuwait y Bahréin a abandonar “de inmediato” los buques porque “serán blanco de ataques”.
Horas después, la propia Guardia Revolucionaria anunció ataques de su Armada contra una veintena de embarcaciones. Según el comunicado difundido, se trata de “dos buques estadounidenses” —sin precisar si corresponden a los dos destructores previamente citados— y de “ocho petroleros” en aguas regionales, una decena de objetivos a los que las fuerzas iraníes afirman haber causado “graves daños”.
“Además, diez barcos que intentaban atravesar la zona prohibida y peligrosa del estrecho de Ormuz, con la instigación y el apoyo del Ejército terrorista invasor de Estados Unidos, han sido blanco de ataques”, agregó la Guardia Revolucionaria.
Fuente: Infobae